https://static.lasprovincias.es/www/menu/img/valenciacf-desktop.jpg

El valenciano Raúl Bravo, presunto cabecilla de la trama

Raúl Bravo celebra un gol en su época del Real Madrid junto a Robinho. / afp
Raúl Bravo celebra un gol en su época del Real Madrid junto a Robinho. / afp

Forjó una amistad con Beckham y pidió un adelanto al Real Madrid con 20 años para comprar una casa a su madre

J. C. VILLENAVALENCIA.

La vida para Raúl Bravo Sanfélix (Gandía, 1982) cambió cuando recibió la llamada del Real Madrid para enrolarse en 1997 en sus categorías inferiores. Unos meses antes había batido el récord, en su Gandía natal, como el jugador en marcar un gol más joven en Segunda B, con 15 años y 280 días. Las puertas de la casa blanca le permitieron ir escalando en una cantera donde, de la mano de López Caro, llegó a coincidir con Aranda y Borja Fernández. Dos amigos que, cosas del destino, también han sido detenidos por la policía en la intervención contra los amaños en partidos de fútbol derivados de las apuestas. Aunque en este tipo de investigaciones no suelen darse todos los detalles que envuelven al caso, los nombres de las operaciones suelen tener que ver con alguno de los investigados. La Operación Oikos, dirigida por el Juzgado de Instrucción número 5 de Huesca, es un claro guiño al pasado griego del valenciano, que se enfundó la camiseta del Olympiacos al salir del Real Madrid, donde tuvo una relación tormentosa con un Ernesto Valverde que le llegó a expulsar de un entrenamiento, y el Aris Salónica y el Veria en sus últimas temporadas. Hace un año que colgó las botas en el fútbol griego y ayer sonó la puerta, con la policía al otro lado, para detenerle.

Raúl Bravo fue un mortal entre aquellos galácticos del Real Madrid que conquistaron la Champions en 2002 y granjeó una buena amistad en aquellos años con David Beckham. Una circunstancia que, por cierto, alimentó los debates sobre si presencia en el primer equipo con un rol importante se debía a la ascendencia con el grupo de estrellas. Su potencia le permitió abrirse camino en el equipo titular de Queiroz, tanto en el lateral como en el puesto de central, y ya por entonces sus compañeros conocían su procedencia humilde y todas las vicisitudes pasadas en su Gandía natal. Uno de sus primeros movimientos en el fútbol profesional, con tan sólo 20 años, fue pedirle un adelanto en forma de préstamo a su club, el Real Madrid, para poder comprar una casa para que pudieran vivir su madre y sus hermanos pequeños.

En 2004 tuvo un primer problema con la policía durante las vacaciones de Navidad. Estacionó mal un flamante Mercedes SL 500 plateado, que acababa de comprar, y la policía local, al ir a denunciarlo y cotejar la matrícula, comprobó que se trataba de un coche robado. Bravo tuvo que declarar al respecto, demostrando que lo acababa de adquirir y que la documentación estaba en curso, y la investigación concluyó que el origen de la irregularidad residía en el concesionario de Gandía donde adquirió el vehículo. El dueño del vehículo acabó recuperando su coche.

El exfutbolista tuvo un problema con la policía en 2004 al conducir un coche robado

Tras convertirse en un trotamundos del fútbol, el defensa valenciano militó en nueve equipos en su periplo profesional, Bravo dirigió sus inversiones al mundo inmobiliario. El exjugador posee propiedades en Málaga, Gandía y Boadilla del Monte y haciendo un repaso al Registro Mercantil su nombre aparece ligado a varias sociedades. Raúl Bravo es el administrador único de Arena Inversiones Urbanas S. L., una empresa constituida en 2004 y con sede social en el barrio de Salamanca de Madrid. En 2013 tenía un activo residual para este tipo de empresas de 8.301 euros. También en 2004 constituyó la sociedad Bravo 1981 S. L., una firma destinada al alquiler de bienes urbanos, que en 2017 declaró unas pérdidas de 51.310. En la actualidad, el que la policía considera cabecilla entre los apostadores investigados reside con su familia en una residencia adosada en Las Lomas de Boadilla del Monte.