De la tiara de Evita Perón a las joyas de Daddy Yankee: los robos más sonados en la Comunitat en una década

De la tiara de Evita Perón a las joyas de Daddy Yankee: los robos más sonados en la Comunitat en una década

La dudosa diadema de la mítica argentina en Valencia o el chalé de Manolo Escobar en Benidorm, objetos del deseo de bandas de delincuentes

J. M. F.VALENCIA.

El cantante de reguetón Daddy Yankee guardará un recuerdo amargo de su estancia este verano en Valencia. Será complicado quitarle de la cabeza que un ladrón de guante blanco le robase dos millones de euros en unas joyas que tenía guardadas en la caja fuerte de su habitación de hotel. Por desgracia, no se trata del único golpe sonado en la Comunitat Valenciana. Otros personajes famosos han sido víctimas de los chorizos en la región, donde han tenido lugar además otras fechorías de película similares a la sufrida por el artista puertorriqueño, como la sustracción de una 'dudosa' tiara de Evita Perón en la ciudad de Valencia.

El pasado martes, un profesional del robo engañó a los trabajadores del hotel donde se hospedaba Daddy Yankee en Valencia para hacerse con un botín millonario en alhajas. Un asalto municiosamente estudiado como el que se llevó a cabo en diciembre de 2009 a una joyera en el hotel Las Arenas de la capital del Turia. Aquel trabajo fue obra de una banda de serbocroatas que se hizo pasar por un jeque árabe y su séquito. El objetivo fue una diadema que supuestamente le había regalado a principios de los cincuenta el rey de Holanda a Eva Perón, aunque luego se puso en duda su veracidad.

10 millones

La puesta en escena fue digna de Ocean's Eleven. La preparación del robo, que superó los 10 millones de botín, fue exhaustiva. Todos los detalles se prepararon al milímetro con un único objetivo: ganarse la confianza de la propietaria. El numerito del jeque fue el golpe de efecto final que terminó por derrumbar cualquier sospecha acerca de la solvencia de los compradores.

La primera de las fases del plan fue un mero cortejo. Dos de los delincuentes contactaron con la mujer en 2006. Se hicieron pasar por empresarios con importantes inversiones e intereses en Milán. Realizaron una primera compra -relojes y joyas por valor de 20.000 euros- para demostrar su pujanza económica. Incluso le ofrecieron una invitación para pasar un fin de semana en Italia. Esta relación se mantuvo durante un par de años. Los lazos se hicieron más fuertes. Y fue entonces cuando le recomendaron como cliente al jeque, que acudió a Valencia en compañía de una mujer, supuestamente una de sus nueve esposas. Uno de los compinches, escondido dentro de una mesa de escritorio, cambió el dinero por recortes de papel. Sin embargo, algo falló. La dueña del establecimiento quiso ver de nuevo los euros antes de entregar las joyas. En ese momento, los cacos ya emplearon la fuerza para llevarse el botín del establecimiento. La tiara fue recuperada en junio de 2011 por la policía en un lujoso hotel de Milán.

En el capítulo de personajes conocidos que sufrieron robos en tierras valencianas destaca Manolo Escobar. En 2011, un ladrón se coló en el chalé del malogrado cantante Manolo Escobar en Benidorm. Los hechos ocurrieron mientras la familia del artista dormía. Al final, el intruso huyó cuando uno de los habitantes de la casa se levantó al escuchar ruidos. Aún así logró llevarse consigo varios objetos de valor.

Los futbolistas también han sido objetivo de los bandidos de un tiempo a esta parte en la Comunitat. En marzo de 2013, el entonces delantero del Valencia Nelson Aedo Valdez, se vio las caras con unos ladrones que irrumpieron en su vivienda, situada en una urbanización de Bétera. El propio futbolista se encargó de evitar el robo con un método desesperado, sencillo y también eficaz. A pedradas. El paraguayo dormía en su domicilio cuando un leve ruido le hizo entreabrir los ojos. Intuyó el perfil de un individuo que le miraba fijamente a poca distancia y que sostenía algo con las manos. A partir de ahí los hechos se precipitaron. En el breve espacio de tiempo que tardaba Valdez en despertarse, el intruso emprendió la huida.

En noviembre de ese mismo año fue su compañero de equipo Ricardo Costa quien sufrió un asalto en su casa, situada en la urbanización Torre d'En Conill, también en Bétera. Los cacos entraron por la tarde, cuando no había nadie en el hogar. Los atracadores se llevaron un televisor de gama alta, una colección de relojes y un frasco de perfume, objetos valorados en cerca de 50.000 euros.

Otro jugador de fútbol, Sergio Pinto, del Levante, fue víctima de un robo en su domicilio, ubicado en Campolivar (Godella), cuando el mismo estaba desocupado. Los ladrones sustrajeron joyas, relojes y dinero en metálico. El valor de las pérdidas rondó los 100.000 euros.

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