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Valencia CF: la ilusión viaja a Sevilla

Final de Copa 2019: Barcelona - Valencia
La plantilla del Valencia, en medio del gran pasillo de aficionados que se formó en Manises. / Jesús Signes

La sonrisa de Marcelino, que no deja de interactuar con los seguidores, es el mejor símbolo del sueño de un equipo que quiere tumbar al Barcelona

JUAN CARLOS VILLENAValencia

«¡Ya vienen, ya vienen!», gritó una aficionada, ataviada con una camiseta del centenario con el 10 de Parejo, a su amiga. Las dos, en primera fila del espacio acotado en la terminal de salida de Manises, comenzaron a llorar de la emoción. Fue un acto reflejo pero resume la ilusión con la que el valencianismo ha llegado a las puertas de la final de Copa de Sevilla. Once años son demasiados. Más que una condena es una vida entera para una generación de valencianistas que, o no habían nacido, o eran demasiado pequeños como para poner alguna imagen en el puzzle de su memoria para sacar un recuerdo de Villa, Silva o Morientes celebrando el título de 2008 en Madrid. Cuatro palabras resumieron el sentir del más de medio millar de valencianistas que ayer despidieron al equipo en busca del sueño: «¡Valencia quiere la Copa!». No se puede resumir en menos algo tan importante para la historia de una entidad que acaba de cumplir sus primeros 100 años de vida y que mañana buscará ante el Barça de Messi su octavo título copero.

Cuando la afición estaba cantando la estrofa de «¡Nunca sólo tú estarás!» hizo acto de aparición la primera plantilla en el pasillo acotado por vallas desde primera hora de la mañana en el aeropuerto. Abriendo la expedición, Gabriel Paulista y Jaume Doménech. Dos de los jugadores que más interactuaron con los aficionados en esos breves segundos de contacto antes de pasar por el arco de seguridad, junto con un Rodrigo Moreno que no pudo evitar llevarse la mano a la cabeza para expresar su alegría por ver tanta pasión concentrada para despedirles. Por su mente tuvo que pasar algo parecido a «si esto es sin ganar no me puedo imaginar lo que será el recibimiento si volvemos el domingo con el trofeo».

Más de medio millar de aficionados despiden al Valencia en Manises con el deseo de que en el vuelo de vuelta del domingo facturen en el avión la octava Copa del Rey

El momento más especial del recibimiento llegó con Marcelino García Toral. El técnico, que disputará su primera final como entrenador, se quedó cerrando el grupo al producirse el habitual tapón en el control de equipajes. El asturiano disfrutó esos minutos como un niño. No paró de sonreír a los aficionados que seguían encadenando los cánticos de ánimo y no pudo reprimir un «¡Qué bonito!» ante tanto calor. Incluso compartió ese sentimiento con uno de los policías que custodiaba a la expedición en el pasillo. Cerca de Marcelino, también sonreía Mateo Alemany. Pablo Longoria ya había accedido a la zona de embarque junto a un Dani Parejo que a buen seguro también piensa lo especial que debe ser levantar una Copa como capitán del Valencia. Esa será la imagen, con el Rey Felipe VI como protagonista, si su equipo logra tumbar al Barça en Sevilla.

La Curva Nord se dejó notar ayer en Manises ya que un gran porcentaje de los aficionados presentes formaban parte de la actual grada de animación de Mestalla. Anil Murthy, que tiene abierto con ellos un pulso con la determinación del actual presidente de expulsar a los violentos del estadio, prefirió acceder a la zona de embarque por una escalera lateral y no por el pasillo central. Al cruzarse visualmente con él, los miembros de la Curva comenzaron a cantar sin que en esta ocasión se cruzara reproche alguno. Murthy contestó con una sonrisa al «¡Nos vamos a Sevilla!» que en ese momento atronaba por los pasillos de la terminal. Sin duda, la cita de mañana es un buen momento para cerrar heridas y remar juntos. Sería absurdo trasladar al Villamarín las rencillas que tanto han hecho sangrar a la grada en los últimos partidos. En el vuelo YW2011 de Air Nostrum viajaron los sueños de todos los valencianistas, los que apoyaron la venta a Meriton y los que no. Por la puerta 14 embarcó Mestalla entera.

Sol, un campeón de Copa aclamado en el aeropuerto

Uno de los protagonistas más aplaudidos por los valencianistas presentes en Manises fue Juan Cruz Sol. No es para menos, puesto que la leyenda del Valencia tiene a sus espaldas cuatro títulos incluyendo la Copa de 1967, ganada por 2-1 al Atlético de Bilbao en el Bernabéu. El de Elgoíbar se mostró ilusionado antes de subirse al avión: «Embarcamos hacia un sueño en el que tenemos mucha ilusión. Once años sin jugar una final son demasiados pero lo importante es volver. Tenemos el convencimiento de que le podemos ganar al Barcelona porque tenemos un buen equipo y estamos en un buen momento. Cuando un grupo tiene ilusión y confianza puede suplir ese favoritismo que siempre va a tener un equipo que cuenta con Messi en sus filas. No es fácil pararle pero no es imposible ni mucho menos».

El sentir de la afición del Valencia

«A Messi se le puede parar con el equipo unido»

«A Messi se le puede parar con el equipo unido» Marc Mir

«Voy a Sevilla convencido de que ganamos»

«Voy a Sevilla convencido de que ganamos» Álvaro Pérez

«Creo que Rodrigo va a marcar el gol del título»

«Creo que Rodrigo va a marcar el gol del título» Karen Milá Antonio

«En la última Copa de Madrid tenía cinco años»

«En la última Copa de Madrid tenía cinco años» Izan Milá

«Lo merecemos porque es el centenario»

«Lo merecemos porque es el centenario» Elisa Ferrer

«Estuve presente en la final del 71 ante el Barça»

«Estuve presente en la final del 71 ante el Barça» Salvador Sancho