«Antes la gente iba en el metro con un libro, ahora va viendo series»

Ramón Campos, en LAS PROVINCIAS. /DAMIÁN TORRES
Ramón Campos, en LAS PROVINCIAS. / DAMIÁN TORRES

El productor se inicia en la novela con 'El orfebre' mientras prepara el estreno el día 14 del documental 'El crimen de Alcàsser'

Laura Garcés
LAURA GARCÉSVALENCIA

Ramón Campos, productor de series de televisión como 'Las chicas del cable', 'Velvet' o 'Fariña' ha aterrizado en la novela con el título 'El orfebre' (Planeta). El libro llega casi al mismo tiempo que la serie 'El crimen de Alcàsser' que se estrenará el 14 de junio en la plataforma de 'streaming' Netflix. De sus dos últimas obras habla en una entrevista en la que anuncia que está escribiendo teatro.

–¿Qué nos cuenta en su primera novela, 'El orfebre'?

–Cuento una historia de un viaje de aprendizaje, una gran historia de amor de un joven que a finales del siglo XIX decide emprender un viaje a Suráfrica en busca del mayor diamante conocido con el que poder comprar la mano de su amada.

–¿Qué le ha llevado a la novela?

–El tamaño de la historia. Era tan grande que era imposible producirla para audiovisual o al menos tal como la tenía en la cabeza, todo lo que quería contar era tan grande de producción que si lo intentaba en audiovisual no iba a quedar bien.

–¿Entonces no pregunto si es germen de un guion para la pantalla?

–No, no lo es. En realidad siempre que encuentro la historia busco y hay un momento en el que me va pidiendo que quiere ser: serie, miniserie, película. En este caso salió libro y si algún día se hiciese en pantalla tendría que ser con presupuesto suficiente para que a mí mismo no me defraudase.

–Tiene varias series de televisión y ahora una novela. ¿Es posible compartir el mismo público o cada sector tiene el propio?

–No lo sé. Dicen, que el público femenino es el que más cultura consume. Pero no sé. Además ahora cada público tiene sus series propias, está muy segmentado, y en las novelas creo que es más complicado encontrar esa concreción. Antes la gente iba en el metro leyendo libros, ahora va viendo series. Años atrás no se podía ir en el metro viendo series.

–Con la novela camina por la ficción al mismo tiempo que prepara el estreno, el día 14, de la serie del caso Alcàsser, un hecho real, ¿Qué le interesó de este suceso?

–Es el caso de la historia de España que más connotaciones tiene. En el ámbito sociológico, 1992, un momento dulce con las Olimpiadas y la Expo. La línea criminal, es la primera vez que sucede algo así en España y la línea mediática. Con esas tres capas hemos intentado construir un relato de lo sucedido con todo el respeto a las familias y a los más cercanos. Pacté con ellos que no habría actores. No hay recreaciones, no se ven fotografías... Queremos hacer una crónica de lo sucedido –de 1992 a 2019– con Alcàsser. Intentaremos que sea la crónica definitiva.

–El fenómeno mediático que generó marcó un antes y un después, ¿se aborda en la serie?

–Lo abordamos desde 1992 hasta el juicio y luego los conflictos y teorías en torno al caso.

–¿Ahora con las plataformas, ya no vemos la tele como la veíamos?

–Desde que llegó Netflix la televisión es distinta, la gente la ve de forma individual, salvo en grandes eventos se consume de otra manera.

–¿En televisión funciona mejor la realidad?

–Depende, algunas realidades la gente las rechaza.

–¿Qué diamante le queda por descubrir?

–Estoy escribiendo una obra de teatro y espero sacarla el año que viene.