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La sospecha de amaños en el fútbol deja seis detenidos y salpica al Valladolid-Valencia

El presidente del Huesca, Agustín Lasaosa, tras su detención. / EFE/ Javier Blasco
El presidente del Huesca, Agustín Lasaosa, tras su detención. / EFE/ Javier Blasco

La investigación se inició con el Huesca-Nàstic del año pasado, mientras que el arrestado Borja García estaría acusado de apostar por la derrota de su equipo ante los de Marcelino

COLPISA / J. C. VILLENA

La operación policial contra el amaño de partidos en el fútbol español, para obtener beneficios en apuestas deportivas, se saldó ayer con la detención y puesta a disposición judicial de cuatro futbolistas de Primera y Segunda División, del presidente del Huesca, Agustín Lasaosa, y del jefe de los servicios médicos del club aragonés, Juan Carlos Galindo Lanuza. Los jugadores arrestados están acusados de los presuntos delitos de corrupción en el deporte, estafa y blanqueo de capitales. Entre los detenidos, que serán puestos a dispoción judicial mañana, se encuentran el exjugador del Real Madrid e internacional con la selección absoluta Raúl Bravo; el excapitán del Valladolid recién retirado Borja Fernández; el también canterano del equipo blanco Carlos Aranda; y el exjugador del Huesca y actualmente en el Deportivo Iñigo López. Samu Saiz, también exjugador del Huesca y ahora en el Getafe, fue puesto en libertad a última hora de la tarde tras prestar declaración ante la Policía.

El origen de la investigación que ha destapado el escándalo de presunta compra-venta de partidos en el fútbol profesional es el encuentro Huesca-Nàstic de Segunda de la pasada temporada (0-1), denunciado hace un año por LaLiga, pero también está siendo investigado por la Policía Nacional el Valladolid-Valencia de la última jornada de Liga, que el pasado 18 de mayo acabó con 0-2 a favor del equipo de Marcelino y su clasificación para la Champions. El supuesto amaño del duelo disputado en Zorrilla ha derivado en la detención del capitán del conjunto castellano Borja Fernández.

Los dos goles del Valencia llegaron tras sendos errores defensivos del Valladolid, que ya tenía garantizada la permanencia en Primera. Sin embargo, el amaño no habría sido consecuencia de un pacto entre ambos clubes, ajenos ambos a un caso investigado por las extrañas apuestas de, al menos, un jugador del Valladolid. Fuentes de la investigación insistieron en que ni el Valencia ni sus futbolistas están implicados en la presunta compra-venta del partido ante el club pucelano. Es decir, que la operación no se centra en un amaño del partido que disputaron castellanos y valencianistas en Zorrilla sino que ese partido fue un supuesto vehículo para la trama delictiva a través de las apuestas deportivas. Ni el Valencia ni el Valladolid están siendo investigados, tampoco ninguno de los jugadores por haber participado en el mismo. La detención de Borja Fernández, que se retiró del fútbol aquella tarde y tuvo un homenaje en el césped al ser sustituido, es el único implicado y por eso fue detenido ayer.

Los informes policiales desvinculan al Valencia y a sus futbolistas de lo ocurrido en Zorrilla

En el caso del partido Huesca-Nàstic del 27 de mayo de 2018, «tuvo una fuerte incidencia en las apuestas, registrando las casas un volumen de dinero hasta 14 veces más elevado al normal para esta división (Segunda)». Entró tal cantidad de dinero pronosticando el 0-0 al descanso y la victoria final del Nàstic -que dio un paso decisivo para la salvación ante un Huesca que ya había ascendido a Primera-, que más de la mitad de las grandes casas de apuestas de todo el mundo suspendieron su cotización, tras detectarse también que ascendían apuestas con dinero ucraniano y chino. La Policía asegura que los involucrados en los amaños recibían unos 100.000 euros por cada tongo.

Como posible responsable de delitos castigados con penas de cárcel fue detenido en Málaga Carlos Aranda, exjugador de ocho equipos de Primera, «quien habría participado en los amaños de partidos en connivencia con su amigo Raúl Bravo (considerado por la Policía cabecilla entre los apostadores)». «Ambos reclamaban una deuda a otro jugador por un amaño en un partido que no habría llegado a producirse. A pesar de anticipar el dinero, el resultado esperado no se produjo, por lo que ambos supuestamente presionaron a su contacto en el equipo implico. Incluso, se habría producido una 'contraoferta' por parte de la plantilla de dicho club para amañar otro partido», según fuentes judiciales. Aranda, a quien la Policía vincula con dos casas de apuestas, era investigado en Málaga en otra operación, por presunto blanqueo, aún abierta, «y en el transcurso de la misma salieron a relucir los supuestos amaños de resultados de fútbol». El Confidencial apuntó ayer, tras la detención del presidente Agustín Lasaosa, que también se investiga el Huesca-Valencia que terminó 2-6.