Las Provincias

Pediatras apuestan por extender la vacunación de la gripe también a los niños

Un pediatra reconoce a un bebé en la cosulta. :: Lp
Un pediatra reconoce a un bebé en la cosulta. :: Lp
  • Recuerdan que ahora sólo se administra a los menores de riesgo y que el año pasado la mitad de los casos se registraron entre la población infantil

El colectivo de población infantil, de cero a 14 años, concentró el año pasado cerca de la mitad de los casos de gripe registrados en la Comunitat Valenciana. Ante esta situación, el doctor Fernando García-Sala, vocal nacional de la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (Sepeap), apuntó que la solución es «la vacunación». García-Sala no duda en afirmar que la «recomiendan para evitar la expansión de la gripe».

En la actualidad la campaña de prevención de la gripe para niños sólo contempla vacunar cuando se trata de menores «de riesgo» como consecuencia del padecimiento de otra patología.

El planteamiento que traslada el vocal de la Sepeap llega poco después de que la Conselleria de Sanidad haya hecho públicos, a través de su página en internet, los datos correspondientes a la temporada 2015-2016. Ese estudio especifica que las características de los casos notificados en la temporada pasada muestran un predominio en los menores de 14 años que suponen casi la mitad de los afectados.

El documento destaca que la incidencia de la patología en la población infantil llegó a alcanzar los 869,9 casos por cada 100.000 habitantes en el segmento de cero a cuatro años.

Esta circunstancia, unida a la consideración de que los menores constituyen un colectivo que «al estar juntos en los colegios o guarderías» se convierten en un rápido transmisor de la patología, lleva al especialista, miembro del grupo de vacunas de la Sepeap, a proponer «extender la vacunación a toda la sociedad».

Además, García-Sala, en sus declaraciones a LAS PROVINCIAS, adelantó que se dispone de «una vacuna en spray que es posible prescribir y se puede adquirir en farmacias».

El modo de administración lo considera una ventaja ante la población infantil porque no ocasiona dolor. A juzgar por las explicaciones del facultativo «tiene gran efectividad y está indicada a partir de los dos años y hasta los 18». Es necesaria «prescripción del médico y, además, se tiene que administrar en la consulta porque requiere una técnica especial que hay que conocer».

García-Sala insiste en que los pequeños se convierten en transmisores de la gripe entre sus compañeros y también entre los adultos de su entorno. De hecho, los facultativos en distintas ocasiones han señalado que los picos de gripe más altos suelen coincidir en las primeras semanas del año, cuando los escolares regresan a las aulas tras las vacaciones de Navidad.

La confluencia de todos estos factores llevó a García-Sala a señalar que frenar el avance de la patología entre los menores puede repercutir en bajar la incidencia entre mayores afectados por enfermedades crónicas, en quienes la gripe puede convertirse en causa de complicaciones.

El informe de la pasada temporada apunta que entre la población adulta en edad de trabajar, uno de cada cuatro afectados tuvo que tomarse la baja laboral.