Los hosteleros cargan contra el Consistorio por el recorte del horario de terrazas en El Carmen

Terrazas en El Carmen./José Marín
Terrazas en El Carmen. / José Marín

La federación reclama medidas alternativas como la lucha contra los apartamentos turísticos o campañas para frenar el botellón en el barrio

Álex Serrano
ÁLEX SERRANOValencia

La constatación de que el Ayuntamiento de Valencia ha desoído las alegaciones presentadas por los hoteleros del Carmen a las medidas definitivas de la ZAS del barrio ha terminado por erosionar del todo una relación entre locales de ocio y Consistorio ya bastante denostada tras las actuaciones de control de terrazas llevadas a cabo por el tripartito en el centro de la ciudad. La Federación Empresarial de Hostelería de Valencia (FEHV) expresó ayer su malestar por la decisión del Consistorio, que mantiene el recorte en media hora del horario de las terrazas en El Carmen.

Así, las mesas y sillas se retirarán a las 0.30 horas en invierno y a la 1 en verano. En las alegaciones presentadas, los hosteleros defendían que las terrazas han contribuido «de manera indiscutible a la consolidación del barrio como zona turística de primer nivel, que continúa siendo utilizada por los vecinos de Valencia y alrededores de forma habitual, formando parte de la memoria colectiva de toda la ciudad». Además, tildaban el recorte del horario de medida «injusta y desproporcionada, de cara a la galería, que suena más a 'castigo' que a otra cosa». «Ha quedado suficientemente acreditado que las terrazas no contribuyen al incremento de la presión acústica de la zona», indicaban los hosteleros, que insistían en que el mayor causante de ruido en el barrio es el tráfico rodado.

Sin embargo, tal como confirmaron ayer desde el Consistorio, el Servicio de Contaminación Acústica niega este extremo. «En los escritos de alegaciones se afirma que la disminución del horario de terrazas 'no va a colaborar a una disminución de la contaminación acústica'. Se desconoce qué información poseen quienes alegan como para afirmar que las emisiones sonoras procedentes de las terrazas no contribuyen acústicamente a los niveles sonoros globales que se registran en la zona, puesto que las mediciones experimentales de estaciones próximas a terrazas demuestran lo contrario, ya que los niveles sonoros más elevados, la extensión horaria de las superaciones de 65 dBA así como el número de las mismas, coinciden con el horario de actividad de las terrazas», señalaron desde el Ayuntamiento. Además, fuentes municipales apuntaron a las actuaciones realizadas tanto en el norte de la Seu como en el oeste de barrios como El Carmen, el Mercat o El Pilar para reducir el tráfico rodado y oportunista que cruzaba Ciutat Vella, lo que ha contribuido a que la contaminación acústica haya bajado. Indicaron que así lo asegura el Mapa del Ruido.

Sin embargo, los locales de ocio lamentaron ayer el efecto que la decisión puede tener en los establecimientos del barrio, «que tanto han contribuido a cambiar la fisonomía de El Carmen, profundamente degradado» hasta la llegada de las terrazas.

«Desde la FEHV se quiere poner de manifiesto que esta medida no va a ser efectiva ni va a mejorar la situación de la zona, siendo además, una medida desproporcionada en atención a la situación actual del barrio, mucho mejor a nivel acústico que cuando se implantaron las medidas provisionales, en la que no se encontraba el recorte del horario de las terrazas», aseguraron desde la entidad. Los hosteleros creen que no se han aplicado de manera efectiva las medidas cautelares propuestas en 2010, entre las que destacaba el cierre del tráfico rodado en Ciutat Vella por las noches.

«Sólo después de esta aplicación real de las medidas cautelares, es cuando se podrá obtener una mejora de las condiciones acústicas del barrio y valorar objetivamente los resultados obtenidos», señaló la entidad en un comunicado, en el que aseguraba que las mediciones acústicas «han mejorado en el barrio». En las alegaciones presentadas por la Federación, se proponían otras medidas como la inspección y control de los apartamentos ilegales que se publicitan como turísticos en el entorno de la ZAS del Carmen o la realización de campañas contra el botellón.