¿Por qué llega a Valencia la carabela portuguesa?

El ejemplar de carabela portuguesa hallado en la Malvarrosa. / lp

Dos ejemplares de la peligrosa especie aparecen en la Malvarrosa y El Saler arrastrados por el viento y las corrientes

J. SANCHIS/L. SORIANO VALENCIA.

A fines de abril saltó la alarma en el litoral de Alicante. La presencia de la carabela portuguesa obligó a cerrar varias playas. A lo largo de mayo y junio han ido apareciendo ejemplares de este hidrozoo sifonóforo en diferentes puntos de la costa alicantina. En la última semana se ha detectado en la costa de la provincia de Valencia, el martes se avistó en la playa de la Malvarrosa y este miércoles apareció en la Devesa de El Saler.

Sobre las siete de la tarde del martes un niño de once años estaba jugando en la playa de la Malvarrosa, cuando le rozó en la mano derecha un ejemplar de carabela portuguesa, según fuentes de la Cruz Roja. El joven fue atendido en el puesto de socorro y se le aplicó un tratamiento antialérgico, precisaron las mismas fuentes.

Durante la mañana de este miércoles, y tras el aviso de un ciudadano, agentes de la Policía Local de Valencia advirtieron en la playa de la Devesa del Saler, que todavía no cuenta con el servicio de socorrismo, un ejemplar que posteriormente fue identificado como una carabela portuguesa. Cruz Roja se encargó de retirarlo.

La concejala de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Valencia, Pilar Soriano, aseguró que «son casos aislados». De hecho, explicó que este miércoles por la mañana se peinó la playa de la Malvarrosa y no se encontró ningún ejemplar más. Afirmó que «todos los medios del Ayuntamiento y de la Cruz Roja están vigilando el mar». La edil no quiso crear alarma y afirmó que «no pensamos que se trate de ningún banco de carabelas, sino de algo aislado».

El Ayuntamiento decidió no prohibir el baño en la Malvarrosa. Soriano indicó que el protocolo para todas las playas del Mediterráneo es crear una alerta a partir del segundo ejemplar en un mismo punto, «entonces se pondría la bandera roja y se impediría el baño avisando a los bañistas». Desde Cruz Roja también indicaron que también se izaría una segunda bandera de color blanco con el símbolo de la medusa por el posible riesgo para la salud. La última vez que ondeó esta enseña fue hace dos temporadas en El Saler por acumulación de medusas.

Los expertos lanzaron un mensaje de tranquilidad. «Estamos hablando de unos pocos ejemplares a lo largo de muchos kilómetros de costa», aclaró Juan Guillén, investigador del Instituto de Ecología Litoral. «No dejan de ser casos aislado», precisó el científico.

La carabela portuguesa no es una especie propia del Mediterráneo. Prefiere aguas más frías, como las del Atlántico, y por ello su presencia no es habitual en las costas de la Comunitat, aunque su aparición entra dentro de lo posible y lo normal. Las hipótesis que se barajan para explicar la presencia de estos ejemplares son dos. Por un lado, podrían ser los restos de la entrada en el Mediterráneo de un banco de carabelas portuguesas procedente del Océano Atlántico el pasado mes de marzo como consecuencia de la tormenta Gisele.

La otra posibilidad, según explicó Juan Guillén, es que los ejemplares avistados recientemente procedan de otra entrada de agua posterior a la tormenta atlántica que ha arrastrado consigo a estos hidrozoos.

Más avistamientos

En los últimos días han sido avistados ejemplares de carabela portuguesa en las playas de Dénia y Tavernes. Ambos municipios decidieron prohibir el baño en un primer momento como medida preventiva y de forma temporal, aunque ayer la normalidad se había restablecido.

Juan Guillén apuntó que esta especie depende de las corrientes y del viento para desplazarse. Se acerca a la costa cuando sopla Levante, como está ocurriendo estos días. La Comunitat se encuentra ya bajo el régimen de las brisas marinas típicas del verano que propician la aproximación de medusas hasta el litoral. La afluencia de estos hidrozoos únicamente se rompe cuando hay episodios de poniente.

También se ha detectado en los últimos días la presencia de la medusa compás (Chrysaora hysoscella) en las playas de Xilxes. Esta especie es muy urticante. Su picadura causa escozor y quemazón y posteriormente pueden aparecer daños que tardan en desaparecer.

La carabela portuguesa no es una medusa propiamente dicha, aunque se la asocia a esta especie. Es la más peligrosa que se puede encontrar en el Mediterráneo. Su picadura, especialmente si se trata de un ejemplar grande, tiene efectos graves. Sólo se produce por contacto, es muy dolorosa, provoca úlceras urticarias y puede llegar a ser mortal por sus neurotoxinas, citotoxinas y cardiotoxinas. Son un factor peligroso para las personas más débiles (niños, personas que aún no tienen desarrollado su sistema inmunológico, alérgicos o enfermos cardiorrespiratorios).

¿Qué es la carabela portuguesa y por qué es tan peligrosa?

Fotos

Vídeos