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Alemany tiene un pie fuera del Valencia CF y Marcelino sopesa marcharse

Mateo Alemany llega este lunes en su coche a las oficinas del club./J. Monzó
Mateo Alemany llega este lunes en su coche a las oficinas del club. / J. Monzó

La plantilla arropa al director general y quiere que continúe el entrenador

JUAN CARLOS VILLENAValencia

La cumbre que decidirá el futuro deportivo del Valencia ha arrancado a las 14.30 horas en la sede del club con la llegada del presidente Anil Murthy. Dentro le esperaba Mateo Alemany desde las once menos cuarto de la mañana. Sobre la mesa está la salida del director general, que se confirmará en las próximas horas por discrepancias en el modelo de gestión deportiva con Peter Lim pero la marejada de fondo es más profunda. Tal y como ha confirmado esta redacción, Marcelino García Toral sopesa marcharse del club si sale Mateo Alemany y la plantilla está en bloque con los responsables deportivos de la entidad y abogan por la continuidad del proyecto.

El técnico está muy afectado desde que conoció la noticia durante el viaje a Lisboa, donde el Valencia ganó ayer 1-2 al Sporting de Portugal. El capitán Dani Parejo también se ha mostrado siempre del lado del actual proyecto deportivo. En el encuentro con los periodistas de prensa escrita presentes en Crans-Montana el madrileño apuntó en varias ocasiones a la dupla formada por Alemany y Longoria como la clave de la continuidad de Marcelino. «Cargando las piernas en busca de las mejores sensaciones. En el campo, cada día mejor...» ese es el mensaje que reflejó Parejo en sus redes sociales tras el partido. De muy fácil interpretación.

DIRECTO | Crisis en el Valencia CF: el futuro de Alemany en el aire

Encuesta

El consenso entre el aún director general y el entrenador es total en cuanto al modelo deportivo, con las salidas y entradas de jugadores, y el bloqueo de Peter Lim, ejemplificado con el no fichaje de Rafinha pese a que la parte deportiva ya ha convencido al jugador y negociado las cantidades con el Barcelona, 15 millones a pagar en tres plazos, ha sido uno de los desencadenantes de la crisis interna. La gota que ha colmado el vaso tras varios conatos de incendio. Con el máximo accionista dando un viraje hacia el control deportivo del club, la parte oficialista de la entidad siguió mostrando las dudas físicas con respecto a Rafinha en Suiza, la grieta entre Mateo Alemany con el presidente Anil Murthy desembocará en un desmantelamiento del modelo deportivo del Valencia, en el que pueden caer como en un dominó Pablo Longoria y podría llegar a afectar a la figura de Marcelino, aunque el entrenador está expectante a lo que ocurra hoy en Valencia en la reunión entre Murthy y Alemany.

El director general llegó a la entidad valencianista en marzo de 2017 para convertirse en el arquitecto de un proyecto donde el primer choque interno llegó nada más aterrizar. José Ramón Alesanco, en ese momento el hombre de confianza de Lim en el apartado deportivo, recomendó el fichaje de Quique Setién pero Alemany impuso el perfil de Marcelino Garcia Toral. Seis meses después de ese choque inicial, Alesanco abandonó el Valencia. Por el camino, en el primer mercado de fichajes, la entidad valencianista se deshizo de Enzo Pérez, Negredo, Abdennour, Alves o Aderlan Santos para fichar a Neto o Kondogbia. Más tarde llegarían Coquelin, Cheryshev, Paulista, Gameiro o Guedes.

La nueva crisis interna le llega al Valencia en condiciones parecidas a la que terminó con la salida de Amadeo Salvo en julio de 2015. Entonces, con la previa de Champions en el bolsillo tras una gran temporada del equipo de Nuno, Peter Lim quiso aglutinar el control deportivo del club. Cuatro años después la quiebra aparece con otra temporada con la Champions en el bolsillo y el título de la Copa del Rey. Los movimientos de Jorge Mendes, con opciones encima de la mesa como el traspaso de Diakhaby al Wolverhampton entrenado por Nuno, han vuelto a enrarecer el ambiente interno evidenciando dos administraciones paralelas. El pulso, como ocurrió hace cuatro años con Amadeo Salvo, tiene todos los visos de acabar con el directivo, en este caso Alemany, fulminado si no se salva en el último momento la crisis.

Reacciones

La noticia, que ha conmocionado al valencianismo, inundó las redes sociales con mensajes con el #MateuQuédate como reconocimiento a un trabajo que se ejemplificó en el abrazo entre Alemany y Marcelino en el césped del Benito Villamarín tras ganar la Copa del Rey. El brazo derecho de Peter Lim en Valencia, Kim Koh, ha ejemplificado los roces en los últimos meses con Mateo Alemany, puesto que su modelo de gestión siempre ha estado de las tesis que defendían el máximo accionista y el presidente, Anil Murthy. El dirigente, pese a encontrarse en tratamiento de un dolor en una pierna, viajó al stage de Crans-Montana para controlar todo lo ocurrido en la estadía, donde Alemany, Murthy y Marcelino llegaron el pasado sábado desde Singapur. El técnico, cuatro días después, explotó tras la victoria ante el Sion pidiendo urgencia en los fichajes y recordando los refuerzos que rivales directos como el Sevilla están realizando. Las decisiones deportivas la última vez que Peter Lim cogió el rumbo deportivo del club (Gary Neville, Ayestarán...) siembran de dudas el actual proyecto deportivo, donde se abre la posibilidad a la venta de las estrellas. Los pesos pesados de la plantilla, según pudo confirmar LAS PROVINCIAS, están del lado de la actual modelo deportivo, comandado por Mateo Alemany, Pablo Longoria y Marcelino García Toral. Si no hay una marcha atrás por parte de Peter Lim hoy, a doce días de la presentación en Mestalla, el club puede retroceder a la casilla de salida previa a la entrada del nuevo modelo de gestión deportivo.

Crisis en el Valencia CF