Empresas de patinetes y motos piden desbloquear la regulación

Un ciclista pasa junto a una moto de alquiler. / jesús signes
Un ciclista pasa junto a una moto de alquiler. / jesús signes

Las compañías proponen a la Dirección General de Tráfico una normativa que sea común para todos los municipios

P. MORENO

valencia. La decisión del Ayuntamiento de «tomarse el tiempo que haga falta» para regular el alquiler en la calle de vehículos compartidos fue recibida ayer por el sector con decepción, aunque con cierta comprensión por las dificultades de los consistorios para aprobar normas de actividades que están ahora en plena eclosión.

El director general de la Asociación Española de la Economía Digital, José Luis Zimmermann, anunció a LAS PROVINCIAS que pedirán una reunión con el concejal de Movilidad, Giuseppe Grezzi, con el fin de desbloquear esta situación que se prolonga al menos desde hace un año, cuando la multinacional Lime repartió patinetes eléctricos por toda Valencia y fueron decomisados por la Policía Local.

«Entendemos las dudas de los ayuntamientos», aseguró Zimmermann, para insistir en que el «diálogo es lo que ayudará a resolver la regulación». Hace unos meses se celebraron unas jornadas sobre el sector en Valencia donde tuvieron ocasión de escuchar las impresiones de varios gobierno municipales. «El día 18 celebramos otras similares en Madrid y el concejal de Valencia está invitado», aseguró. Por esta razón, consideró que sería adecuada una normativa nacional, de la Dirección General de Tráfico, que sirva como hoja de ruta para este cometido.

El Consistorio tiene lista la ordenanza fiscal para cobrar una tasa por la actividad en la calleLa estimación es que ya hay 4.000 vehículos que operan en Valencia sin ningún control municipal

La asociación agrupa empresas de alquiler de patinetes eléctricos, motos y bicicletas. «Dentro de poco incorporaremos los coches», dijo. «Queremos que se regule, aunque somos conscientes de la posición de los Ayuntamientos», dijo, para citar como ejemplo que las dos mayores ciudades españolas, Madrid y Barcelona, han optado por modelos distintos para el alquiler en la calle. En la primera cuenta con normativa lo referente al coche, aunque para el patinete sigue en pruebas. En cuanto a la ciudad condal, las empresas ya tienen el marco para operar en el apartado de motos y bicicletas.

Zimmermann subrayó los beneficios que tiene este tipo de movilidad para la reducción del tráfico privado y la contaminación. Se mostró contrario al pago de una tasa, al menos hasta que se consoliden las compañías, al suponer una carga añadida al riesgo que asumen con una actividad todavía sin afianzar.

En el caso de Valencia, la concejalía de Hacienda tiene ya lista la ordenanza fiscal para el cobro de las tasas, con la previsión del edil Ramón Vilar de llevarla a la junta de gobierno este mismo mes. El documento quedaría en suspenso hasta que se apruebe el de la concejalía de Movilidad, decisivo para sacar adelante la regulación.

Hasta que llegue ese momento, alrededor de 4.000 vehículos de alquiler compartido no pagan ninguna tasa al Consistorio. La inmensa mayoría son scooters, visibles en todas las zonas turísticas de la ciudad. Los patinetes eléctricos deben alquilarse en tiendas, aunque luego existen aplicaciones para localizarlos en la vía pública. El informe de Movilidad debe concretar aspectos como el máximo de unidades, los horarios de funcionamiento o los lugares autorizados de estacionamiento en la vía pública para incluir los requisitos en la ordenanza.