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Agentes de la Guardia Civil acompañan a la detenida. / Tino Calvo

A prisión la conductora ebria y drogada que mató a dos ciclistas e hirió a tres en Oliva

  • La joven regresaba de fiesta cuando embistió de frente a un pelotón de seis aficionados en la N-332 a su paso por Oliva

  • Mavi, acusada de homicidio imprudente y lesiones graves, ha declarado esta mañana en los juzgados de Gandia

El magistrado del juzgado de instrucción número 2 de Gandia ha decretado prisión para la joven acusada de homicidio imprudente y lesiones graves tras atropellar a un grupo de seis ciclistas en la carretera N-332 en Oliva, este domingo. Mavi ha llegado a los juzgados de Gandia para declarar sobre el suceso en el cual murieron dos de ellos y tres sufrieron heridas graves.

El Club de Atletismo Llebeig publicó ayer un comunicado en el que destacaban la «rabia, impotencia y consternación absoluta» que sentían en el club tras el accidente. «Se han llevado por delante a nuestro Edu Monfort en un fatídico accidente», decían en el comunicado, donde se añadía que «el amigo» Alberto Contreras, del club ciclista, también había fallecido en el mismo siniestro. «Damos nuestro más sentido pésame a los familiares de Edu y Alberto y fuerza a José, Scott y Andrés para que se recuperen pronto de las graves lesiones que sufren», indica el documento.

Mavi S. V. tiene 28 años. Avanza con su Ford Mondeo por la N-332 entre Oliva y El Verger. Al igual que el alcohol y la cocaína por sus venas. Ha estado de fiesta y circula por un tramo recto con buena visibilidad. Son las 8.38 horas y el sol ya ha salido. A lo lejos pedalean seis ciclistas por el carril opuesto en dirección a Oliva. Las drogas nublan la atención de la joven y gira a su izquierda repentinamente, invade el carril opuesto y embiste de frente a los seis deportistas condenándolos a la muerte, la amputación, el dolor y los quirófanos, dejando familias rotas, amigos en vilo y un pueblo enmudecido.

Es lo que sucede cuando se desoyen los consejos más básicos. Cuando la temeridad se torna en crimen y Mavi descubre en seco la insignificante distancia entre flipar y llorar encogida bajo un coche. Es lo que ocurrió ayer en el kilómetro 206 de la N-332 a su paso por Oliva: dos ciclistas muertos y tres heridos graves luchando por salvar la vida en hospitales.

El siniestro alberga pocas dudas. En el asfalto no había señales de frenada. Mavi iba sola al volante. Escaso tránsito y sin más vehículos implicados. La joven circulaba bajo los efectos del alcohol hasta el punto de casi cuadriplicar la tasa permitida, como consta en las primeras diligencias. Además, dio positivo en cocaína en el test de drogas. Con todos los indicios, las investigaciones apuntan a una pérdida de atención por los efectos de ambas sustancias como causa de ese giro mortal hacia el sentido opuesto.

Los ciclistas realizaban su ruta habitual. Salida bien temprano desde su pueblo con rumbo a La Safor para hacer deporte, compartir un rato de amistad y almorzar juntos. Los seis avanzaban correctamente con sus maillots y cascos por el arcén a la altura del Canal del Barranquet, una acequia de Oliva. Fue allí donde vieron cómo el Mondeo avanzaba hacia ellos. Sin tiempo alguno de reacción. Como una guadaña de cuatro ruedas.

Las víctimas y sus bicicletas fueron aplastadas contra una bionda y la valla de protección del paso de agua. Sólo uno de los ciclistas logró esquivar el impacto. Dos de ellos, los que finalmente fallecieron, acabaron cayendo al canal. Eran Alberto Contreras, de 50 años, y Eduardo Monfort, de 28. Uno de ellos sufrió amputaciones que hicieron necesaria la presencia de Bomberos del Consorcio Provincial de Valencia y, posteriormente, guías caninos y buzos de la Benemérita.

La zona se lleno de agentes de la Guardia Civil, tres ambulancias y un helicóptero. El hijo de Alberto, Andrés, presentaba múltiples traumatismos. Fue evacuado en estado grave al Hospital de La Ribera. A su compañero José Antonio Albi lo llevó el helicóptero a La Fe con lesiones similares. El tercer herido, de 46 años, sufrió un grave traumatismo torácico y fracturas en sus cuatro miembros. Fue trasladado al Hospital de Dénia e intervenido.

La conductora del coche sufrió lesiones menores. Fue interrogada por la Guardia Civil y reconoció que había pasado la noche de fiesta. En algunos momentos se derrumbó y rompió a llorar, visiblemente arrepentida. La trasladaron al Hospital de Gandia bajo custodia para curar sus arañazos en los brazos y en las manos. Horas después recibió el alta. Está detenida por dos homicidios imprudentes, tres delitos de lesiones y dos contra la seguridad vial.

Mavi reside en Gandia. Ha trabajado como camarera en bares y de relaciones públicas en eventos como Medusa Sunbeach Festival. No ha cursado carrera universitaria. Es aficionada al fútbol, seguidora del Club de Fútbol Gandia y del Barcelona. Ama los animales y tiene un pequeño bulldog francés al que llama 'Duque'.

David González, alcalde de Oliva, acudió al lugar del accidente. Describió escenas «dantescas» y un panorama «desolador». El ciclista superviviente fue clave para identificar a sus compañeros y que la Guardia Civil pudiera iniciar el doloroso engranaje para comunicar las muertes.

En cuestión de minutos, Xàbia se hundió en el dolor. Abrazos, llanto y ambulancias en el locutorio de los Contreras. Drama en el hogar de los Monfort. Llamadas y jóvenes pendientes del móvil. Por la tarde hubo una concentración en memoria de las víctimas en la plaza del ayuntamiento. El consistorio ha decretado tres días de luto. «Nos queda dolor e impotencia. Es un accidente terrible y absurdo que nos ha dejado en shock», resumió el alcalde José Chulvi. Xàbia llora hoy a sus ciclistas.

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