El cardiólogo del Clínico ocultó su móvil en una ducha para grabar a su compañera

Hospital Clínico de Valencia./irene marsilla
Hospital Clínico de Valencia. / irene marsilla

El médico acudió con su abogado a una comisaría para prestar declaración y confesó su morbosa acción tras ser descubierto por la víctima

Javier Martínez
JAVIER MARTÍNEZValencia

La Conselleria de Sanidad Universal y Salud Pública ha suspendido de sus funciones al cardiólogo detenido el domingo por grabar a una compañera en un cuarto de baño del Hospital Clínico de Valencia y le ha abierto un expediente disciplinario. El médico fue arrestado por la Policía Nacional en la comisaría de Exposición, donde acudió con su abogado y reconoció que había colocado su teléfono móvil tras una rejilla del conducto de ventilación en una ducha.

Los hechos libidinosos tuvieron lugar sobre la una y media de la madrugada del domingo en el Hospital Clínico Universitario de Valencia. Tras recibir el aviso de la supuesta grabación en los vestuarios donde se cambian de ropa las médicas, una patrulla de la Policía Nacional acudió al centro hospitalario y se entrevistó con la mujer que había hallado el teléfono móvil. Encontrar al propietario del aparato fue más fácil de lo que podían imaginarse los agentes.

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Con los datos facilitados por la galena y una simple consulta a su lista de contactos, los policías identificaron al presunto mirón: un cardiólogo de 42 años que estaba de guardia esa noche. El facultativo no tuvo más remedio que confesar su morbosa acción ante la evidencia de la prueba de su teléfono.

La víctima encontró el móvil cuando se iba a duchar poco después de que su compañero saliera de una zona de vestuarios que comparten médicos y médicas. La dirección del hospital comunicó el incidente a la Conselleria de Sanidad, que suspendió de sus funciones al cardiólogo, abrió de inmediato un expediente disciplinario y nombró al instructor.

El médico siguió trabajando hasta que finalizó su guardia sobre las nueve de la mañana, ya que prescindir de un especialista en cardiología durante esas horas podría haber sido perjudicial para un posible infartado, y poco después acudió con su abogado a la comisaría de Exposición, donde un policía le informó que estaba detenido por un delito contra la intimidad, le leyó sus derechos y le explicó también las consecuencias penales de su acción. Cuando el agente terminó de realizar las diligencias, el cardiólogo quedó en libertad pero deberá comparecer en el juzgado cuando reciba la correspondiente citación.

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