El calvario de Marc Jover, el falso acosador

El director deportivo Marc Jover, exculpado de violencia machista y presunta víctima de Beatriz y Julia, en su casa de Godella. /Jesús Signes
El director deportivo Marc Jover, exculpado de violencia machista y presunta víctima de Beatriz y Julia, en su casa de Godella. / Jesús Signes

El joven que ha pasado de sospechoso de violencia machista a víctima de usurpación y denuncia falsa desvela su infierno | Culpa a su exnovia y a su amiga de «siete arrestos injustos, noches en los calabozos, injurias en el trabajo, difamación en redes y daño psicológico»

Juan Antonio Marrahí
JUAN ANTONIO MARRAHÍValencia

Marc Jover despliega su pasado en la misma mesa de su casa en la que compartió buenos momentos con Julia. «Primera novia de presentar a los padres, buena, guapa, universitaria...». Pero la confianza de la chica en Beatriz M. M. como amiga lo arrasó todo: era y sigue siendo una presunta estafadora y usurpadora de identidades. «Al final fueron mano a mano contra mí». El director deportivo de pádel culpa a su exnovia y a su amiga de «siete arrestos injustos por violencia machista, dos noches en calabozos, injurias en el trabajo, difamación, acoso en redes y daño psicológico». Lleva gastados unos 3.000 euros en abogados, ha recibido ayuda psicológica... Esta es la historia de su calvario.

FEBRERO-AGOSTO DE 2017

Ruptura y reencuentro

Marc y Julia P. G. se conocen por amigos en común y se enamoran en agosto de 2016. Él, graduado en Ciencias de Educación Física, ella, estudiante universitaria. Tras una ruptura en febrero de 2017, retoman su relación, pero en esta 'segunda parte' Julia ya ha conocido a Beatriz, quien supuestamente manipula en redes sociales un perfil falso de un italiano en el que Julia está interesada. «Julia llegó a denunciar a Beatriz por abusar de ella en una tetería en una de las citas a ciegas que preparaba con el gancho del italiano», hechos por los que fue detenida por la policía. Pero las dos jóvenes retomaron la amistad y ésta vez Marc, que advirtió a su pareja de los peligros de Beatriz, fue «el objeto de todo su daño y odio». Y la ruptura con Julia fue ya definitiva.

6 DE OCTUBRE DE 2017

Denuncia por un maltrato sin ninguna prueba

Julia denuncia a Marc por unos supuestos malos tratos ocurridos en agosto. «Dice que la cogí del cuello y le di un puñetazo. Mentira». El asunto se archiva por falta de pruebas. Marc cree que en ese momento su exnovia ya actúa «abducida por Beatriz» y ésta le odia «por haberle dicho que deje en paz a Julia».

OCTUBRE DE 2017 Y EN ADELANTE

Presunta difamación en redes sociales e injurias

Siempre según el relato de Marc, las jóvenes despliegan una «brutal campaña de amenazas, difamación e injurias contra mí», en mensajes privados y en Instagram o Facebook. Él presenta varias denuncias ante la Policía Nacional por acoso y amenazas. Se encuentra con frases como «hijo de puta, no pienses que te vas a librar» o «vas a acabar en la cárcel». Ve con horror cómo nace el perfil público bautizado como 'Info sobre Marc Jover', en el que lo presentan, junto a sus fotos, como «acusado de maltrato y violación» y apostillan: «cuidado con él».

OCTUBRE/NOVIEMBRE 2017

«Hola, uno de vuestros trabajadores es un violador»

Uno de los momentos más complicados para Marc es cuando llega un correo electrónico anónimo dirigido al centro deportivo en el que estaba trabajando: «Hola, uno de vuestros trabajadores es un violador y tiene varias denuncias por ello. Y por maltrato. No creo que os convenga mucho tenerlo. ¿No os interesa saber quién es?». Cuando la empresa lo preguntó, la respuesta de su expareja Julia fue aportar el nombre completo del joven. El monitor cambió de empleo, pero, según denuncia, volvió a encontrarse con «mensajes similares» dirigidos a otro club deportivo de Quart de Poblet.

5 DE MAYO DE 2018

«Está usted detenido por amenazas a su exnovia»

Con varias denuncias cruzadas entre Marc y su exnovia, arranca el infierno de los supuestos mensajes amenazantes del chico a su expareja. Eso da pie a su primer arresto por parte de la policía en Valencia. «Era madrugada. Había salido un rato de fiesta con amigos cuando se me cruzó un coche patrulla, salió un policía y me dijo: '¿Es usted exnovio de Julia?, ¿le ha estado mandando mensajes de amenazas? Está usted detenido por un delito de violencia en el ámbito familiar'». Fue la primera noche en calabozos, aquella en la que el joven usó su única llamada para telefonear a sus padres y decirles: «Papás, por favor, sacadme de aquí. Yo no he hecho nada». Tras declarar en los juzgados quedó libre sin imposición de alejamiento y su causa por las supuestas amenazas acabó en los juzgados de Picassent. Al poco tiempo, su jefe del centro deportivo recibió otro mensaje: «Ya han detenido a Marc».

7 DE MAYO DE 2018

Segunda detención por mensajes en Facebook

Dos días después del primer arresto, nueva detención. En esta ocasión «Julia dijo que yo le había estado amenazando a través de mensajes de Facebook. Todo falso, pero yo acabo otra vez detenido y con mis huellas reseñadas como si fuera un delincuente». Marc queda libre y, de momento, sin que se le imponga una medida cautelar. «En esta época tenía hasta incluso miedo de tener otra pareja», rememora el vecino de Godella.

10 DE OCTUBRE DE 2018

El torbellino de los SMS amenazantes se desata

Tras un verano relativamente tranquilo, el tándem Beatriz-Julia desata un vendaval sobre el joven con la llegada del otoño. Sobreviene la tercera detención. La Guardia Civil de Moncada arresta a Marc por los graves textos amenazantes que están llegando al teléfono de Julia a través del SMS. El monitor deportivo pasa su segunda noche en los calabozos. Queda libre y de nuevo la causa se traslada a juzgados de Picassent (donde se encuentra el hogar familiar de Julia). «Esa misma tarde empecé a sospechar que estaban suplantándome la identidad después de recibir la extraña llamada de una empresa de envíos masivos de SMS por internet y que decía si quería contratar sus servicios». En ese día infernal, la Guardia Civil le entrega la orden de alejamiento de 200 metros respecto a Julia y la prohibición de comunicarse con ella.

10 DE OCTUBRE DE 2018

Supuesto quebrantamiento y cuarta detención injusta

Ya no hay tregua para Marc. Nuevos SMS amenazantes en el móvil de Julia lo convierten de inmediato en quebrantador de una medida judicial. Detenido por la Guardia Civil de Moncada, noche en calabozos y a disposición judicial en Paterna. «Pedí ayuda en los juzgados». Y recuerda su súplica: «Por favor, no estoy haciendo nada. Si quieren les doy el móvil, pero necesito que me auxilien». Se le mantiene el alejamiento, opta por darse el teléfono de baja y aislarse en un apartamento de la playa de Alboraya «por miedo a nuevas detenciones injustas».

16 Y 17 DE OCTUBRE DE 2018

Quinto arresto encadenado y pedradas en su casa familiar

Con Beatriz pilotando la maldad telemática y Julia convencida de que Marc es un malvaldo agresor machista, la odisea del joven se agranda. Tres nuevos SMS amenazantes lo abocan a la quinta detención. «En ese momento ya no sabía qué más hacer y entregué el Iphone a la jueza». Pese a todo, se le mantiene el alejamiento y regresa a su casa con la causa abierta por la supuesta conducta delictiva machista. «Por si fuera poco, Beatriz y Julia comenzaron a rondar mi casa de Godella y el padre de mi ex y su amiga se presentaron en la casa de mis padres cuando yo no estaba y la emprendieron a pedradas contra la fachada. Está también denunciado».

22 DE OCTUBRE DE 2018

La justicia no cree a Marc y lo arrestan por sexta vez

Esta vez fue la Policía Nacional la que se llevó detenido a Marc por los SMS amenazantes a Julia. Insiste en que ya no tiene ni el teléfono, pero nada. «Otra vez reseña de huellas y a casa. Por la tarde, Julia denunció que me había visto rondándole cuando yo estaba durmiendo la siesta y en compañía de un amigo que me acompañaba para tener testigos».

FINALES DE OCTUBRE DE 2018

«Decían que me habían visto saltar la valla de su casa»

El séptimo y último arresto de Marc está relacionado con un supuesto quebrantamiento del alejamiento. «Esta vez decían que les había perseguido con el coche y había saltado de madrugada la valla de su casa». El joven propone que le pongan la pulsera de localización. «Si tener a testigos de que no hago nada no sirve, ponedme el aparato a ver si así me creéis», insiste la víctima de las falsas denuncias a los agentes. «Decían que sabían que no era yo y que les fastidiaba tener que detenerme, que pronto se aclararía todo».

9 DE NOVIEMBRE DE 2018

De presunto acosador machista a víctima

Al fin la justicia pone orden en la maraña. El cielo se abre para Marc tras la tormenta de arrestos, mensajes, detenciones, pedradas, mentiras, denuncias y alejamientos. La investigación de la Policía Nacional y de la Guardia Civil sitúa a Julia P. G. y Beatriz M. M. como sospechosas de un delito de usurpación de estado civil y denuncia falsa. La jueza de Picassent levanta todas las medidas cautelares que pesaban sobre el joven y las revierte en contra de Julia y Beatriz para intentar proteger al monitor de pádel: 200 metros de distancia y la prohibición de comunicarse con él. Esta es la conclusión de Marc: «Yo soy la única víctima de todo esto. Y lo que han hecho estas dos conmigo es un insulto a todas las mujeres maltratadas que de verdad necesitan protección y ayuda. Advertí a Julia desde el principio, no me hizo caso y ahora las dos responderán por sus actos».