Golpe de la Guardia Civil a una mafia de explotación de personas en Valencia

Operación. Guardias desplegados en la calle Marino Albesa. / irene marsilla
Operación. Guardias desplegados en la calle Marino Albesa. / irene marsilla

La UCO registra varios pisos, arresta a un hombre y a una mujer de origen chino y también vincula a la trama con el tráfico de marihuana

J. A. MARRAHÍ/T. BLASCO

Un golpe al tráfico de personas y de marihuana en una importante operación de la Guardia Civil desarrollada en Valencia. Es lo que ayer se encontraron vecinos del distrito Marítimo en dos calles que acabaron tomadas por un nutrido dispositivo de agentes de la Benemérita, entre los que se hallaban miembros de la Unidad Central Operativa (UCO) y especialistas en operaciones de asalto a domicilios.

Fuentes próximas a la investigación han confirmado, por el momento, el arresto de una mujer y un hombre de origen chino relacionados con la investigación policial. Al cierre de esta edición, la operación seguía abierta y no se descartaba un número mayor de sospechosos a disposición judicial por su presunta relación con la trama.

La primera parte del despliegue se desarrolló en torno a las diez de la mañana, en una finca de cuatro alturas de la calle Marino Albesa, en la zona del Jardín de Ayora. Los agentes entraron por sorpresa en una vivienda en la que habitan, desde hace aproximadamente un año, unos residentes de origen chino.

Agentes fuertemente armados tomaron dos calles del Marítimo durante la intervención

Una mujer de mediana edad acabó detenida y los agentes la trasladaron en un vehículo todoterreno al que entró llorando sobre las doce del mediodía. Según un vecino que dijo conocerla, «tiene el apodo de La 'Yoyo' y fue propietaria de algunos bares», sin embargo nadie en el vecindario conocía su posible relación con una actividad delictiva.

LAS PROVINCIAS contactó con un residente chino en el piso donde se produjo el arresto de la sospechosa, peo dijo no entender el español y cerró la puerta sin ofrecer explicación alguna. Entre los comerciantes chinos de la zona, el habitual silencio. Nadie dijo conocer a la mujer sospechosa de la trama.

La operación especial de la Guardia Civil continuó poco después con otro registro a sólo un kilómetro de la calle Marino Albesa. En esta ocasión el nutrido grupo de vehículos y agentes intervino, desde las doce y cuarto, en la calle Profesor Higinio Noja (la antigua Samuel Ros), que fue cortada ante la llegada de unos 40 guardias civiles y numerosos vehículos.

Según describieron comerciantes y vecinos, «algunos agentes de la Guardia Civil llevaban pasamontañas y armas de asalto», así como un ariete y chalecos antibalas. Los efectivos penetraron en una vivienda del número 24, en la segunda planta. Al parecer, no fue necesario el uso de la fuerza. Poco después, los investigadores sacaron a un hombre detenido de unos 45 años, también de origen chino. En la vivienda se encontraba un hijo menor adolescente de unos 17 años.

Dos horas de registro

Tras permanecer alrededor de dos horas de registro en el domicilio, los guardias civiles trasladaron hasta sus vehículos varias cajas y se levantó el dispositivo. Según los vecinos consultados, en el lugar de la inspección habita una familia de origen chino compuesta por un matrimonio de unos 45 años con un hijo de unos 17 y una niña de 12 años.

De nuevo, ni la más mínima sospecha de actividad delictiva. Al parecer, la mujer del detenido regenta un bar en la Plaza Don Juan de Villarrasa, en el centro de la ciudad, en el también suele estar el hijo. Al hombre lo definieron como «un manitas» que hace «arreglos en el barrio, aunque la mayor parte del día está en el bar de un compatriota».

El operativo conllevó algunas pequeñas molestias. Susana, una joven que se dirigía a su casa para comer, tuvo que esperar en la calle. En ese momento no podía acceder a su finca. «Nunca antes había visto tantos policías juntos. Estaba toda la calle llena». El rumor de una intervención antiterrorista llegó a circular entre el vecindario.

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