Dragar toda la Albufera costaría 288 millones

Estado actual del nivel del lago de la Albufera, esta misma semana. /Jesús Montañana
Estado actual del nivel del lago de la Albufera, esta misma semana. / Jesús Montañana

El Consistorio asegura que la limpieza global del fondo del lago es inasumible pero no cierra las puertas a hacer actuaciones en canales

Lola Soriano
LOLA SORIANO

Los agricultores, pescadores y barqueros de la Albufera, que son los que conviven a diario con el lago, llevan años pidiendo que se drague el fondo de este espacio natural protegido para eliminar los fangos y sedimentos que han llegado de las industrias y de acciones humanas.

Esta petición se repite ahora, justo en plena polémica por la bajada del nivel del agua en la Albufera que se produjo en el mes de junio y que ha llevado a la Fiscalía de nuevo a exigir que se multe a la Junta de Desagüe, entidad que controla las compuertas y los niveles hídricos.

El Ayuntamiento de Valencia ha recibido en diversas ocasiones las reivindicaciones de los distintos secrores productivos, pero aseguran que la limpieza global del fondo del lago es inasumbible por el gran coste económico que supondría.

Medio Ambiente indica que si aumentara la profundidad del lago habría zonas sin oxígeno

Desde el área de Conservación de Áreas Naturales que dirige el vicealcalde Sergi Campillo, explican que ya en la década de los 90 «la Universitat Politècnica hizo un estudio para estimar que podría costar el proceso del dragado y se concluyó que supondría un coste de 24 euros por metro cúbico, es decir, unos 288 millones de euros».

Indican que una operación de este tipo es inabordable. «Además representaría extraer, para profundizar unos 50 centímetros, una cantidad aproximada de 12 hectómetros cúbicos de sedimentos», dicen.

Más allá del coste económico, también hacen referencia a que sería un proceso que se prolongaría en el tiempo: «Tal volumen de sedimentos obligaría a llenar la Albufera de maquinaria pesada trabajando de continuo durante años».

Otro de las justificaciones que aportan desde el Consistorio para no apostar por un dragado global hace referencia al flujo de agua. «El dragado dejaría aún más bajo del nivel del mar. Por eso, la intrusión marina del fondo todavía sería peor», indica. Una vez argumentada la decisión, desde el Ayuntamiento indican que el dragado sería un proceso «carísimo y no es el problema principal del lago». Y añaden que por lo que sí que apuestan es por «dragar puntualmente donde sea necesario, no en todo el lago». También advierten de que el principal problema es la falta de aportaciones de agua.

De hecho, ya a principios de la legislatura pasada, el edil Sergi Campillo dijo que deberían de dragarse los canales porque la colmatación era importante y ya generaba problemas de navegación.

Desde la conselleria de Medio Ambiente tampoco apuestan por un dragado global, aunque sí barajan actuaciones parciales. En un estudio que encargaron al departamento de Ingeniería Cartográfica, Geodesia y Fotogrametría de la Universitat Politècnica de Valencia para analizar las profundidades marinas del lago, han concluido que el aterramiento del lago «se sigue produciendo, si bien a una tasa muy inferior a la calculada inicialmente» y recuerdan que hubo un estudio que preveía la desaparición del lago en el año 2000.

En el actual estudio explican que «resulta poco evidente esa desaparición debido a que los sedimentos se dispersan». En este informe se concluye que «la profundidad actual del lago puede considerarse adecuada teniendo en cuenta la situación de contaminación de sus aguas» y se añade que en caso de «mayor profundidad se podría ocasionar la existencia de zonas anóxicas», es decir, zonas con aguas en las que el oxígeno disuelto está agotado.

Eso sí, tal como se recoge en el informe realizado por la Politècnica para Medio Ambiente, ha quedado patente que hay zonas del lago, como por ejemplo la más próxima al barranco del Poyo, «donde existen amplias zonas en forma de abanico sedimentariode mucha menor profundidad, lo que indica que se trata de uno de los cauces que más sedimentos aporta a la Albufera». Este sería, pues, una de las zonas donde actuar. Además, según fuentes de Medio Ambienteno convendría dragar en zonas donde está creciendo vegetación acuática y hay semillas.

Por su parte, el presidente de los pescadores de El Palmar, José Caballer, indica que «hace muchas décadas, recuerdo que iban barcazas a dragar la Albufera, pero se dejó de hacer y ahora hay zonas donde ni las barcas de paseo ni las de vela latina pueden pasar». Opina que «nosotros sí que apostamos porque la draguen por completo. Y si no puede ser, que empiecen por las zonas más prioritarias». Entre ellas cita como urgente la limpieza del fondo de canales como La Sequiota, la acequia reina y Xunsa y zonas como el portet de Sollana, la zona de Antina. Caballer explica que «hace medio siglo había hasta 150 pescadores en la Sequiota porque era un punto bueno de pesca y ahora sólo da para seis».

Por su parte, colectivos como Acció Ecologista-Agró aseguran que no se niegan a un posible dragado de la Albufera, pero como matiza Lucía Moreno, representante de la entidad en la junta rectora de la Albufera, «se necesitarían rigurosos estudios de impacto ambiental antes de pensar en acometer este gran proyecto, con medidas de minimización de los efectos y un seguimiento». Añade que «es importante caracterizar bien los contaminantes de metales pesados, como el plomo, que puedan resuspenderse y ver la gestión posterior de los lodos». Y propone que deberían realizarse actuaciones «de restauración ambiental, por ejemplo, en el barranco del Poyo para evitar la erosión y entrada de sedimentos en la Albufera, así como residuos y agua contaminada», indica.

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