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Del culebrón de Maxi al de Rodrigo

Rodrigo y Gameiro celebran sus goles en la final de la Copa del Rey./AFP
Rodrigo y Gameiro celebran sus goles en la final de la Copa del Rey. / AFP

El Valencia espera que hoy llegue el uruguayo mientras el Nápoles pone el foco en el español | El interés del equipo italiano por el jugador se sitúa en torno a los 60 millones, justo la mitad de los 120 que tiene en su cláusula

Juan Carlos Valldecabres
JUAN CARLOS VALLDECABRESValencia

53 días quedan por delante todavía para que se cierre este año el mercado de fichajes de verano y el Valencia parece abocado a experimentar más semanas de incertidumbre y tensión de lo que en un principio se aventuraba. Justo cuando parecía que con la llegada este jueves a Valencia de Maxi Gómez -por fin- se iba a poner fin a un culebrón que ha durado más de mes y medio, desde Italia se encargaron de abrir otro frente que, aún siendo esperado por todos, promete ser más largo todavía que el que ha protagonizado el delantero uruguayo. A Rodrigo Moreno y a su padre -su representante- les espera una pretemporada totalmente diferente a la que vivieron el año pasado, cuando el mismo Rodrigo se encargó de dejar claro una y otra vez que se iba a quedar en el Valencia.

El primero en abrir fuego, al menos de una manera llamativa, ha sido el Nápoles. No es la primera vez que se relaciona a Rodrigo con el Nápoles pero que en Italia se llegue a reconocer un acercamiento incluso con cifras es ir un paso más de lo que hasta ahora se ha dicho entorno al internacional español. A sus 28 años, con contrato hasta 2022 y con una cláusula de 120 millones de euros, el Valencia va a tener que manejar con habilidad la tentación de deshacerse de un delantero que costó a las arcas del club hace cuatro años 30 millones de euros. Aquel precio, que marcaba un techo inimaginable, parece este verano totalmente desfasado para el primer esbozo de propuesta que se ha apuntado, en torno a los 60 millones de euros.

Maxi aterrizará esta mañana para pasar las pruebas y firmar pero se incorporará el día 22

De momento, el futbolista sigue de vacaciones. Vuelve el lunes y lo hará sabiendo que sobre él va a estar puesta toda la atención. Lo último que se sabe de su postura es lo que dijo hace unos días en un campus de niños en Andorra. Que su intención era seguir como valencianista, «a no ser de que me echen». No es tan neutra la respuesta si se coge desde el punto de vista que el club necesita hacer caja para sobrevivir. Todos los años ha hecho un repunte importante en las ventas. Si alguien creía que con Peter Lim se iban a acabar los traspasos, se equivocó: Otamendi (45), Mustafi (40), Alcácer (32), André Gomes (35 más otros 20 en variables y 15 añadidos por otros conceptos más ambiciosos), los 40 por Cancelo... la constante se ha mantenido y si se hizo un esfuerzo por no vender a Rodrigo el año pasado, éste parece que la estrategia es diferente. De ahí que respecto al internacional español surgieran semanas atrás nombres como Nápoles, Roma, el Barcelona y el Atlético de Madrid, entre otros, sin perder de vista la Premier tampoco.

Rodrigo se puede convertir en la venta más cara de la historia del Valencia. Las cifras que se manejan en el fútbol actual invitan a ello. Al Atlético de Madrid no parece haberle temblado mucho el pulso para pagar 126 millones por Joao Félix, de 19 años. Los 100 más otros 40 en variables que pagará el Madrid por Hazard, los 75 millones por De Jong, los 80 por Lucas Hernández, los 70 que le ha costado al City Rodrigo o los 60 que ha pagado el Tottenham por un centrocampista como Ndombele o también el Madrid por Jovic (21 años) sitúan el valor de Rodrigo en términos bastante inciertos.

Es evidente que el Valencia está condenado a acercarse a posibles objetivos para cuando cuaje alguna de las ofertas que seguramente ya maneja en la recámara el padre y agente del jugador. En esa situación de alternativas para el 9 estaba ya el Valencia en el momento que lo de Maxi flotaba en la incertidumbre. Se preguntó por ejemplo por Borja Iglesias (28 millones de cláusula), que ayer mismo estaba a un paso de formalizar su marcha al Betis. Ayoze Pérez, que podía encajar en los gustos de Marcelino, se fue del Newcastle al Leicester por 35 millones de euros. Del mexicano Hirving Lozano (también preguntó el Nápoles por él), fuentes valencianistas reconocían hace escasas fechas que se escapaba en el precio pero si saliera Rodrigo, la perspectiva cambia radicalmente.

Santi Mina viajó a Vigo y Murillo, con casi todo hecho en la Sampdoria, no trabajó por la tarde

Aymen Abdennour, ahora con alternativas en Turquía: Kayserispor y Glençerbirligi

Con Maxi hoy ya por Valencia -se espera que aterrice esta misma mañana aunque se incorporará de manera definitiva el lunes 22 -, tan sólo falta superar el reconocimiento médico y hacer oficial su contratación. Por eso ayer por la mañana, nada más acabar el entrenamiento en la ciudad deportiva de Paterna, Santi Mina recogía sus bártulos, se despedía de compañeros y empleados y ponía rumbo a Vigo. A esa misma hora, Fran Escribá hablaba sobre Mina. «Sería una alegría disponer de un jugador como él, que además es querido, conoce la casa y quiere venir. Si al final se confirma será un gran refuerzo para nosotros».

Aunque por la tarde sí se ejercitó Jorge Sáenz (entra en la operación de Maxi), quien no estuvo fue Jeison Murillo. No es oficial su marcha a la Sampdoria, como tampoco la salida de Abdennour, con Kayserispor y Glençerbirligi como alternativas.