Un mes de desencuentros

Soriano, Sanjuán y Mezquida, ayer. / juanjo monzó
Soriano, Sanjuán y Mezquida, ayer. / juanjo monzó

Las críticas del PSPV por las reuniones del alcalde con el PP marcan la recta final | Los encuentros de las mesas negociadoras se producen a seis días del pleno de organización del Ayuntamiento de Valencia

S. V.VALENCIA.

Compromís y PSPV tienen claro que sí o sí tienen que entenderse para formar lo que han definido en muchas ocasiones como gobierno progresista, pero el camino hasta el último encuentro celebrado anoche no ha sido fácil.

De hecho, desde un principio los encuentros en las mesas de negociación han destacado porque en el tablero de ajedrez no había movimientos. El PSPV ha reclamado en todas las ocasiones más protagonismo para la portavoz Sandra Gómez en el futuro gobierno. El problema es que han reclamado hasta la saciedad el cargo de vicelacaldesa y Compromís ha insistido en que la figura existente en el Ayuntamiento es la de teniente de alcalde, pero no vicealcalde.

Mientras el PSPV ha apostado por copiar el modelo del pacto del Botànic que se ha iniciado en la Generalitat, con Ximo Puig como presidente y Mónica Oltra y Rubén Dalmau como vicepresidentes, Compromís ha dejado claro que los resultados electorales no se pueden cambiar y que Compromís ha logrado diez concejales y el PSPV siete ediles.

Compromís ha defendido que ya daban protagonismo a Gómez al proponerla como portavoz única del gobierno, pero desde el PSPV han recordado que en la pasada legislatura Gómez ya era portavoz a la hora de comunicar a los medios de comunicación los acuerdos de la junta de gobierno, igual que ocurría con María Oliver desde València en Comú. Por lo tanto, no consideraban este gesto como logro.

Con el tema de la vicealcaldía por resolver, el momento álgido de los desencuentros se produjo por el enfado de los socialistas, que acusaron al alcalde Joan Ribó de reunirse a sus espaldas con la portavoz del PP, María José Catalá. De hecho, el 2 de julio Sandra Gómez ofreció una rueda de prensa donde dijo que se había producido una deslealtad y daban por suspendidas las negociaciones hasta que hubiera gestos de sinceridad y confianza por parte de Compromís. Por su parte, desde el partido nacionalista criticaron las declaraciones que calificaron de «incendiarias» de los socialistas. Estos días los ediles se han encontrado en escenarios como la Diputación y la tirantez era más que evidente.