Joyas que fueron pasto de las llamas en Valencia

Desastre. Estado de La Nau, en el Archivo Fotográfico de la UV./Archivo UV
Desastre. Estado de La Nau, en el Archivo Fotográfico de la UV. / Archivo UV

La Universitat de La Nau, Santa Catalina, la Catedral y el barrio del Mercado perdieron parte de su identidad por culpa del fuego

Lola Soriano
LOLA SORIANO

Las llamas de los incendios no entienden de cultura, historia, tradición ni de arquitectura. Buena prueba de ello es la devastadora imagen del fuego tratando de borrar la historia de la Catedral de Notre Dame de París.

La imagen ha copado portadas de periódico y ha sido una de las más compartidas en redes sociales, al igual que lo hubieran sido los incendios que sufrieron a lo largo de la historia edificios muy relevantes de Valencia si en aquella época hubiera existido internet. A pesar de ello, las fotografías, grabados y xilografías han permitido inmortalizar estos sucesos del cap i casal.

Uno de los casos que sucumbió al fuego fue el palacio de Mossén Sorell, que se encontraba en la zona donde hoy se encuentra el mercado del mismo nombre. Se trataba de un palacio relevante, ejemplo del gótico flamígero. El fatal suceso ocurrió un 17 de marzo de 1878, tal como recuerda el profesor e investigador José Francisco Ballester-Olmos. «Los vecinos vieron salir de madrugada humo y dieron aviso a los Bomberos», indica. Tal como relata la historia, «el fuego se inició en el gran salón del Palacio. Se controló y los Bomberos cesaron sus tareas», añade Ballester-Olmos.

El fuego volvió a coger fuerza. «Las llamas llegaron por el hueco del artesonado y el forjado al piso superior. Prendió y ardieron las viejas vigas», añade. Los Bomberos regresaron, pero ya no pudieron hacer nada por esta joya», añade.

Este edificio fue primero propiedad de la familia Sorell y tras la revolución liberal pasó al Ateneo Obrero. «Los periódicos atribuyeron el fuego a una venganza con el colectivo», explica. Aquel incendio quedó reflejado en «apuntes del pintor Salustiano Asenjo, que fue director de la Real Academia de San Carlos», según Ballester-Olmos.

Al final el edificio quedó en tan mal estado que se tuvo que derribar y hay portadas góticas de esta emblemática arquitectura en varios museos. La puerta principal está en la fachada de la Galleria Parmeggiani de la cuidad italiana de Reggio Emilia; «la portada de una capilla de su interior en el museo de Louvre de París y la que daba paso al gran salón del palacio está en el Museo de Cerámica de Manises», indica el investigador Rafael Solaz.

Edificio Mossén Sorell en 'El anunciador de Valencia' y portada de Mossén Sorell fotografiada por Laurent. | Fuego en el edificio de La Nau. / LP / RAFAEL SOLAZ/ ARCHIVO UV

La Catedral de Valencia tampoco ha escapado del fuego. Tal como detalla el investigador Ballester-Olmos, «ahora se cumplen 550 años del incendio que tuvo lugar en mayo de 1469. Se había celebrado un festejo que se llamaba 'La Palometa'. Era costumbre dejar velas encendidas. Prendió fuego el polvo que reposaba en el retablo del altar mayor, que era de estructura de madera pero con una lámina de plata, se quemó». Detalla que «el fuego también afectó a la imagen de la Virgen. Un esclavo de la familia Mossén Perellós, de nombre Lançalot, la rescató, pero ya estaba muy afectada», según Ballester-Olmos. Luego se creó un retablo de plata maciza que labró un orfebre italiano, Bernabó da Pone, «pero el gobierno de Cádiz lo mando fundir para combatir en la guerra contra los franceses», indica.

Otro edificio que fue pasto de las llamas fue la Casa de la Ciudad. La gran Sala del Consejo sufrió un incendio en 1423 y se consumió la techumbre. En febrero de 1586 sufre otro suceso, por el fuego provocado por los presos que estaban en los calabozos de la planta baja, y se tuvo que reconstruir en parte. Otro incendio fue el de 1853 y el edificio municipal que amenazaba ruina fue demolido, tal como recoge Díez Arnal, en sus investigaciones sobre historia de Valencia. Además, explica que el artesonado se restauró y se encuentra en el Consulado de la Lonja. Y el retablo que había en la capilla de la Casa de la Ciudad está dividido. La tabla central se encuentra en el Museo de la Ciudad y las laterales en el de Bellas Artes.

El párroco de Santa Catalina falleció al intentar salvar la urna con el Santísimo

El edificio de La Nau de la Universitat también sufrió un incendio, fue en mayo de 1932. Se desconoce el origen, pero este podría ser el laboratorio de Química. Los estudiantes y profesores crearon brigadas de salvamento, pero no se sabe cuántas piezas desaparecieron, ya que albergaba la facultad de Ciencias, el observatorio astronómico y el museo de Historia Natural.

La iglesia de Santa Catalina ardió el 29 de marzo de 1584. «Era Jueves Santo y una de las velas que había junto al monumento se torció y cayó sobre un lienzo. Se incendió y propagó el fuego», narra Ballester-Olmos. El párroco, Juan Martín Cordero, acudió a sacar «la urna con el Santísimo y perdió el conocimiento y murió. Y se destruyó el altar mayor y todas las capillas laterales, salvo la de la Virgen de la Paz. Los daños se estimaron en 40.000 ducados. Todas las parroquias ayudaron a la reconstrucción y también el gremio de plateros», añade.

Vista del incendio desde el patio central de La Nau.
Vista del incendio desde el patio central de La Nau. / ARCHIVO FOTOGRÁFICO UV

Tanto los profesores de Historia de la Universitat de València, Carmel Ferragud y Juan Vicente García Marsilla, como el investigador Ballester-Olmos en su obra 'Rasgos de la Historia, el paisaje y las costumbres de Paiporta', narran que el barrio del Mercado también hubo un gran incendio en 1447. Coincidió con el ajusticiamiento de un vecino de Paiporta y algunos atribuyeron el incendio a familiares del ahorcado. «Se inició en la zona de los oficios de fustería y luego un italiano, Petro Vetxo, participó en el nuevo trazado urbanístico», según Carmel Ferragud.

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