Las nuevas ayudas que tendrán los futuros conductores desde este mes

Dispositivos automáticos. Los sistemas de asistencia a la conducción reducen la siniestralidad en las carreteras. /R.C
Dispositivos automáticos. Los sistemas de asistencia a la conducción reducen la siniestralidad en las carreteras. / R.C

Los alumnos que se examinen de conducir a partir del día 15 podrán usar ayudas para aparcar, entre otras asistencias

ANTONIO PANIAGUA

Las hornadas de nuevos conductores que salgan de las autoescuelas gozarán dentro de quince días de algunas ventajas. Quienes se examinen del permiso de conducir automóviles podrán hacer uso de los adelantos tecnológicos de que están dotados los vehículos más recientes. Para evitar la impericia completa de los pilotos, los examinadores podrán pedir al alumno que desconecte los dispositivos de ayuda.

A partir del 15 de septiembre los aspirantes que se sometan a la prueba del carné de conducir podrán usar las ayudas al conductor, elementos que van desde el aviso de frenado de emergencia hasta el encendido automático de las luces. La Confederación Nacional de Autoescuelas (CNAE) había pedido a Tráfico que se aceptase el uso de estas herramientas, dado que cada vez están más extendidas y pocos son ya los coches que salen de fábrica sin disponer de ellas. «Lo que no podía ocurrir es que nos quedáramos sin coches que comprar, porque todos, hasta los más básicos, incorporan novedades. Se implantará un baremo de penalizaciones en el caso de que intervengan algunos mecanismos de asistencia, no todos, porque a veces solo avisan de la presencia de un peatón o cualquier otro obstáculo», dice el presidente de la CNAE, José Miguel Báez.

Los sistemas avanzados de asistencia a la conducción (ADAS, por sus siglas en inglés) son el primer gran paso hacia la conducción autónoma y procuran una mayor seguridad al piloto. La DGT ya ha hecho saber a sus jefaturas provinciales que se autorizará el uso de estas ayudas. No en balde, el Parlamento Europeo apostó hace dos años por la obligatoriedad de que los vehículos que salgan de fábrica a partir de 2022 estén dotados de tales recursos.

«300.000 españoles no se evalúan por falta de examinadores»

Por ahora, se podrá utilizar el sistema de ayuda de salida en pendiente, un mecanismo de arranque que impide que el automóvil se mueva al levantar el pie del freno. También se autoriza el uso de la cámara de marcha atrás y sensores de aparcamiento, que proporcionan al conductor una mejor visión del entorno. Tráfico no transige con el sistema de ayuda de estacionamiento total, que libera al conductor de la realización de cualquier maniobra. Asimismo, se acepta el uso de puesta en marcha de manera automática del alumbrado y del limpiaparabrisas.

Por añadidura, será posible durante el examen aprovecharse de la alerta de tráfico cruzado al salir marcha atrás (RCTA). Están autorizado además el 'star-stop', que apaga el motor cuando está en ralentí, el dispositivo de detección de fatiga y el aviso de frenada de emergencia (EDB), que alerta al conductor de que el coche que va delante ha disminuido su velocidad de manera brusca.

Si estas ayudas se pueden desconectar, el evaluador podrá pedir al alumno de la prueba práctica que efectúe la maniobra sin asistencia automática. Una oportunidad para que el aprendiz demuestre sus destrezas. Son cambios menores, consecuencias de los progresos tecnológicos, como en su día lo fue la dirección asistida en el volante. Para Báez, sería aconsejable que al conductor que adquiere un coche se le adiestre en la utilización de estas tecnologías.

La CNAE hubiera querido una reforma más ambiciosa, pero la inestabilidad política ha impedido adoptar decisiones de calado. La convocatoria de elecciones dejó en suspenso medidas como el incremento de las sanciones por el manejo del móvil al volante y la ausencia de los sistemas de seguridad (cinturón, casco y sillitas).

El carné

Reformas pendientes.
La disolución del Parlamento dejó en el aire la reforma del sistema para sacar el carné de conducir. En el proyecto se preveía que el alumno culminase una formación presencial para poder examinarse de la prueba teórica. El curso se componía de 6 horas para los permisos AM, A1 y A2 (ciclomotores y motocicletas de distinta cilindrada) y de 8 para el resto. Tráfico quería que, por cada no apto, el alumno tuviera que recibir cinco clases prácticas antes de poder presentarse de nuevo al examen. También quedan en el limbo regulatorio los patinetes eléctricos.
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años de cárcel supondrá abandonar el lugar en que se produce un accidente tras haberlo causado. Así lo aprobó en febrero el Senado, que dio luz verde a la modifciación del Código Penal de forma definitiva al no incluirse enmiendas sobre el texto que salió del Congreso.

Límite de velocidad

Sí que pudo llevarse a cabo la rebaja del límite máximo de velocidad de 100 a 90 km/h en las carreteras convencionales (con un carril por sentido), que son las que registran más accidentes mortales. El director de la DGT, Pere Navarro, quería acometer además una actualización del carné por puntos, con el fin de aumentar la severidad por mantener comportamientos peligrosos.

La confederación quiere que se solucione el problema de los «300.000 españoles que se encuentran en lista de espera sin poder acceder a la prueba por falta de examinadores. Ahora se venden menos vehículos y quizá la causa sea ese cuello de botella. Esto provoca daños colaterales a la industria del automóvil. Y por supuesto a las autoescuelas nos está arruinando». Según el representante de la CNAE la solución pasa por seguir el ejemplo de Portugal, donde las empresas privadas pueden evaluar a los candidatos.

Las nuevas exigencias son coherentes con lo que se está haciendo en otros países. La cámara de visión trasera, por ejemplo, es un instrumento que las autoridades de tráfico de EE UU han declarado obligatorio para los vehículos de más de 4.500 kilos de peso.