La policía detiene en Manises a un prófugo ruso reclamado por el FBI por una estafa millonaria

Un policía nacional en el aeropuerto de Valencia. / manuel molines
Un policía nacional en el aeropuerto de Valencia. / manuel molines

El fugitivo fue arrestado en la pasarela del aeropuerto nada más descender de un avión tras viajar con su pareja y su hijo a Valencia

JAVIER MARTÍNEZVALENCIA.

El prófugo ruso Alexander K. planeó su viaje a España con su mujer y su hijo de siete años sin sospechar que sus días en libertad estaban contados, y nada más salir del avión y comenzar a andar por la pasarela con su familia, el fugitivo fue detenido por dos de los policías nacionales que estaban esperándole en el aeropuerto de Valencia. El arresto tuvo lugar el pasado viernes por la mañana y causó un gran revuelo entre los pasajeros del vuelo internacional.

La Oficina Federal de Investigaciones, Federal Bureau of Investigation (FBI) en inglés -la principal agencia de investigación criminal del Departamento de Justicia de Estados Unidos-, había contactado con la policía española para que arrestara al prófugo en virtud de una orden internacional de detención. El dispositivo policial estaba ya preparado desde primera hora de la mañana. Los agentes de la Policía Nacional de Valencia se habían colocado en puntos estratégicos del aeropuerto para actuar con rapidez ante cualquier intento de fuga.

Varios agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil se trasladaron también a Manises para detener al ciudadano ruso. Dos investigadores de este grupo de élite de Policía Judicial, con sede en Madrid, querían interrogar al fugitivo antes de que fuera puesto a disposición judicial.

El despliegue de agentes en el aeropuerto no pasó desapercibido para los vigilantes de seguridad, que también aumentaron la alerta sin saber el motivo del dispositivo policial, ni para los trabajadores de las compañías aéreas. Tras el arresto de Alexander K. delante de su familia y de otros pasajeros del avión, dos agentes trasladaron al hombre a unas dependencias policiales para identificarlo plenamente, cachearlo y registrar su equipaje.

Poco después, un intérprete explicó al prófugo que estaba privado de libertad en virtud de una orden internacional de detención. También le leyó sus derechos y le informó que sería puesto en las próximas horas a disposición de la Audiencia Nacional. Según informaron ayer fuentes jurídicas, Estados Unidos reclama a Alexander K. por su supuesta implicación en una estafa millonaria que habría cometido a través de internet con documentación falsa.

Tras averiguar el FBI que el presunto delincuente cibernético iba a viajar con su familia a Valencia, los agentes del Departamento de Justicia de Estados Unidos solicitaron la colaboración de la policía española para que arrestara al huido. Según informaron fuentes de Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (Aena), cerca de una veintena de agentes de la Policía Nacional y la Guardia Civil participaron el viernes en el operativo para la detención del presunto estafador.

En diciembre de 2018, la Policía Nacional detuvo en una vivienda de Valencia a otro fugitivo, de 46 años y nacionalidad rumana, que tenía en vigor una orden internacional de búsqueda y detención para su extradición a Estados Unidos. Días antes, el prófugo llegó al aeropuerto de Barajas en un vuelo procedente de Ecuador y continuó su viaje a Valencia para iniciar unas vacaciones de 10 días.

Este individuo está acusado de malversación de fondos y de estafar más de un millón de dólares a varios inversores. Los policías establecieron un dispositivo de vigilancia en las inmediaciones del domicilio del fugitivo hasta que lograron apresarlo. El prófugo figuraba como buscado por el FBI en su página oficial federal de Chicago y en la cuenta de Twitter de la agencia estadounidense de investigación criminal.