Hallado en su casa el cadáver de una mujer que llevaba ocho años muerta

El coche de la fallecida, abandonado en el garaje durante años. / ATLAS

Con sus vecinos no tenía relación, pero hace cinco años ya avisaron a la policía porque del piso de Vitoria donde vivía salía un fuerte olor

ATLAS/TB/JM

El cadáver de una mujer ha sido hallado en su casa en Vitoria. Al parecer, llevaba muerta nada menos que ocho años. Nadija, que así se llamaba, llegó a la capital alavesa hace 11 años. Su coche ha estado abandonado todo este tiempo en su plaza de garaje. Con sus vecinos no tenía relación, pero hace cinco años ya avisaron a la policía porque del piso salía un fuerte olor. Algo que no debieron notar los agentes que acudieron a la vivienda y se marcharon cuando nadie les abrió la puerta.

Desde 2013 no ha habido ninguna clase de olores ni otros indicios, presumiblemente por la momificación del cadáver. La domiciliación bancaria permitía el pago de la hipoteca y sólo un correo escrito desde Ucrania por un familiar preguntando por ella ha permitido el hallazgo.

Dicen los psicólogos que historias como la de Nadija son y serán cada vez más frecuentes por culpa de un ritmo de vida que nos impide enterarnos de lo que pasa justo a nuestro lado.

Edificio de Vitoria donde vivía la fallecida.
Edificio de Vitoria donde vivía la fallecida. / ATLAS

Un esqueleto en Valencia

Un suceso similar se produjo en Valencia este mismo año. La trágica historia de Valentín L. P., que ahora tendría 45 años, se remonta a siete años atrás cuando murió en su domicilio sin que su hermano ni sus vecinos se percataran. Su esqueleto fue hallado sobre su cama. El hombre falleció en 2011 cuando tenía 38 años y hasta febrero pasado nadie había notado su ausencia, porque todo el mundo creía que se había marchado por voluntad propia a Santander, como comentó días antes de fallecer.

Tras años sin tener noticias de Valentín, su propio hermano, José Agustín, se presentó, acompañado por un cerrajero y otros dos hombres, en la vivienda donde residía el difunto en el numero 3 de la calle Pintor Maella de Valencia. Llamó a un vecino y le dijo que había ido para entrar en el piso, que es propiedad de ambos hermanos desde que sus padres fallecieron hace más de 15 años.

Presentía el macabro hallazgo y no quiso entrar el primero. Cuando el cerrajero terminó de abrir la puerta, el hombre se quedó con su amigo y vecino en el rellano del cuarto piso. Una de las personas que le acompañaban se adentró en la vivienda hasta llegar al dormitorio. Sobre la cama yacía el esqueleto momificado.

 

Fotos

Vídeos