Más controles en el agua potable de Valencia por el mejillón cebra

Canal Júcar-Turia a su paso por la Ribera. / lp
Canal Júcar-Turia a su paso por la Ribera. / lp

Las plantas de Picassent y Manises aumentan las dosis de productos contra las larvas y alejan los filtros en las tuberías de los depósitos

P. MORENO VALENCIA.

La cercanía del mejillón cebra a los grifos de Valencia es una amenaza real. La última plaga que asola las conducciones y embalses del litoral mediterráneo llegó hace tiempo a la Comunitat, por lo que la empresa Emivasa, encargada del suministro de agua potable al cap i casal y los municipios del área metropolitana decidió aumentar los controles y sistemas de prevención.

Así queda claro en una respuesta de la concejalía del Ciclo Integral del Agua a la edil del grupo popular Maria Àngels Ramón-Llin, quien preguntó en el pleno de este jueves por las medidas accionadas para frenar este molusco invasor, que debido a su proliferación enorme atasca las tuberías y desequilibra además el hábitat donde aparece.

El suministro de agua potable llega desde los ríos Turia y Xùquer, que alimentan las plantas de El Realón (Picassent) y La Presa (Manises) respectivamente. El personal técnico de Emivasa ha realizado en los últimos años varios estudios analíticos sobre la persistencia de larvas de mejillón cebra a lo largo del tratamiento de potabilización, así como su sensibilidad y resistencia a varios agentes desinfectantes como cloro, dióxido de cloro y ozono.

Entre las sustancias que limpian el caudal se encuentra el cloro, el ozono y el dióxido de cloro

Fuentes del Ciclo Integral del Agua señalaron que en ningún caso se ha detectado la presencia de estas larvas en los depósitos de ambas plantas, donde llega el caudal de los ríos después de una serie de filtros.

Esto último es lo que se ha cambiado para reducir el riesgo. La primera medida fue adecuar la dosificación de desinfectante en la cabecera de las instalaciones de tratamiento, para acompañar este protocolo con el traslado de la inyección de agua, que se ha alejado de los depósitos con el propósito de colocar de manera intermedia una serie de rejillas y filtros añadidos.

Como publicó LAS PROVINCIAS hace escasas fechas, el embalse de Alarcón ha sido el último lugar donde se ha detectado la presencia de larvas, en una progresión que a día de hoy parece imparable. Desde el Consistorio indicaron que, a diferencia de lo ocurrido en las plantas potabilizadoras, en algunos sistemas de riego como canales y acequias sí que se han encontrado ejemplares del mejillón cebra. «Esto empiezan a solucionarlo poco a poco porque han tomado medidas efectivas», señalaron.

En algunas acequias que discurren por el parque de la Albufera se han encontrado también mejillones cebra, aunque de momento no han supuesto un problema medioambiental grave. En algunas confederaciones hidrográficas como la del Ebro se planteó hace años la introducción de una cepa artificial compuesta por un tipo de bacteria que produce una toxina para acabar con la proliferación del molusco.

Originario de los mares Caspio y Aral, esta especie se reproduce a gran velocidad y es capaz de dañar las conducciones de agua, las depuradoras o incluso plantas eléctricas. De ahí las precauciones adoptadas por los responsables de Emivasa en las dos potabilizadoras citadas. Su llegada a España se produjo a través de los embalses y ríos de Cataluña y Aragón, sobre todo por las embarcaciones, a cuyos cascos quedan pegadas las larvas de estos mejillones.

Ese es el motivo de que una de las primeras decisiones que suelen tomar las confederaciones hidrográficas sea prohibir la navegación. En las plantas de agua es fundamental los filtros además de los productos que acaban con esta plaga.

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