Ribó no ha acabado obras este año en uno de cada tres barrios de Valencia

Obras de reforma de la plaza Arzobispo Olaechea, ayer, en el barrio de San Marcelino. / D. Torres
Obras de reforma de la plaza Arzobispo Olaechea, ayer, en el barrio de San Marcelino. / D. Torres

El informe municipal a 30 de junio desvela distritos donde sólo se han invertido 7.000 euros y numerosas zonas que no se han estrenado

PACO MORENOValencia

El Ayuntamiento dirigido por el alcalde Joan Ribó manejaba el pasado 30 de junio unas inversiones que alcanzan los 168,6 millones de euros, una cifra récord de la que sólo había ejecutado en esa fecha 26 millones. La portavoz del grupo popular en el Consistorio, María José Catalá, criticó ayer que 25 barrios y cuatro pedanías no han recibido ni un euro de obras y proyectos consignados, lo que equivale a uno de cada tres del cap i casal, que distribuye su territorio en 86 zonas.

Los barrios que todavía no han resultado afortunados con las obras municipales se reparten por toda la ciudad, aunque en algunos el asunto es más grave. Destacan cuatro del distrito de Algirós donde los vecinos siguen esperando a que se ejecute lo comprometido en el presupuesto municipal, como son Ciudad Jardín, la Amistad, la Vega Baja y la Carrasca. En el centro histórico, por el contrario, sólo El Pilar sigue sin estrenarse en el casillero.

El mal conocido como barrio chino ha recibido en el pasado cuantiosas inversiones públicas, como fue el caso de la apertura de Guillem Sorolla o la construcción de edificios de viviendas por parte de la empresa municipal Aumsa, aunque no ha corrido la misma suerte en el primer semestre de este ejercicio.

La portavoz popular tachó de «indignante» la gestión del gobierno municipal de Compromís y PSPV ya que no se traduce en una «inversión real» en los barrios, al añadir que «sólo el 10% del presupuesto de inversiones ha llegado. Hacen gala de empoderar a los barrios pero a la hora de la verdad esto no sucede».

En una respuesta entregada en el pleno celebrado este miércoles se desglosan las inversiones realizadas los seis primeros meses del año, tanto en distritos como en barrios. En cuanto a los primeros, la parte baja de la tabla está encabezada por Benimaclet, con apenas 7.276 euros. La segunda posición corre a cargo de Benicalap con 30.847 euros.

En el primero, esta cantidad se ha destinado a equipar las cocinas de un colegio, mientras que en el segundo han servido para el proyecto de reforma de la alquería de La Torre. «En todo el distrito de Rascanya tan sólo se ha invertido 33.000 euros», apuntó la concejala.

El distrito de Extramurs con 50.000 euros y el del Ensanche con 51.700 euros siguen siendo dos de los distritos que menos inversiones ha recibido del gobierno de Compromís y PSPV en los últimos cuatro años. El desglose por barrios indica que Gran Vía sigue a cero, igual que ocurre con la Pechina. Se trata en ambos casos de zonas donde el voto conservador ha sido mayoritario en las últimas elecciones.

Cero actuaciones en playas y recogida de basura en seis meses

El portavoz de Ciudadanos en el Ayuntamiento de Valencia, Fernando Giner, denunció ayer que el servicio de playas, recogida de basura y de gestión del patrimonio municipal tienen un grado de ejecución de sus inversiones del 0% al pasado 30 de junio.

«Los ciudadanos están pagando la parálisis de Ribó. Las playas se cierran mientras la ejecución de las inversiones en este servicio es del 0%», señaló el edil, quien recordó que el empleo es una de las principales preocupaciones de los valencianos mientras la ejecución es paupérrima. «Seis meses para invertir 4.617 euros demuestra que Ribó no está centrado en lo que preocupa a las personas», criticó citando una de las áreas como ejemplo.

Lo mismo ocurre, insistió, en delegaciones como Innovación (encargada del plan Edusi del Cabanyal), conservación de áreas naturales y Devesa-Albufera, Servicios Sociales o Juventud, todas ellas con niveles de ejecución por debajo del 2%.

Algunos barrios donde no había llegado ninguna inversión el pasado 30 de junio son San Isidro, La Fuensanta, La Pechina, Marxalenes, Pinedo, El Calvari, Tendetes, Poble Nou, La Llum o el Pilar. También Ciudad Universitaria o Ciudad de las Artes y las Ciencias que llevan «prácticamente cuatro años sin inversiones», dijo Catalá.

La portavoz denunció la «política sectaria y selectiva» que lleva a cabo el Gobierno de Ribó: «Tienen barrios castigados donde en estos últimos cuatro años no han invertido prácticamente nada y sospechamos que es por intereses electorales». En el barrio de la Ciudad de las Ciencias sólo se han invertido 97.000 euros en el citado periodo.

En cuanto a los distritos donde se han ejecutado más inversiones, en Quatre Carreres se han llegado a los 6,53 millones de euros, mientras que en los Poblados Marítimos ha sido de 3,7 millones. Al margen de las inversiones llamadas territorializables, que se llevan 17,1 millones de dinero ya ejecutado, otros 8,8 millones pertenecen a partidas que afectan a toda la ciudad, al considerares obras generales que no se pueden aplicar a un barrio concreto.

Aumsa invertirá 50 millones para viviendas públicas y dignas

La concejala de Desarrollo y Renovación Urbana, Sandra Gómez, visitó ayer las instalaciones de Aumsa (Actuaciones Urbanas Municipales) para definir las líneas de actuación durante la nueva legislatura. El plan municipal que se pretende impulsar llevará a invertir casi 50 millones de euros que posibilitarán que 337 viviendas públicas sean puestas en alquiler para aquellas personas cuya nómina imposibilita que puedan hacer frente a la subida de los precios de arrendamiento.

Asimismo, durante la jornada de ayer, la también vicealcaldesa visitó las obras que se están realizando en el barrio de San Marcelino, junto a la plaza Arzobispo Olaechea, y que han significado durante años una reivindicación histórica de los vecinos de la zona. Gómez aseguró que el tramo que se encuentra en proceso de remodelación y peatonalización ejemplifica un proyecto que pretende impulsar a Valencia «como ciudad de plazas y espacios comunes».

Además, la concejala declaró que esperan que a mediados de septiembre se finalice la obra, justo a tiempo para las fiestas del barrio, que comenzarán el día 11 del próximo mes. Uno de los aspectos que mayor preocupación ha ocasionado es el encaje de la falla del barrio. La vicealcaldesa ha asegurado que van a buscar una solución que permita seguir teniendo ese monumento «que genera tanto orgullo al barrio de San Marcelino». De este modo, la falta de unos escasos centímetros no impedirá que la falla Arzobispo Olaechea-San Marcelino pueda «protagonizar esta nueva plaza durante nuestra semana de fiestas».