Cuatro detenidos por la desaparición en Ibiza de una alicantina

Operativo de búsqueda del cuerpo de la alicantina desaparecida en Ibiza./DANIEL ESPINOSA / PERIÓDICO DE IBIZA
Operativo de búsqueda del cuerpo de la alicantina desaparecida en Ibiza. / DANIEL ESPINOSA / PERIÓDICO DE IBIZA

La Guardia Civil analiza restos de sangre hallados en una casa donde residía uno de los arrestados

Javier Martínez
JAVIER MARTÍNEZValencia

La mujer alicantina desaparecida en Ibiza podría haber muerto en un crimen machista. La Guardia Civil detuvo el lunes a cuatro hombres extranjeros por su presunta implicación en la extraña desaparición de Nuria Ester Escalante. Los arrestos tuvieron lugar en la zona de Sant Antoni, donde un grupo numeroso de agentes registraron varias casas abandonadas y pozos en busca del cuerpo de la mujer.

Los individuos detenidos tienen entre 45 y 60 años y son un ciudadano uruguayo, un hombre argentino, otro de origen italiano y el cuarto implicado nació en Polonia. El sospechoso de nacionalidad uruguaya alojó en su casa a la víctima durante una semana mientras ella buscaba trabajo. Escalante conoció a este hombre hace varios años en una etapa anterior cuando trabajó como vigilante de seguridad en la isla.

Aunque no hallaron pistas que pudieran llevar hasta el lugar donde se encuentra la mujer desaparecida, la Guardia Civil reanudó ayer por la mañana las labores de rastreo para tratar de localizar el paradero de la víctima. Conforme pasan las horas, las esperanzas de encontrar a la mujer con vida son cada vez menores, según informaron fuentes del instituto armado. Cuatro guardias civiles expertos en investigación criminal se desplazaron a Ibiza, desde Mallorca y Madrid, para encargarse del caso e interrogar a las personas con las que se relacionó la mujer tras su llegada a la isla. Uno de los detenidos podría ser un hombre que llamó por teléfono al hijo de Escalante para decirle que sabía dónde estaba la maleta de su madre. Este sospechoso contactó con la familia de la mujer desaparecida cuando vio uno de los carteles que colocó Aarón B., uno de los hijos de la víctima, para solicitar la colaboración ciudadana en la búsqueda de su madre.

Medio centenar de guardias civiles participaron ayer en el operativo de búsqueda de Escalante. Los agentes registraron de forma minuciosa una casa en la calle Pablo Picasso donde podrían haber agredido a la mujer, según las investigaciones. La Guardia Civil utilizó un perro especializado en la búsqueda de personas desaparecidas para tratar de localizar a la mujer alicantina. El can pertenece al Servicio Cinológico y Remonta (SECIR) de la Guardia Civil. También participan en el operativo agentes del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS) y de la Unidad Especial de Seguridad Ciudadana (USECIC) de la Guardia Civil de Ibiza. Los investigadores golpearon con un instrumento punzante algunas paredes de las casas que registraron ante la posibilidad de que el cuerpo estuviera oculto en un habitáculo, y también inspeccionaron los alrededores del camping de Sant Antoni, según informaron las mismas fuentes de la Guardia Civil.

Desapareció el 31 de octubre

La mujer de 52 años, que llegó a Ibiza hace aproximadamente un mes y medio, se encuentra en paradero desconocido desde el pasado 31 de octubre. Escalante se alojó provisionalmente en la casa de un conocido, uno de los individuos arrestados, mientras buscaba trabajo. Hace unos días, la Guardia Civil confirmó que la mujer no había desaparecido de manera voluntaria, porque encontraron su equipaje en una casa donde ella lo dejó con la intención de regresar para recogerlo. Los investigadores trasladaron al laboratorio unos restos de sangre hallados en esta vivienda para analizarlos y comprobar si pertenecen a la víctima. Cinco días antes de su desaparición, Escalante llamó al 112 porque quería entrar en la casa para recuperar su maleta y los hombres que estaban dentro no le abrían la puerta. El juez que instruye la causa ha decretado el secreto de sumario para proteger la investigación.