POR PEDIR QUE NO QUEDE

Cristina Grau
CRISTINA GRAU

Ahora que ha terminado la temporada y hemos celebrado, y seguiremos haciéndolo, la clasificación para la Champions y el título de Copa, toca hablar de aspectos menos futboleros. En espera de que el mercado de fichajes nos depare alegrías e ilusión, que nos saquemos el nuevo pase y que empiece la liga, es un buen momento para hacer algunas recomendaciones al club en aras de una mejor convivencia y pensando en el abonado, en el aficionado valencianista y en Mestalla. Hasta que nos mudemos al nuevo estadio, cosa que espero tarde mucho en producirse, tenemos que cuidar Mestalla, por fuera y por dentro. Y voy a poner algunos ejemplos. En los aseos de señoras de la zona de tribuna, imagino que en otras zonas del estadio también, domingo sí y domingo también, siempre hay algo que no funciona y las condiciones higiénicas no son las más óptimas. Y llevan así mucho tiempo ya. Está muy bien y hay que felicitarse porque Mestalla sea, por fin, un estadio 'sin humos', pero en la zona de fumadores pongan ceniceros para que las colillas no llenen las terrazas. ¡Y qué decir de las pipas! Este consejo es para el club y para los aficionados también. Hubo un tiempo que en el cine se comían pipas y no palomitas, pero las cantidades de cáscaras que se acumulaban hizo que se prohibieran. Hay también ciudades donde tirar las cáscaras al suelo constituye una infracción contra la limpieza viaria. No seré yo quien las prohiba, a mí también me gustan, aunque no como en el fútbol. Lo que hay que hacer en Mestalla es pedir un vaso de plástico en la barra y tirar ahí las cáscaras. Cuesta muy poco, creedme. De esta manera no tendríamos que atravesar una senda de semillas de girasol hasta llegar a nuestro asiento. Probad durante un partido y veréis como no cuesta tanto. Me acuerdo hace ya algunos años que cuando entrábamos en Mestalla podías comprar almohadillas o fundas para el asiento. Sería un bonito detalle que el club retomase esta iniciativa porque gastamos un paquete de kleenex en limpiar el asiento cada domingo. A veces necesitamos toallitas húmedas porque la suciedad no se va. Está muy bien lo de las banderitas, pero hagan también funditas. Mientras tanto yo seguiré llevando la funda de tela que con mucho cariño me hizo mi madre. Creo que merecemos, además de alegrías del equipo, estar en Mestalla como en casa. Es cosa de todos cuidarlo. Y, por último, es mi deseo que se acabe el enfrentamiento entre seguidores y el club y rememos todos juntos. Espero que pongan todos de su parte porque juntos somos más fuertes. Y ya puestos, por pedir que no quede, le pido al equipo y a los directivos que se repita una temporada como esta o mejor. Que lo del título conseguido no sea sólo un sueño de mayo y se haga realidad más veces.