La Ciudad de las Ciencias genera un impacto económico de 113 millones en la Comunitat

La Ciudad de las Artes y las Ciencias./EFE
La Ciudad de las Artes y las Ciencias. / EFE

La actividad del centro de ocio valenciano equivale a 3.509 empleos a tiempo completo al año

EUROPA PRESS

La Ciudad de las Artes y las Ciencias (Cacsa) de Valencia ha aumentado un 2,2 por ciento su aportación al PIB de la Comunitat Valenciana en 2018 respecto al año anterior, hasta alcanzar los 113.487.741 euros, además de tener un impacto económico de 3.509 empleos equivalentes a tiempo completo al año, cifra que también ha crecido un 1,4% desde 2017.

El estudio sobre el 'Impacto económico y social de la Ciudad de las Artes y las Ciencias en la Comunitat Valenciana 2018' ha sido presentado este jueves en rueda de prensa por el secretario autonómico de Turisme, Francesc Colomer, el director adjunto del Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (IVIE) y catedrático de la UV, Joaquín Maudos, y el director general de Cacsa, Enrique Vidal.

Respecto al impacto económico, Maudos ha detallado que Cacsa ha tenido una inyección de demanda de 56.348.363 euros en gastos de funcionamiento y 134.470.984 euros en gasto turístico de visitantes y asistentes a actos y eventos, con un impacto de 113.487.741 euros de renta o PIB y 3.509 empleos equivalentes a tiempo completo al año.

El informe ha analizado los gastos anuales derivados del funcionamiento de Cacsa por actuaciones, que asciende a 56.348.363 euros, con un incremento del 10,6%; y el gasto turístico, por un lado cultural y de ocio, y por otro de negocio.

En cuanto al gasto de los visitantes a actuaciones de Cacsa, los 2,7 millones de espectadores en 2018 -un 46,6% extranjeros, un 39,3% del resto de España y un 14% de la Comunitat- gastaron 129.459.332 euros, siendo el Oceanogràfic el espacio con mayor gasto de visitantes, con un 62,6%.

Este gasto de los visitantes de ocio ha aumentado un 7,6% respecto al año anterior, casi en la misma proporción que en la cifra de visitantes, que ha crecido un 7,2% en 2018. En este sentido, todos los espacios de Cacsa -Hemisfèric, Museu de les Ciències y Oceanogràfic- crecen en gasto y en visitantes, excepto el Palau de Les Arts, que disminuye ligeramente en ambas.

Asimismo, respecto al gasto medio de este turista cultural, los extranjeros realizaron un gasto medio por visitante y día de 106,6 euros; por los 93,2 euros de media de los españoles, según las 505 encuestas recogidas en un trabajo de campo.

En este sentido, Maudos ha resaltado que dos terceras partes de los entrevistados dijeron que Cacsa fue «muy importante» -un 37%- o «bastante importante» -26,7%- para elegir Valencia como destino turístico.

Gasto «de negocio»

En cuanto al gasto turístico «de negocio» de los asistentes a actos y eventos, en total hubo 291.743 asistentes, de los que un 94,1% procedían de la Comunitat Valenciana. Estos espectadores no se han tenido en cuenta en el estudio, porque se asume que hubieran realizado el mismo gasto en otro espacio de la autonomía.

De esta forma, los 17.281 asistentes extranjeros y del resto de España gastaron 5.011.652, una cifra que ha disminuido un 61,8% respecto a 2017. Esto se debe, ha explicado Maudos, a que la duración media de los eventos internacionales ha caído de 129 días en 2017 a 32 el pasado año, aunque el director del IVIE ha puntualizado que está «más que compensado» con las ganancias anteriores.

Impacto social

Por otro lado, el estudio ha cuantificado el impacto social en capital humano, que aumenta la productividad de las personas y supone el enriquecimiento cultural, para lo que ha utilizado dos alternativas distintas de medición: disposición a pagar o coste de formación equivalente.

Según la disposición a pagar, en la que se estudia el precio de la entrada con un factor corrector según la edad del visitante -a menos edad, más ponderación-, el impacto sería de 60.117.353 euros, con un aumento del 7,4% con respecto a 2017;

Por otra parte, según el coste equivalente, en el que se traduce el número de horas de formación «informal» que recibe un visitante en CASCA según el coste equivalente en educación «formal», el impacto sería de 70.613.131 euros, por lo que habría crecido un 9,5%.

El titular de Turisme ha destacado la importancia de un estudio «creíble y fiable» para acertar con la estrategia del enclave, que pretenden lanzar para los próximos 20 años. En este sentido, ha defendido la necesidad de no detenerse y «no gestionar inercias», pues cree que tienen «el deber de gobernar mirando al futuro».

«Hay que interpretar las transformaciones que se producen en el mundo, advertir las nuevas tendencias y tratar de implantar un espacio que mire hacia el futuro», ha sostenido Colomer.

Referencia sobre cambio climático

Por su parte, respecto a las «líneas maestras, aún no definidas» de CACSA, Vidal ha apuntado que el enclave debe ser un centro de referencia para informar sobre el cambio climático, un centro de estudio de sostenibilidad planetaria y que debe advertir sobre el impacto de la Inteligencia Artificial (IA) y la robótica.

Preguntado por si el CaixaForum se incluirá en próximos estudios de CACSA, Vidal ha señalado que todavía no saben cómo se formulará. «No me atrevo a decir si estará o no integrado, porque se tienen las ideas generales, pero no sabemos cómo se articulará», ha puntualizado.

«Estamos hablando de una gestión completamente distinta, por ejemplo el Oceanogràfic está gestionado por una empresa externa, pero está completamente integrada en la gestión general. El CaixaForum, en mi opinión personal, creo que sí, pero todavía falta un poquito», ha aventurado Vidal.