La negociación para el gobierno sigue pese a las críticas de Ribó al PSPV

El alcalde Ribó recibe, ayer, al embajador de Canadá en España, Matthew Levin. /LP
El alcalde Ribó recibe, ayer, al embajador de Canadá en España, Matthew Levin. / LP

La comisión avanza en el programa y comenzará por la distribución de las siete delegaciones que tenía València en Comú

P. MORENOVALENCIA.

Después de la tormenta llegó la calma. Las acusaciones del alcalde Joan Ribó al PSPV este jueves por «no estar trabajando» para alcanzar «acuerdos progresistas» en otros municipios no tuvieron calado en la comisión negociadora que se reunió ayer por tercera vez esta semana en el Teatro Rialto. La conclusión es que el buen ambiente se mantiene entre Compromís y los socialistas para avanzar en un gobierno de coalición en el Ayuntamiento los próximos cuatro años.

Las tres sesiones han servido para depurar alrededor de 200 propuestas de los dos programas electorales y converger en un documento conjunto que hace cuatro años se quedó en 36 artículo. De momento no se ha puesto sobre la mesa el reparto efectivo de concejalías, indicaron fuentes conocedoras del proceso.

La diferencia principal con el mandato que se acaba hoy será la ausencia de València en Comú, cuya candidatura sucesora, Unidos-Podem, no estará en el hemiciclo. Por lo tanto, las siete delegaciones que tenían los concejales Oliver, Jaramillo y Fábregas deben repartirse entre los otros dos partidos.

La próxima semana está previsto que se formalice el acuerdo de la coalición para todo el mandato

Pese a que el alcalde Ribó dijo un día después de las elecciones municipales el pasado 26 de mayo que el rompecabezas del gobierno municipal había que pensarlo «desde cero», otras fuentes matizaron que la base de la coalición debe contar con las competencias actuales que tiene cada uno. De esta manera, los cambios que se aventuran desde hace días como la creación de una superconcejalía que gestione Movilidad y la Policía Local están lejos de ser una realidad en esta fase inicial de las negociaciones.

Las siete delegaciones que tenía València en Comú son Innovación y Gestión del Conocimiento, así como Gobierno Abierto, Participación, Acción Vecinal, Transparencia y Auditoría Ciudadana. También Cooperación al Desarrollo y Migración, junto con Educación, Juventud y Gestión de Patrimonio Municipal. La relación se completa con Vivienda, Energías Renovables y Cambio Climático con Acción Cultural como la última en disputa.

De momento, ninguno de los dos partidos ha expresado que quiera alguna de estas concejalías. Sobre las delegaciones que quedan vacantes al no repetir los ediles, como Medio Ambiente (Pilar Soriano), Desarrollo Urbano (Vicent Sarrià) o Deportes (Maite Girau), se supone que seguirán en manos de los mismos partidos que hasta ahora.

Con la vista puesta en la próxima semana, la idea es cerrar el programa, el modelo de gestión y el reparto de concejalías al mismo tiempo, con una firma del documento por parte de Joan Ribó y la portavoz socialista, Sandra Gómez, en una fecha por determinar.

Sí que hay mucho interés de los negociadores por modificar todo lo necesario el sistema de funcionamiento para agilizar la contratación y las licencias. El primer servicio depende ahora de Compromís y el segundo lo tiene repartido con el PSPV. Una de las alternativas es que la licitación y adjudicación de concursos dependa directamente de la concejalía de Hacienda, con el fin de recortar plazos en las tramitaciones, mientras que no hay modelo definido para la segunda.

Sobre esto, una de las esperanzas es la nueva normativa de la Generalitat para la creación de organismos colaboradores capaces de valirar algunas parte de las licencias de obras, de tal manera que los afectados puedan comenzar la ejecución a la espera de las inspecciones de los técnicos del Consistorio.

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