Las Provincias

Más de 7.000 vecinos de Valencia viven en zonas inundables en barrios y pedanías

Zona inundada durante la última tormenta caída en Valencia, en la calle Eugenia Viñes. Al fondo, los Docks. :: irene marsilla
Zona inundada durante la última tormenta caída en Valencia, en la calle Eugenia Viñes. Al fondo, los Docks. :: irene marsilla
  • El Ayuntamiento aprueba el protocolo de actuación en caso de fuertes lluvias con la delimitación de las áreas con mayor peligro

Si este otoño llega la temida gota fría, el Ayuntamiento ya conoce las zonas más propensas a sufrir inundaciones en Valencia. El protocolo aprobado este año para prevenir y tomar medidas por fuertes lluvias contabiliza barrios y pedanías donde viven un total de 7.274 vecinos, según el documento al que ha tenido acceso LAS PROVINCIAS.

Las áreas están delimitadas por el riesgo de inundaciones, una clasificación donde influye el estado de la red de saneamiento, la cercanía de barrancos y la orografía del terreno, entre otros factores. La de mayor peligro es la 1, donde sólo residen una docena de personas (es una zona rural en Massarrojos), aunque en la siguiente ya se afecta a 2.272 habitantes.

Incluye el norte del barrio de San Lorenzo (junto a Campanar), así como la Carrasca y la Malvarrosa, estos últimos próximos al litoral, sin duda la parte más sensible de Valencia en cuanto a inundaciones y la última zona donde se produjeron las más significativas, hasta que en los años 90 y posteriores se construyó y mejoró la red de alcantarillado.

Pese a esta circunstancia, el Ayuntamiento ha destinado algo más de 4,5 millones de euros del Plan Confianza a la renovación de colectores en buena parte de las calles del Cabanyal, una obra todavía sin adjudicar y que se considera el pistoletazo de salida de las prometidas inversiones públicas tras la derogación de la prolongación de la avenida Blasco Ibáñez hasta el mar.

Con el nivel 3, menos peligroso que el anterior, se encuentran zonas residenciales donde viven 3.978 vecinos. Está El Palmar casi en su totalidad, así como la mayor parte de la superficie de El Perellonet. También Rafalell y Vistabella, junto a Faitanar y el resto de la pedanía de Massarrojos. La cercanía de la Albufera y otro marjal en la parte norte explica esta situación, que aparece en la actualización del Patricova, el documento de la Generalitat donde se señala el estado de toda la Comunitat en lo que respecta a las zonas inundables.

El siguiente nivel es testimonial aunque de gran superficie, ya que incluye 130 hectáreas del jardín del Turia. En el documento figuran 12 vecinos afectados. En total, en el municipio hay 5.917 hectáreas susceptibles de que registren alguna inundación, lo que se explica por las amplias extensiones de las pedanías de la Albufera. Para entender esta magnitud, sirva como ejemplo que toda la Devesa de El Saler alcanza una superficie de 850 hectáreas.

El siguiente nivel en cuanto a la afección a vecinos suma una extensión de 758 hectáreas, donde viven un millar de habitantes. Se citan en la clasificación zonas de Castellar-Oliveral, Pinedo, Sant Pau (nuevamente junto a Campanar), Massarrojos, El Saler y el Palmar.

En cuanto a los equipamientos sociales con riesgo y donde el Consistorio estará más atento si llega la gota fría, se contabilizan tres colegios, un retén de la Policía Local, un ambulatorio y dos parques de bomberos, según la actualización del Patricova realizada en 2015.

Otras instalaciones que podrían sufrir daños son lógicamente las plantas depuradoras de aguas residuales. El motivo es que se suelen construir en terrenos prácticamente al nivel del mar, para que la gravedad ayude a llevar el caudal desde la red urbana a los grandes depósitos de decantación.

En total hay una decena de instalaciones afectadas, como las plantas de Massarrojos, las dos situadas junto a la Albufera y una cuarta en la pedanía de El Perellonet. También dos gasolineras y cuatro edificios declarados Bien de Interés Cultural, en todos los casos ubicados en el parque natural.

El protocolo de actuación municipal fija otras áreas sensibles. Es el caso de 29 kilómetros de carreteras, un kilómetro de la línea de ferrocarril del AVE y otros dos kilómetros de trazado convencional. Más llamativo es el riesgo de las líneas eléctricas, con un total de 15,74 kilómetros afectados por alguno de los niveles de prevención.

Hasta siete zonas del cap i casal aparecen como inundables. Se habla de Massamagrell, el cono del barranco del Carraixet, el barranco de Massarrojos, la desembocadura del río Turia (se entiende que el viejo cauce), así como el barranco de la Saleta, la Rambla del Poyo, el barranco Cañada de Hortolá y el propio lago de la Albufera, donde llegan aguas de escorrentías de los citados barrancos, así como el sobrante de riego de la Acequia Real del Júcar.

La revisión del Plan General debe incluir también la actualización del documento referido a las zonas inundables, según se explica en el protocolo. De este modo se actualizarán entre otros elementos las infraestructuras de saneamiento y l adecuación de barrancos. Los cambios en el planeamiento se prolongarán durante todo el mandato municipal con total seguridad.