El verano se cerrará en las carreteras con un descenso en el número de muertos

El verano se cerrará en las carreteras con un descenso en el número de muertos

A falta de los últimos cuatro días de agosto se habían registrado desde el 1 de julio 205 fallecidos, frente a los 259 de los dos meses estivales de 2018

Álvaro Soto
ÁLVARO SOTOMadrid

Julio y agosto de 2019 se cerrarán en las carreteras españolas con menos muertos que el año pasado e incluso, a la espera de los datos oficiales, con la cifra más baja en estos dos meses desde que se contabilizan los fallecidos en carretera (1960). Desde el 1 de julio hasta el 27 de agosto, a cuatro días de que finalizara el mes (últimas informaciones recogidas por la Dirección General de Tráfico), fallecieron en las carreteras españolas 205 personas, frente a las 259 de julio y agosto de 2018.

Para encontrar el menor número de muertos durante la 'operación Verano' hay que remontarse hasta 2014, cuando perdieron la vida en accidentes 220 personas, aunque las circunstancias eran muy diferentes, ya que España todavía sufría las secuelas más duras de la crisis económica y el número de desplazamientos había disminuido hasta los 80 millones, cuando en 2019 se han alcanzando los 90 millones. 2014 fue el año en que se culminó el paulatino descenso de fallecidos en las carreteras desde una cifra que ahora parece increíble: los 1.378 muertos del verano de 1989.

La DGT ha desplegado en julio y agosto más agentes, helicópteros y drones y ha aumentado los controles

La caída en el número de fallecidos de este 2019 se explica, entre otras razones, por las nuevas medidas puestas en marcha por la DGT para los meses estivales, que se han desplegado en varios frentes: más radares, más drones, más agentes patrullando las carreteras, más controles de alcohol y drogas, y castigos más severos contra la útilización de los teléfonos móviles al volante, uno de los aspectos en los que más incidencia están haciendo los responsables de Tráfico.

En julio y agosto, las carreteras ya han contado con 20 radares nuevos, a los que se irán añadiendo 58 más a medida que obtengan la certificación metrológica. También ha aumentado el número de agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, que suman 9.100 en servicio.

También han crecido los controles preventivos de alcohol y drogas. Se estima que se habrán hecho cerca de 900.000 cuando el verano haya acabado y a ellos se unen las 216 cámaras que buscan reducir el uso del teléfono móvil. La vigilancia también aumenta a través de la vía aérea. El cielo cuenta ya con doce helicópteros con radares Pegasus y once drones. Estos últimos tienen distintas funciones. Tres de ellos tienen la posibilidad de sancionar (nunca por exceso de velocidad); mientras que los otros ocho se ocupan de la vigilancia y la gestión del tráfico.

Los datos del último fin de semana de la 'operación Retorno', con casi cinco millones de desplazamientos, principalmente entre las zonas costeras y el interior, serán claves para saber si se registra el menor número de fallecidos de la historia. En este último fin de semana, Tráfico puso en marcha una serie de medidas de regulación, ordenación y vigilancia del tráfico para facilitar la movilidad y fluidez de los usuarios de la vía. Destacaban la instalación de carriles adicionales y reversibles con conos en los momentos de mayor afluencia circulatoria y en las principales carreteras de acceso a las grandes ciudades, la restricción de la circulación de vehículos de mercancías peligrosas, transporte especial y camiones en general en ciertos tramos, fechas y horas, la paralización de obras en carreteras, la limitación a la celebración de pruebas deportivas y otros eventos que supongan la ocupación de la calzada, o itinerarios alternativos recomendados según origen y destino.