Ribó sube los impuestos sólo cuatro meses después de las elecciones

Ribó y Gómez, antes de negociar el reparto de poder./J. Monzó
Ribó y Gómez, antes de negociar el reparto de poder. / J. Monzó

El aumento en el de vehículos afecta a 300.000 recibos y también hay incrementos en el IBI, el IAE y el alcantarillado

Paco Moreno
PACO MORENOValencia

El Ayuntamiento tiene dos vicealcaldes este mandato por primera vez en su historia, Sandra Gómez y Sergi Campillo, aunque ninguno de los dos quisieron dar ayer una explicación sobre la subida generalizada de impuestos aprobada unas horas antes en la junta de gobierno, apenas cuatro meses después de las elecciones. Pero eso no quita para que los vecinos de Valencia se tengan que rascar más el bolsillo en 2020 y cubrir las partidas de gasto del presupuesto gestionado por el alcalde Joan Ribó. En concreto, unos 23 millones de euros.

Esa fue la cifra estimada después por el concejal de Hacienda, Ramón Vilar, en una nota de prensa de dos folios con la que se quiere dar respuesta a subidas en el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI), el Impuesto de Actividades Económicas, la tasa para conseguir una licencia de obras o la que pagan los hosteleros para poner mesas y sillas en la calle, además de la nueva tasa del alcantarillado para financiar parte de la red de colectores.

La portavoz del grupo popular, María José Catalá, denunció que «el Gobierno de Ribó ha materializado el 'sablazo fiscal' con una subida de impuestos y tasas municipales que no sólo va a repercutir en las empresas sino en todas las familias así como negocios y comercios».

De similar opinión fue el portavoz de Ciudadanos, Fernando Giner, al comentar que «la subida de impuestos de Ribó es un ataque por la espalda a la clase media valenciana», al censurar un 3% mínimo de incremento en el Impuesto de Bienes Inmuebles o la afección a más de «300.000 vehículos por los cambios en el Impuesto de Vehículos».

Para Vilar, lo importante de los cambios del Impuesto de Actividades Económicas es que «llevaba congelado desde 2010». Como informó ayer LAS PROVINCIAS, la subida afectará a más de 7.000 empresas, con un incremento en la recaudación de tres millones de euros.

El IBI subirá un 3% porque el Ayuntamiento ha decidido no compensar la subida que hace el Gobierno en su tramo del recibo. Los municipios que no han hecho una revisión catastral los últimos años se enfrentan a esa circunstancia, aunque en Valencia siempre se había compensado con una bajada idéntica. Vilar defendió que habrá bonificaciones para los propietarios de aquellos inmuebles que utilicen energías renovables, a quienes se les aplicará la máxima bonificación que permite la ley, del 95%, y aquellos calificados como históricos.

Los datos

Tasa de alcantarillado.
El nuevo pago que incluirá el recibo del agua servirá para financiar obras y en un año se espera llegar a los 6,6 millones de euros.
Impuesto de Actividades Econónicas.
Los cambios en el callejero se justifican en que no se han modificado desde 2008. Afectarán a siete mil empresas.
Impuesto de Vehículos.
El gobierno municipal justifica el incremento en que hace cinco años que se produjo la última actualización de las clasificaciones.
Mesas y sillas.
Después de dos años sin tocarse al alza, vuelve a incrementarse prácticamente en las tres zonas en la que está repartido el mapa de la ciudad.
Vehículos de movilidad personal.
La tasa se aprueba aunque se guarda en un cajón hasta que el Ayuntamiento quiera regular un sector que está en el limbo legal desde hace varios años.

Según las cuentas de Catalá, cada familia paga 225 euros más al año en impuestos y tasas al Ayuntamiento desde 2015, año del primer gobierno formado por Compromís y el PSPV, entonces también con Valencia en Comú. «Entonces la recaudación prevista por este concepto eran 306 millones de euros, y en 2020, con la subida del IAE y el IBI, será de 350 millones de euros. Es decir, que son las familias quienes paguen de sus bolsillos más de 50 millones de euros en impuestos municipales para garantizar los ingresos al Ayuntamiento», explicó.

Otro de los colectivos afectados por la subida de tasas e impuestos son los bares y restaurantes, que verán incrementado lo que pagan. Afectará a cerca de 500 establecimientos con subidas que van del 15 al 40% para las zonas dos y uno.

Giner calificó las ordenanzas fiscales del próximo año de un «tasazo llevado a cabo cuando los datos de empleo son más que preocupantes en la ciudad, para añadir que «lo más rocambolesco del ataque al vehículo privado es que se penaliza a todos con una subida que llegará a más de 300.000 vehículos».