El retorno de la macrofiesta de las paellas a La Punta solivianta a los vecinos

Asistentes al festival de las paellas universitarias en una anterior edición. / irene marsilla
Asistentes al festival de las paellas universitarias en una anterior edición. / irene marsilla

El Consistorio insiste en que ha exigido mayor seguridad y más limpieza tras el rechazo de Moncada a acoger el festival

ÁLEX SERRANO VALENCIA.

El retorno de las paellas universitarias a la pedanía de La Punta y, en concreto, al Multiespai que ya acogió el evento en 2015 y 2016 ha sido recibido con cajas destempladas entre los vecinos de esta zona del sur de Valencia. El presidente de la Asociación de Vecinos La Unió de La Punta, Vicente Romeu, criticó ayer que nadie les haya consultado tras los problemas vividos en ediciones anteriores, cuando la fiesta salió del recinto acotado y llenó de suciedad y botellón toda la pedanía. Las protestas vecinales llevaron a los organizadores a Moncada, donde pretendían repetir este año. El Consistorio de esta localidad de l'Horta Nord les ha negado el permiso y han recalado en La Punta.

Romeu denunció ayer la «premeditación, nocturnidad y alevosía» con la que el Consistorio ha autorizado las paellas. «Rotundamente nos oponemos a este evento. Hasta el alcalde pedáneo dice no saber nada», lamentó Romeu, que insistió que en años anteriores se han dado «macrobotellones, inseguridad, vulneración de libertad vecinal, colapsos, controles privados y policiales, escándalo, ruido y basura» que han causado muchas molestias a los vecinos.

Pero tanto la empresa organizadora como el Consistorio insistieron ayer en que han aumentado las medidas de seguridad y de control de acceso para evitar los problemas de años anteriores. Incluso el alcalde de Valencia, Joan Ribó, dijo que han planteado «una serie de exigencias claras» para los organizadores, ya que son los que «tienen que cuidar del entorno, de la seguridad y de la limpieza». Para Ribó, estas exigencias no serían «significativas, sino que tienen que cumplir las normas habituales que se comprenden en una fiesta de este tipo con tanta gente». Según fuentes municipales, se ampliará el dispositivo de seguridad, se controlarán los accesos, se pondrán más baños portátiles y la empresa organizadora mejorará la limpieza con respecto a años anteriores.

Los organizadores quieren hablar con los residentes para solucionar sus dudas

Desde los creadores del festival mostraron ayer por la tarde su predisposición a hablar con los vecinos y explicarles el festival, que se desarrollará de 10 a 20 horas en un día laborable, «por lo que no afectará al descanso de los residentes». Cientos de voluntarios se encargarán de limpiar la pedanía.

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