Motos y patinetes de alquiler toman Valencia ante la falta de regulación

Patinetes eléctricos de la empresa Movo, que dispone el alquiler en locales para cumplir con los requisitos del Ayuntamiento./Jesús Signes
Patinetes eléctricos de la empresa Movo, que dispone el alquiler en locales para cumplir con los requisitos del Ayuntamiento. / Jesús Signes

Hacienda se marca la aprobación de la tasa como una prioridad, mientras los vecinos exigen más control para proteger a los peatones

Paco Moreno
PACO MORENOValencia

El pasado junio, el Ayuntamiento estimaba que las motos y patinetes eléctricos de alquiler en las calles de Valencia sumaban 4.000 unidades, una cifra que ha aumentado este verano sin lugar a dudas. La buena marcha del sector turístico ha servido para incrementar la oferta del sector, cuando se trata de una actividad todavía sin regular y que no paga ninguna tasa a las arcas municipales.

Una de las 'patas' de la regulación, la tasa que deben pagar las empresas de alquiler de motos, patinetes, coches y cualquier otro vehículo que sirva para el transporte compartido, se quedó sobre la mesa el pasado julio en una junta de gobierno. El concejal de Hacienda, Ramón Vilar, indicó sobre esto que a la vuelta de las vacaciones volverá a presentar la iniciativa, pendiente de un informe que debe redactar la concejalía de Movilidad.

Hasta que suceda eso, el sector se mueve en plena alegalidad, es decir, el Consistorio no regula de ninguna manera esta actividad en la vía pública. Algunas empresas lo han resuelto con arrendamientos en tiendas, como es el caso de Movo.

Algunas empresas recurren a repartir los vehículos en locales para cumplir la licencia

Fuentes de la filial de Cabify señalaron que disponen de momento de cinco establecimientos para este cometido, donde sus empleados devuelven los patinetes conforme los usuarios los dejan en la calle, aseguraron. «Pasamos un informe al Ayuntamiento sobre este modelo», que se completa con unos requisitos similares a los del alquiler de motos eléctricas, es decir, que los usuarios son responsables de las multas de tráfico. Para esto, necesitan demostrar por ejemplo que el vehículo de movilidad personal no ha sido trasladado con posterioridad.

La empresa no facilita el número de vehículos en servicio, pero un vistazo a la aplicación móvil desvela que este sistema de transporte se extiende por toda la ciudad. Igual ocurre con el resto de dispositivos vinculados a compañías de alquiler de motos. Hasta el conocido como tuk-tuk, un vehículo colectivo descubierto, se empieza a ver ya por el centro, con la base en lugares como el entorno de las torres de Serranos.

El Consistorio tiene constancia de la actividad de las empresas radicadas en locales, como es el caso de Movo, mientras que sobre las demás se abre una pura incógnita. Un estudio de la concejalía de Hacienda indicaba que la ciudad puede acoger hasta 12.000 vehículos de movilidad personal, siempre con el criterio de que eliminan tráfico privado.

No obstante, hasta que la regulación esté en marcha parte de la oferta «no es la adecuada», indicaron otras fuentes del sector. La calidad de los patinetes e incluso la certificación de que disponen de seguro obligatorio para los usuarios «es algo que el Ayuntamiento no está controlando», aseguraron.

Desde el sector alertan de ofertas de patinetes sin las condiciones de seguridad necesarias

Las mismas fuentes subrayaron que la oferta se ha disparado en los últimos meses, lo que «deja al descubierto más la falta de actuación del gobierno municipal».

La presidenta de la Federación de Vecinos, María José Broseta, comentó sobre esto último que es «evidente que el sector va a más y es necesario regularlo». En los últimos tiempos, compañías como Molo (motos eléctricas) han promovido campañas de concienciación entre sus usuarios para que respeten las normas de circulación, aunque para la dirigente vecinal lo que ocurre con los patinetes «es para que el Consistorio tome cartas en el asunto; van por las aceras y las calles peatonales a toda velocidad».

Broseta opinó que el cobro de la tasa es algo positivo para esta regulación, pero subrayó que «lo verdaderamente importante es que todos estos vehículos circulen con seguro obligatorio, también los particulares, porque el número de accidentes está creciendo día a día».

En cuanto a la aplicación de la ordenanza a partir del 1 de septiembre, señaló que «el peatón es el primero que debe contar siempre en cualquier normativa de movilidad y esto es algo que el gobierno municipal debe tomarse en serio». Aseguró que lo sucedido los últimos meses con la eclosión de la circulación de patinetes eléctricos «demuestra que no son nada».

La presidenta vecinal fue muy crítica con la gestión municipal de este asunto. «Los peatones van con inseguridad; algunos aparatos circulan a velocidades extremas y mucha gente no sabe que son peligrosos», para recordar que «ayer mismo cayeron cuatro gotas de lluvia y vi cómo se resbalaba una mujer en patinete. Se hizo mucho daño y el problema es que lo pueden hacer también a los viandantes». A partir del día 1, finalizó, la Policía Local «debe aplicar la ordenanza con todas sus consecuencias, multando en todos los nuevos apartados como los patinetes. Esperemos que así sea».

Consumidores critican que no hay información de la nueva ordenanza

«Justo hace un rato he visto cómo una persona que iba en patinete por la acera ha estado a punto de atropellar a otras tres. Le han increpado, pero ha seguido como si nada». El secretario de la Unión de Consumidores, Vicente Inglada, citó este caso vivido en primera persona como ejemplo de lo que debe cambiar en la ciudad con la integración de los llamados vehículos de movilidad personal.

A su juicio, el Ayuntamiento se ha equivocado al dejar que pase el tiempo sin realizar suficientes campañas informativas para que usuarios y resto de vecinos conozcan las novedades de la ordenanza de Movilidad. «La Policía Local sí que ha informado, incluso con un folleto, pero la concejalía de Movilidad y otras no han hecho nada», consideró.

La primera semana de junio, el concejal de Movilidad, Giuseppe Grezzi, presentó una serie de carteles que se colocaron en los grandes accesos de la ciudad, alertando entre otras cuestiones de que la velocidad máxima se ha reducido a 30 kilómetros por hora en numerosos barrios.

Aún así, Inglada dijo que «la gente no sabe cómo ir en patinete, por ejemplo, si hace falta casco, seguro o por donde deben circular. No se ha informado lo suficiente y se nota en lo que vemos a diario en las calles». La nueva normativa fue aprobada por el pleno en abril y está en vigor desde el 8 de junio, aunque el gobierno municipal anunció que el capítulo de infracciones tendrá plena vigencia a partir del 1 de septiembre. Inglada dijo por último que la concienciación es necesaria para «reducir los atropellos de patinetes a peatones, lo que está aumentando».