«Soy profesor y tardé más de una hora en resolver el examen de Matemáticas»

Los alumnos realizan un examen de PAU ayer en Valencia./ EFE/Manuel Bruque
Los alumnos realizan un examen de PAU ayer en Valencia. / EFE/Manuel Bruque

El coordinador PAU y la facultad de Matemáticas avalan el nivel de la prueba, aunque la mayoría de jóvenes salieron llorando

JOSÉ MOLINS

La selectividad es uno de los trámites más estresantes de la etapa juvenil de una persona, pero a esos tres angustiosos días de exámenes decisivos se le ha sumado en la Comunitat el factor desestabilizante de una prueba tremendamente complicada como la de Matemáticas II. Miles de estudiantes, junto a sus profesores y los padres, permanecen indignados por la gran dificultad del test PAU y ayer, un día después, no se hablaba de otra cosa fuera de las aulas.

Acababan de terminar el examen de Lengua castellana y en menos de una hora comenzaban el de Biología, pero los miles de jóvenes que se examinaban ayer en los aularios de la Universitat Politècnica de Valencia tenían en la mente lo mismo. La rabia y la frustración del día anterior por Matemáticas seguía muy presente. «Salían desencajados, la mayoría llorando. Sólo uno de cada 25 salía bien, ha sido una barbaridad. No sé si quieren eliminar gente de las carreras científicas o qué pasa», señala Enrique, padre de un alumno.

Ni siquiera para los docentes resultaba asequible. «Los profesores de matemáticas del instituto destacaban que había sido muy difícil, que ellos habían tardado una hora larga en resolver el examen, por lo que un alumno, con nervios e inseguridad, iba a tardar mucho más y no le daba tiempo en la hora y media establecida», lamenta Sandra, maestra de un instituto.

«Esto les bajará la nota y los de otras comunidades podrán estudiar aquí», señala una profesora

Los nervios y los sudores fríos invadieron a los estudiantes al ver las preguntas el martes. «Leí el examen y en cada bloque suelen poner una pregunta más fácil y otra difícil, pero este año eran todas difíciles. Estaba dentro del temario, pero cuando no te sale un ejercicio, te entra frustración y arrastras esa ansiedad, eso hizo que a todos nos saliera un desastre», expresa José, que al igual que sus amigos forman parte de las más de 34.000 personas que han firmado la reclamación en 'change.org'.

Además, la asignatura de Matemáticas tiene más valor, porque puntúa en el tramo específico y en el general, así que la penalización si sale mal también es mayor, como apunta la estudiante Victoria: «Matemáticas nos pondera doble, es muy importante. No tienen que valorar que seas un prodigio, sino que sabes los conocimientos básicos de segundo de Bachillerato».

Luisa es orientadora en un instituto de Valencia y acompañó a los estudiantes el martes a las pruebas PAU. «Tenemos alumnos que sacan diez en todo y me dijeron que lo que otras veces les costaba unos 35 minutos, en este examen habían agotado la hora y media», indica. «Todos salieron muy tocados, hay mucha gente que no se puede permitir ir a una universidad privada y esto les baja mucho la nota de acceso a las públicas. Seguramente estudiantes de otras comunidades pueden superarles y lograr plaza en las universidades valencianas», comenta.

Ahora los jóvenes están más presionados, porque necesitan lograr una nota mayor en el resto de exámenes para que no se rebaje su media. «Llegué a casa con un buen chafón, me empecé a agobiar porque los demás me tienen que salir mejor», expresa Pilar. En esa misma línea argumenta la profesora Sandra: «Ese malestar les ha podido repercutir en el resto de exámenes. Son pruebas para acceder a la universidad pero no hay que ponerle el examen más complejo, eso se puede buscar en todas las materias pero no es la finalidad, sino ver si están preparados».

El coordinador general de PAU, Toni Gil, defiende que han cumplido con la normativa, porque los temas del examen estaban dentro del temario del curso. También avala el nivel de la prueba la facultad de Matemáticas de la Universitat de Valencia. «Las preguntas eran similares a las que ya han salido otros años y los contenidos estaban ajustados al de la asignatura de segundo de Bachillerato», expresaron en un comunicado. Consideran que «el nivel de dificultad del examen era adecuado para la asignatura».

Sin embargo, el Sindicato de Estudiantes pidió ayer a la Conselleria y al tribunal del PAU que se elimine este examen de la evaluación de la selectividad de este año porque aseguran que el nivel de dificultad «estaba fuera de lugar», y destaca que «pone trabas y elimina a miles de estudiantes que no podrán acceder a la universidad pública».

Por su parte, el sindicato CSIF exigirá hoy que la Conselleria traslade a los tribunales del PAU que «los criterios de evaluación sean acordes a la dificultad del examen de Matemáticas», ya que la central sindical considera que la elevada complicación de las preguntas perjudica a alumnado de la Comunitat y sus familias y deteriora el prestigio del profesorado valenciano «debido a una prueba mal diseñada».

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