La regulación de miles de patinetes y motos sigue en el limbo un año después

Patinetes de alquiler en la puerta de un establecimiento en Valencia. / jesús signes
Patinetes de alquiler en la puerta de un establecimiento en Valencia. / jesús signes

Grezzi asegura que se tomará el «tiempo que haga falta» para decidir y el PSPV quiere aprobar las tasas a las empresas la próxima semana

PACO MORENO y MAR GUADALAJARAValencia

Ha pasado un año desde que aparecieron en Valencia los primeros patinetes de alquiler en la calle, en concreto de la multinacional Lime. El alcalde Joan Ribó dijo entonces que se trataba de una actividad nacida de un vacío legal, un limbo como lo definió antes de señalar que haría una ordenanza para regular un sector que supera ya los 4.500 vehículos junto a las motos. Ayer, el concejal de Movilidad, Giuseppe Grezzi, dijo que se tomará «el tiempo que haga falta» y que necesita una «reflexión en profundidad» antes de una decisión.

Así lo indicó el edil durante la presentación de la Semana de Movilidad, al subrayar que desde la concejalía se está analizando lo que ocurre en otras ciudades, tanto españolas como europeas, en las que ya haya implantado un sistema regulatorio para esta actividad.

«Necesitamos información y a partir de ahí reflexionaremos en profundidad y nos cogeremos para ello el tiempo que haga falta; lo más importante es que en Valencia se proteja más el espacio público y contando con ello, siempre serán bienvenidos esos sistemas nuevos de movilidad», explicó, matizando que su objetivo es que «el informe sobre la regulación se basará en esas consideraciones».

La propuesta de ordenanza fiscal ya está lista, con tarifas de 60 euros al año a patinetes

La implantación de Lime llamó mucho la atención por ser los patinetes un vehículo totalmente novedoso, aunque lo que se ha consolidado en el último año ha sido el alquiler en la calle de motos eléctricas, scooters que funcionan gracias a una aplicación de móvil y donde se produce el caso con frecuencia de que las empresas copan las plazas de estacionamiento en las zonas más turísticas y transitadas.

El concejal quiso aclarar que se perseguirá la ilegalidad en este sentido y que todo aquello que está fuera de la regulación de movilidad será sancionado por la Policía Local. Grezzi insistió en que su intención es «hacerlo con rigor, sin lanzar mensajes contradictorios y tomando medidas concretas».

La llegada de Lime hace un año fue seguida por el decomiso de decenas de estos vehículos de movilidad personal por parte de la Policía Local, finalmente recuperados por la empresa al pagar la multa y el depósito. Después, esta compañía firmó un convenio con el Consorcio Valencia 2007 para prestar servicio con los patinetes en la Marina, donde no cuentan las mismas exigencias que en el resto de la ciudad en cuanto a movilidad.

Menos polución, pero riesgo de saturación del espacio público

Los defensores de los vehículos eléctricos compartidos apelan a que ayudan a reducir la contaminación en las grandes ciudades y, a la larga, el propio parque móvil. La estimación señala que en unos pocos años pueden llegar a sustituir más de tres vehículos por unidad. Pero el reverso de esto lo dijo el propio Ribó en septiembre de 2018 y es una duda que todavía no ha podido despejar Compromís, al contrario del PSPV, socio de gobierno. Se trata de la ocupación excesiva del espacio público, sobre todo las aceras y en perjuicio de los peatones. En las últimas semanas, el propio Grezzi se ha manifestado así en las redes sociales, mientras que los socialistas abogan por una regulación rápida que evite la situación alegal actual y la pérdida de ingresos.

El pasado 8 de junio entró en vigor la ordenanza de Movilidad, aunque en el caso de la actividad de las empresas, el artículo emplazaba a una regulación posterior por parte del Ayuntamiento que no ha llegado y que tardará a la vista de lo que ayer dijo Grezzi.

No ocurre lo mismo con la ordenanza fiscal, la tasa que deben pagar las empresas. El concejal de Hacienda, Ramón Vilar, ya tiene un expediente con las tarifas anuales de cada vehículo, con 60 euros para los patinetes, 72 para las bicicletas eléctricas, 82 para las scooters y 715 euros para los coches. El pasado julio intentó que se aprobara en la junta de gobierno, aunque no cuajó.

Ahora lo volverá a intentar, señalaron fuentes próximas al edil de Hacienda, quien se encuentra ya en la preparación de las ordenanzas fiscales de 2020. La previsión es que sean aprobadas y queden a la espera del informe de la concejalía de Movilidad y otro de Espacio Público, al ser una actividad en la calle.

En los últimos 12 meses, numerosos empresarios se han reunido con los concejales implicados en la regulación, sobre todo con Vilar, para conocer de primera mano las intenciones del Consistorio. En ningún caso han rechazado el pago de una tasa, por lo que puede decirse que el Consistorio pierde miles de euros cada año por la demora en la regulación. El informe de Movilidad debe decidir si sencillamente se autoriza a las compañías en base a unos requisitos aprobados por el Consistorio o si el sistema se basa en un concurso público que desde el primer minuto estipule las empresas que pueden trabajar en Valencia.

La peatonalización será definitiva en la plaza del Ayuntamiento cuando se hagan las obras

Del 16 al 22 de este mes se celebrará la Semana de la Movilidad, por lo que durante el fin de semana será gratuito el servicio de la EMT. El concejal de Movilidad, Giuseppe Grezzi, confirmó ayer que el domingo se cerrará la plaza del Ayuntamiento al tráfico, para no descartar ampliarlo al sábado. «La apertura de la plaza a los viandantes ya no supone a ningún problema, y lo hacemos con normalidad porque es una demanda ciudadana».

De cara a las obras de reurbanización de la plaza de la Reina, todavía sin fecha y a la espera de concurso, el edil ya dijo a finales de 2017 que se hará una peatonalización provisional en la plaza del Ayuntamiento, lo que fue ratificado un año después tanto por este edil como por el delegado de Urbanismo, Vicent Sarrià. Ahora, esta proyecto está pendiente todavía del concurso, aunque el desvío de líneas de la EMT y el corte al tráfico facilitará el cierre a la circulación.

En todo caso, el edil se mostró partidario de que cuando se haga esto, seguramente a mediados de 2022, después de las obras se mantenga la planta viaria sin apenas tráfico privado. De la misma manera, está también en negociación que el viaje sea gratis en Metrovalencia, a la espera de un acuerdo con la Generalitat. Los usuarios habituales de la EMT no cargarán el viaje en el abono, mientras que quienes saquen un billete de viaje sencillo se les dará otro ticket.

Otra de las novedades será el Festival de cine de Bicicleta, en el que se proyectará una película relacionada con la movilidad, partiendo de «una iniciativa de la sociedad civil que se ha hecho posible», informó. Asimismo, se han programado charlas y mesas redondas.

Al margen de esto se encuentra la circulación de patinetes eléctricos en Valencia, que se rige por una ordenanza tan novedosa que hasta los sindicatos ofrecen cursos para conocer los artículos de más difícil interpretación. Así ocurrirá el próximo día 9 en una jornada organizada por el Sindicato Profesional de Policías Locales y Bomberos.

La concejalía de Policía Local no ha concretado cuándo comenzará a aplicar todas las sanciones previstas. De momento, todo se centra en campañas informativas y advertencias a los usuarios, aunque los agentes siempre pueden sancionar las conductas más peligrosas, como circular por las aceras, de manera temeraria o poniendo en riesgo a los viandantes, como algunas de las que se sancionan en el apartado de graves en la normativa.