La Marina se atasca en las grandes obras por la falta de consejo rector

La Marina se atasca en las grandes obras por la falta de consejo rector

El Consorcio Valencia 2007 acelera los proyectos que no dependen del máximo órgano gestor a la espera del desbloqueo

P. MORENOVALENCIA.

Acelerar lo micro frente a lo macro. En términos económicos ese podría ser la síntesis de lo que ocurre hace meses en la Marina de Valencia, el epicentro de la ciudad este verano con multitud de actividades y ofertas de ocio. La falta de Gobierno central y, por lo tanto, de Presupuestos del Estado, ha atascado proyectos estratégicos como la construcción y gestión de nuevos amarres y un varadero, así como el Museo del Mar o el edificio singular que debe incluir un hotel junto a la antigua estación Marítima.

El Consorcio sí que tiene pliegos de condiciones listos, aunque sea en fase de borrador, para sacar adelante cuando tenga el visto bueno del consejo, según pudo averiguar ayer este periódico. El más trabajado es el que se refiere a los amarres, donde la principal modificación será un varadero industrial en la parte sur.

Más inmediata es la reforma de la antigua estación marítima, en la que el pasado 30 de abril se firmó el contrato con la empresa Fosbury's Mon N.V., que transformará el edificio en oficinas y locales para emprendedores, con servicios comunes y todo lo necesario para ayudar en el arranque de negocios.

Las mismas fuentes indicaron que todavía no cuenta con proyecto aprobado ni licencia de obras, algo que depende del Ayuntamiento. La firma gestionará un hub tecnológico durante los próximos 25 años. El proceso previo a la adjudicación se alargó durante casi un año y forma parte de la iniciativa de reservar parte del espacio de la dársena.

Más atrasado se encuentra todo lo relativo al Museo del Mar, en el antiguo Varadero, dado además que esta iniciativa necesita inversiones públicas. De cara a este mandato, otra de las propuestas que se quiere sacar adelante es la rehabilitación de los Docks, posiblemente para un equipamiento cultural. La enorme nave, cuyo último uso fue una discoteca, fue rescatada por el Consistorio tras un acuerdo con el concesionario, que dejó limpia la nave.

En los últimos meses, el Consorcio ha dispuesto concursos para la reurbanización de varios accesos destinados a peatones y ciclistas, así como una pista de patinaje y la plaza que rodeará este recinto, junto a La Base. La plantación de un centenar de árboles y el derribo de uno de los edificios efímeros de la Copa América de vela forman parte de las intervenciones que pueden salir adelante sin el consejo rector. La entidad tiene una comisión delegada con competencias para encargar obras hasta un determinado presupuesto. También está en agenda el llamado Poblado Náutico, un conjunto de locales comerciales donde se agrupará parte de la oferta náutica de la dársena, ahora dispersa en barracones prefabricados.

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