Sanidad prohibirá incinerar a obesos mórbidos y los crematorios estarán a 200 metros como mínimo de viviendas

Tanatorio municipal./Irene Marsilla
Tanatorio municipal. / Irene Marsilla

La norma también introduce que los hornos crematorios de nueva construcción se ubicarán en suelos de clasificación industrial

Daniel Guindo
DANIEL GUINDOValencia

La Conselleria de Sanidad ha preparado una nueva normativa que introducirá novedades en el ámbito de los crematorios, como por ejemplo q prohibido incinerar a personas con obesidad mórbida y que no se podrán ubicar a menos de 200 metros de viviendas. Horas después de conocerse esta controvertida iniciativa este mismo martes, Sanidad ha rectificado.

El borrador de la orden sanitaria sustentada en el reglamento de prácticas de policía sanitaria mortuoria de la Comunitat, incluye algunas definiciones novedosas, como los espacios vulnerables, la población de especial susceptibilidad, el riego sanitario, o el cociente de peligro HQ (cociente entre la dosis de exposición a una sustancia y la concentración máxima admisible).

Incineración de personas obesas

En concreto, la norma introduce que los hornos crematorios de nueva construcción se ubicarán preferentemente en suelos de clasificación industrial. En el radio de 200 metros, contados a partir del foco de emisión que constituye la chimenea del crematorio, no deberá haber núcleos poblacionales o espacios vulnerables. En el caso de que no se cumpla la distancia de 200 metros a espacios vulnerables, el titular de la instalación deberá presentar un estudio de dispersión de contaminantes de las emisiones esperadas en el horno crematorio, utilizando modelos matemáticos reconocidos por algún organismo internacional.

Entre las nuevas condiciones sanitarias que propone la norma, apunta que antes de la cremación se extraerán los elementos termo-activos y se retirarán de los féretros los herrajes y demás elementos metálicos (especialmente, aquellos fabricados con plomo o zinc), así como adornos fabricados en resinas, plásticos o cualquier compuesto susceptible de formar compuestos organoclorados o altamente tóxicos, tras su combustión. También apunta que los cadáveres que van a ser incinerados no deben vestir ropas o abalorios que contengan elementos metálicos, así como resinas o plásticos, al ser introducidos en el horno crematorio. Los materiales de las ropas no deben contener elementos que sean susceptibles de formar compuestos organoclorados o altamente tóxicos tras su combustión. Preferentemente se utilizarán sudarios fabricados con materiales biodegradables.

Asimismo, quedará prohibida la cremación de cadáveres que hayan recibido tratamientos contra el cáncer mediante inserción de agujas radiactivas, la de personas con obesidad mórbida y la de féretros de plomo o cinc. Las instalaciones de almacenamiento de ataúdes deben estar cerradas bajo llave, refrigeradas, ser a prueba de roedores y aves y contar con un sistema de control de olores.

También establece que los hornos crematorios existentes a la entrada en vigor de esta orden deberán adaptarse a lo establecido en ella en el plazo de cinco años desde su entrada en vigor. No obstante, estarán obligados a presentar el informe sobre vigilancia ambiental anual a partir del año siguiente a la entrada en vigor de la orden.

Desde la Conselleria de Sanidad han indicado que, precisamente, la primera novedad es la existencia de la norma. «Con ella se pretende dar a conocer a los ciudadanos y a los titulares de estas instalaciones los condiciones que deben cumplir a fin de minimizar en los posible su impacto en la salud», han explicado.

Otras novedades son que introduce la documentación a aportar para el informe sanitario, incluyendo los contaminantes a considerar; las condiciones para la ubicación de los hornos, para la cremación, las condiciones sanitarias para los hornos, el contenido del informe sanitario, y las medidas correctoras.

 

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