El porvenir de los recién llegados del Aquarius

«Confío en España», en la camiseta de un náufrago. / karpov/s. m.
«Confío en España», en la camiseta de un náufrago. / karpov/s. m.

Desde la acogida de los menores a la expulsión para los que no logren el asilo | La Administración tiene recursos especializados para las mujeres que hayan sido víctimas de abusos o agresiones y para los pequeños no acompañados

DANIEL GUINDO.

No todos los inmigrantes transportados por la flotilla del 'Aquarius' y los dos buques italianos correrán la misma suerte. Algunos podrán pasar el resto de sus vidas como ciudadanos españoles y europeos, mientras que otros tendrán que volver a sus países de origen. El tortuoso viaje que a punto ha estado de costarles la vida no tendrá el mismo premio para todos y la incertidumbre, todavía hoy, es el principal sentimiento de la mayoría. Centros de acogida, albergues provisionales, recursos específicos para mujeres víctimas de agresiones o complejos de internamiento de extranjeros son sus destinos a corto plazo. A medio y largo, la felicidad de alcanzar sus sueños y la pesadilla de volver al lugar del que huyeron.

Mujeres embarazadas

Tras el hospital, a un recurso especializado

Entre los 630 inmigrantes que llegaron ayer a la capital se encuentran siete mujeres embarazadas que de forma inmediata fueron trasladadas a un centro hospitalario para confirmar su estado de salud y el avance de su gestación. Si su estado lo permite, serán trasladadas a recursos especializados y, si no, seguirán en los hospitales, aunque siempre bajo supervisión médica. En el momento en que den a luz, y si su país de origen no reconoce al recién nacido, España podría otorgar a los pequeños la nacionalidad. En cualquier caso, parece que, después de tener al bebé, las madres tienen asegurado el permiso de residencia al contar con un hijo a su cargo nacido en España.

Heridos

De los hospitales a los albergues provisionales

Los 144 heridos que, después de desembarcar, han sido trasladados directamente a hospitales continuarán con su recuperación bien en los centros sanitarios (sólo seis fueron ingresados) o en los recursos previstos para el alojamiento temporal del resto de sus compañeros.

Hombres y mujeres solos

La mayoría, al principal albergue de acogida

La mayoría de los adultos que viajaban solos, es decir, sin familia o menores a su cargo, se realojarán en los albergues provisionales previstos por la Generalitat y gestionados por Cruz Roja. No se ha concretado si serán divididos por sexos o no. Tras el triaje inicial desarrollado por la Policía Nacional, el Estado decidirá caso por caso cuál será su situación administrativa, si tienen o no derecho a solicitar el asilo o contar con la condición de refugiados. Todo depende del país de origen y de la situación que les haya empujado a abandonarlo, así como de los tratados internacionales que imperen y la legislación española. Mientras que algunos podrán ser realojados, por ejemplo, en viviendas tuteladas, otros pasarán a los centros de internamiento de extranjeros. Los que consigan el estatuto de refugiados y se queden en la Comunitat, incluso podrán solicitar la ayuda prevista en el marco de la Renta Valenciana de Inclusión.

Familias con menores

Un alojamiento específico para núcleos familiares

La intención de la Administración es que las familias con menores a su cargo tengan algo más de intimidad y puedan acogerse en espacios más compartimentados, por lo que probablemente no sean los principales candidatos para el albergue principal previsto para la acogida y disfruten de espacios más pequeños que se asemejen más a un hogar. En relación a su situación administrativa, de entrada al tener menores a su cargo puede ser más sencillo que se les dote de algún tipo de régimen especial para evitar los centros de menores. En cualquier caso, la situación de cada familia y su país de origen marcarán el devenir del futuro, por lo que será necesario analizar los casos particulares para determinar el futuro de estas familias. Además, con casi total seguridad, buena parte de los inmigrantes adultos abandonarán la Comunitat y se repartirán por la docena de autonomías que también se han ofrecido para acoger a estas familias, o Francia.

Entre 12 y 17 años

A centros de menores y bajo la tutela de la Generalitat

Los niños y niñas de entre 12 y 17 años que viajaban en los buques sin la compañía de familiares directos han quedado automáticamente bajo la tutela de la Generalitat. Al ser menores no acompañados han sido trasladados de inmediato a recursos especializados y, según la información que maneja Cruz Roja, separados por sexos. Ahora se enfrentan a un periplo. Los más pequeños tendrán más opciones de poder vivir con una familia de acogida que, seguro, peleará con el fin de formalizar su situación administrativa. Los que se acerquen a la mayoría de edad lo tendrán más difícil. Al cumplir los 18 algunos podrán optar por los pisos tutelados que gestionan distintas ONG, entre ellas Cruz Roja.

Menores de 12 años

Recursos especializados y familias de acogida

Los menores de 12 años no acompañados, o acompañados de adultos que no sean familiares directos, seguirán un recorrido similar al resto de niños y adolescentes que no cuenten con compañía de sus tutores legales, aunque con más posibilidad de acabar en familias de acogida, el recurso ideal. La Administración vigilará muy de cerca las situaciones particulares, por si alguno de ellos puede haber sido víctima de algún tipo de delito o de trata de seres humanos.

Mujeres víctimas

Centros específicos y atención personalizada

Una de las principales preocupaciones de los especialistas es la situación de mujeres que hayan sido víctimas de agresiones, abusos sexuales, trata de blancas u obligadas a prostituirse. En estos casos, estas personas serán trasladadas a centros especializados y recursos específicos para que puedan recibir una atención integral en relación a su situación, no sólo sanitaria o psicológica, sino también jurídica y administrativa.

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