Los comerciantes del centro exigen pactar la colocación de contenedores

Contenedor enfrente del restaurante de Dacosta, esta semana. / j. monzó
Contenedor enfrente del restaurante de Dacosta, esta semana. / j. monzó

La asociación de Ciutat Vella plantea un consenso previo y sustituir los depósitos por sacos para reducir el perjuicio a las tiendas

P. M.VALENCIA.

La Asociación de Comerciantes del Centro Histórico pidió ayer al Ayuntamiento el consenso previo a la hora de instalar contenedores de obra en las calles con más tránsito de peatones y ubicación de tiendas. La solicitud llega al hilo del conflicto dado a conocer por el chef Quique Dacosta por la colocación de un depósito de este tipo en la puerta de su establecimiento y la falta de colaboración del gobierno municipal para ofrecer una alternativa hasta que el caso fue denunciado públicamente.

Fuentes de la asociación animaron a los comerciantes y hosteleros para que se integren en la entidad, al considerar que la unión «logra mejores resultados que ir en solitario». Tras este llamamiento, abogaron porque las autorizaciones sean conocida previamente, para que se logre incluso el consenso.

Citaron como ejemplo lo sucedido hace años con la colocación de las paradas de Valenbisi. «El concejal de Movilidad, Alberto Mendoza, nos envió planos con la ubicación de todas y se vieron una por una. En algunos casos se benefició a las tiendas sólo con moverlas unos metros, con lo que fue mejor para todos», señalaron las mismas fuentes.

El caso de Dacosta, en un establecimiento en la calle Pascual y Genís, es especialmente grave dado que la acera «no da para un contenedor para tanto tiempo como decían, 18 meses. La solución en este tipo de vías con aceras estrechas es emplear sacos de rafia, lo que se hace en muchas ciudades desde hace tiempo. Sólo se entiende lo contrario si tienen que colocar un tubo para tirar los escombros», añadieron.

En todo caso, apuntaron que los fines de semana, este tipo de depósitos no deben estar en la vía pública. «Sirven para tirar cualquier cosa, incluso nos han contado algún caso de gatos muertos que han acabado dentro». Hasta que el Consistorio aprobó cambios en la ordenanza, la asociación llevó a cabo una intensa campaña de denuncias sobre el perjuicio de estas instalaciones para los comercios del centro histórico.

«Fue en la época de Miquel Domínguez como concejal de Urbanismo cuando se acabó con esta situación», al referirse a la obligación de las empresas de retirar los contenedores los fines de semana, además de que estuvieran tapados por completo el resto del tiempo. Tras la denuncia difundida por Dacosta en una red social, el Consistorio anunció que modificaría la autorización a la empresa que colocó el depósito por unas obras en un edificio cercano, aunque esto «no debería ser así, sino hacerlo antes y por consenso».

La solución pasa por reducir los depósitos en el centro histórico. «En las aceras es imposible y a veces hay que recurrir a las zonas de carga y descarga, aunque lo idóneo es el empleo de sacos para que sea menos invasivo con el espacio de los peatones y ayudaría a mantener limpias numerosas calles del distrito de Ciutat Vella», finalizaron.