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El Gobierno de Colombia y las FARC pactan discutir «ajustes» al acuerdo de paz

Miembros del equipo negociador de las FARC.
Miembros del equipo negociador de las FARC. / Enrique de la Osa (Reuters)
  • Ambas partes se comprometen a mantener el alto el fuego "bilateral y definitivo" decretado el pasado 29 de agosto

Las FARC y el Gobierno de Juan Manuel Santos han acordado este viernes mantener el alto al fuego en Colombia, y discutir "propuestas de ajuste" al acuerdo de paz que fue rechazado en el plebiscito del pasado domingo.

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Pese al resultado electoral, las partes reunidas en Cuba se han mostrado resueltas a persistir en una salida negociada al último conflicto armado del continente, un esfuerzo que le ha valido a Santos el premio Nobel de Paz este mismo viernes.

"Reiteramos el compromiso asumido" por las partes "de mantener el cese al fuego y de hostilidades bilateral y definitivo decretado el pasado 29 de agosto", apunta un comunicado conjunto leído en La Habana, sede de las negociaciones de paz. Sin aludir a la reciente decisión de Santos de mantener el cese del fuego hasta el 31 de octubre, las partes han anunciado un "protocolo" para "prevenir cualquier incidente" sobre el terreno mientras se resuelve la crisis desatada por la consulta. Un mecanismo "tripartito" formado por la ONU, el Gobierno y la guerrilla "estará a cargo de monitorear y verificar" el cumplimiento del protocolo y las "reglas que rigen" la finalización del enfrentamiento armado. "Con ese propósito, solicitamos al Secretario General de las Naciones Unidas, y por su intermedio, al Consejo de Seguridad, que autorice" a la misión ya acordada "ejercer las funciones de monitoreo, verificación, resolución de diferencias" del alto al fuego, puntualiza el texto.

"Colombia no quiere regresar a la guerra"

El Gobierno de Santos y las FARC firmaron ya el pacto para poner punto final a un conflicto que deja millones de víctimas entre muertos, desaparecidos y desplazados, y que también involucra a otros grupos armados ilegales. Sin embargo, los colombianos, contra todas las encuestas, se expresaron en contra del acuerdo por un estrecho margen, lo que impidió su implementación. Santos decidió entonces reunirse con los opositores, encabezados por el expresidente Álvaro Uribe, para intentar alcanzar un consenso y salvar el pacto.

Después de casi una semana de incertidumbre tras el resultado electoral, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el Gobierno de Santos también han acordado que escucharán "a los diferentes sectores de la sociedad", en "un proceso rápido y eficaz", para "definir prontamente una salida".

Si bien han defendido el pacto suscrito el 26 de septiembre por Santos y Timoleón Jiménez, alias 'Timochenko', jefe máximo de la guerrilla, las delegaciones han anunciado que "las propuestas de ajustes y precisiones que resulten de ese proceso, serán discutidos", según el documento.

El jefe del equipo negociador del Gobierno, Humberto de la Calle, ha remarcado que "cualquier ajuste o precisión que se le haga al acuerdo final deberá ser el resultado de un diálogo constructivo entre las delegaciones". "Colombia no quiere regresar a la guerra", ha subrayado De la Calle.

Por lo pronto, las partes han decidido mantener abiertos los diálogos en La Habana, sede del proceso de paz por casi cuatro años, para hallar una solución final al punto muerto creado por el rechazo al acuerdo en las urnas. Al tiempo que mantienen el fin del enfrentamiento, han afirmado que seguirán "avanzando en la puesta en marcha de medidas de construcción de confianza de carácter humanitario, tales como la búsqueda de personas dadas por desaparecidas, los planes pilotos de desminado humanitario, la sustitución voluntaria de cultivos" ilegales. Al igual que en "los compromisos respecto a la salida de menores de los campamentos", entre otros puntos.

Por su parte, los garantes del acuerdo de paz, Cuba y Noruega, han señalado en un comunicado aparte que continuarán apoyando los esfuerzos para llegar, "sin dilación", a un "concluyente" pacto para acabar con el conflicto.