https://static.lasprovincias.es/www/menu/img/valenciacf-desktop.jpg

Lim y Alemany marcan su territorio antes del careo definitivo en Singapur

Mateo Alemany, Juan Cruz Sol, Peter Lim, Marcelino y Anil Murthy, en una de las visitas del dueño del club. /Lázaro de la Peña/VCF
Mateo Alemany, Juan Cruz Sol, Peter Lim, Marcelino y Anil Murthy, en una de las visitas del dueño del club. / Lázaro de la Peña/VCF

El dueño deja clara a través del presidente Murthy su condición de máximo accionista y el balear quiere poder ejecutivo

LOURDES MARTÍVALENCIA.

Anil Murthy ha completado la primera etapa del ejercicio de diplomacia por el que regresó a toda prisa a Valencia a principio de semana. El presidente ha acotado el incendio, que no controlado ni extinguido. Ha cerrado el careo entre el propietario del club, Peter Lim, y el director general, Mateo Alemany. Se producirá el encuentro en Singapur, después del cual habrá una decisión final sobre el futuro del ejecutivo balear. El propio Murthy y Alemany han emprendido este jueves el viaje hacia el este. Allí tendrá lugar la reunión definitiva, para la cual cada parte ha tratado de marcar su territorio.

Peter Lim no habla en público, pero ayer lo hizo a través de Anil Murthy. Y Mateo Alemany ha hecho declaraciones lunes y martes, pero el tercer día de crisis decidió no ponerse delante de los micrófonos. Tras dos jornadas de reuniones con el presidente, el martes se desplazó a la sede del club casi a medianoche. Allí estuvo casi hasta las 6.30 horas de ayer. Trabajando y contactando con Singapur durante su jornada laboral. El balear ha dicho que se está dialogando y que eso siempre es positivo. También asegura que en todo momento ha querido estar en el Valencia. La realidad es que desea seguir en el club, pero no a cualquier precio. «Al final el Valencia no son las personas, es la institución, el club y un proyecto que está funcionando bien», afirmó el lunes.

Y eso es lo que va a reclamar en Singapur: que se mantenga en marcha el proyecto que lidera desde hace dos años. Para ello, el director general entiende que ha de mantener el poder ejecutivo. Gozar de plena autonomía a la hora de tomar decisiones. Peter Lim, a su vez, hace valer su condición de propietario para exigir voz y voto en la planificación deportiva. Ahí emergen los fantasmas. De sobra es conocido el vínculo entre el magnate y el representante Jorge Mendes, que ha perdido peso específico en el club desde la llegada de Mateo Alemany.

Las gestiones en materia de fichajes se han llevado a cabo sin que intervenga el portugués, que mostró a Lim una oferta suculenta en lo económico por Diakhaby. También le ofreció liderar la operación de regreso a Mestalla de Otamendi, uno de los puntales del equipo que se metió en Champions bajo la batuta de Nuno, otro hombre de Mendes. Marcelino y Alemany rechazaron ambos movimientos y la mecha terminó de encenderse cuando el propietario censuró el fichaje de Rafinha.

Aunque Murthy ha hecho de mediador, también defiende al hombre que lo ha puesto de presidente del Valencia. No había hablado -más allá del escueto y pesimista 'No' del lunes- desde que estalló la crisis y ayer lo hizo por partida doble. Sin duda, la declaración con más jugo la realizó por escrito, en inglés y a través de las redes sociales. Poco después de salir del club rumbo a la asamblea de la Liga, colgó un comunicado en su Twitter.

En el escrito, donde confirmaba el viaje a Singapur junto a Alemany, había entre líneas varios dardos de Peter Lim. «Tras dos años de éxitos, debemos seguir haciendo lo mejor para el club y todos sabemos desde el principio que hay un propietario», fue su primera frase. Marcando el territorio del magnate, como dejando claro que la decisión final de lo que acontezca en el Valencia es del accionista mayoritario.

«Tanto Peter Lim como todos en Valencia queremos seguir trabajando en un club que sea exitoso y sostenible», añadió. Sostenible. Recordando que hay una deuda y, de forma velada, el aviso de que el Valencia necesita vender jugadores. El mensaje de Alemany y Marcelino es que hay espacio en el fair play financiero para hacer fichajes y que ahora, en lo que queda de verano, no se necesitan hacer traspasos.

Murthy también resaltó que gracias al buen trabajo realizado la plantilla está al 90% confeccionada antes de reiterar: «Vamos entre todos a seguir protegiendo este club para garantizar que mantenemos nuestros objetivos de éxito y crecimiento de un modo sostenible». El presidente aseguró sentirse «profundamente decepcionado» por la situación, aunque resaltó que son cosas que ocurren en el fútbol.

«En los dos últimos años el máximo accionista ha respaldado casi todas las decisiones tomadas por el club», subrayó como conclusión. Por la tarde, a la salida de la asamblea de la Liga, Murthy retomó el rol de diplomático, de mediador. «Siempre hay soluciones, ¿no? Hay que arreglarlo por el club. Hay que trabajar, soy optimista, creo que vamos a arreglarlo», declaró. Hoy se sube al avión rumbo a Singapur, donde Lim y Alemany tratarán de hallar un punto de encuentro.

Más