Las Provincias

La ciudad romana bajo la Catedral

Ciudad romana bajo la Catedral
  • Las ruinas del entramado urbano, encontradas a tres metros de profundidad, se podrán visitar tras las inauguración, prevista para finales de mes

  • Las obras de ampliación del museo hallan una calle y restos de casas bajo la Seo

Las obras de restauración y ampliación del museo de la Catedral de Valencia entran en su recta final 17 meses después de haber arrancado. Si hace unas semanas se retiraban los andamios instalados en la fachada de la calle Barchilla, lo que permitía ver la antigua fachada del siglo XX y los sillares y enrejos del siglo XV, ahora ha salido a la luz su último secreto.

Según publica el periódico diocesano 'Paraula', que edita el Arzobispado de Valencia, los trabajos han descubierto restos del entrado urbano de la Valencia romana, de entre los siglos I y II, en concreto, casas, rejas y un cementerio, además de otras estructuras visigóticas y árabes. Un descubrimiento que podrá visitarse, según confirmó ayer el Arzobispado, ya que se ha creado un itinerario iluminado para recorrerse una vez inaugurada la ampliación del Museo Catedralicio, prevista para finales de mes o principios de junio pues aún se ultiman algunos detalles, como colocación de rótulos y señalizaciones.

El primero en adentrarse en estas ruinas fue el arzobispo de Valencia, el cardenal Antonio Cañizares, que estuvo acompañado por una representación de la curia diocesana y del Cabildo Metropolitano, además de por el arquitecto conservador de la Seo, y responsable de las obras, Salvador Vila.

Cañizares conoció cómo los restos han aparecido a tres metros de profundidad, en excavaciones localizadas bajo las capillas de San Francisco y San José, y que se trata de tres casas romanas a lo largo de unos 50 metros, donde se conservan sus entradas, dinteles y depósitos de agua, así como una reja romana con hierros entrecruzados.

Parroquia de San Pedro

También aparecen en el recorrido, que estará integrado en la visita al futuro museo, «restos óseos humanos que, a falta de datar con una comprobación arqueológica, podrían corresponder al siglo XIII, posiblemente de una parroquia ya desaparecida, la de San Pedro, muy cerca de la catedral».

Finalmente, el camino subterráneo desemboca en otra estancia con más restos humanos y de construcciones que dan directamente al muro de la antigua aula capitular del siglo XIV, hoy capilla del Santo Cáliz. Además, en las actuales obras de ampliación del museo (la última reforma data de los años 60 del siglo pasado) han aparecido elementos góticos de lo que pudo ser el atrio o claustro que llegó a tener la Seo cuando no estaba unida todavía a la torre del Micalet.

No son las únicas joyas surgidas durante los trabajos pues, según la información facilitada por el Arzobispado, también se ha descubierto en el nivel superior una columna helicoidal, similar a las de la Lonja de la Seda, pero anterior a éstas, y la traza del primer campanario de la Seo, de comienzos del siglo XIV.

El triple de espacio

El nuevo museo de la Seo triplicará su espacio expositivo al aumentar de una a tres plantas, con la incorporación de una sala superior y otra inferior, lo que permitirá exponer 300 piezas, tanto las que estaban en el anterior museo como obras hasta ahora almacenadas.

En la planta superior, «en la que se ha recuperado el espacio que ocupaba la librería construida entre 1438 y 1442, conocida también como Biblioteca de los Borja o Llibreria Nova, incluyendo la columna helicoidal central similar a la Lonja, y las ventanas», así como de la planta inferior, en el subsuelo, según explicaron desde el Arzobispado.