Los seis detenidos por violar a la joven de 18 años en Bilbao le tiraron dinero al terminar

Los seis detenidos por violar a la joven de 18 años en Bilbao le tiraron dinero al terminar

Los agresores, de origen magrebí, eran conocidos por la Policía al haber participado en varios robos y reyertas en la ciudad

LUIS LÓPEZ / DAVID S. OLABARRIBilbao

Seis hombres de entre 18 y 36 años fueron detenidos ayer como presuntos autores de una salvaje agresión sexual en Bilbao. Todos ellos habrían violado a una chica de 18 años en el parque Etxebarria, según denunció su víctima, y posteriormente le habrían arrojado 17 euros antes de abandonarla bajo el arbusto donde consumaron el ataque. Al menos tres, según fuentes policiales, tenían numerosos antecedentes. Y uno, el que presuntamente encabezó el ataque, es bien conocido en la ciudad por haber protagonizado numerosos incidentes, entre ellos peleas con arma blanca y robos con violencia. De hecho, fue un tatuaje que este individuo tiene en el cuello, descrito por la joven, el que puso a la Policía Municipal y la Ertzaintza sobre su pista y acabó propiciando su identificación y posterior detención junto a los otros presuntos agresores sólo cuatro horas después del ataque.

Según el relato ofrecido por la chica, todo empezó sobre las 23.30 horas del jueves. Ella se encontraba en una zona de esparcimiento del parque Etxebarria próxima a la plaza del Gas cuando percibió que algo más arriba, en dirección a los campos de fútbol, había un grupo de jóvenes. Sintiéndose expuesta, y siendo noche cerrada, inició lo que pretendía ser una huida. Sin embargo, uno de los individuos bajó corriendo, la agarró, y la forzó a subir a donde estaba el resto del grupo. En su declaración, la víctima asegura haber sido amenazada con una pistola antes de ser agredida.

Esta nueva 'manada' llevó a su víctima a una zona recogida y oculta por setos en el extremo norte del parque para consumar el ataque. Según la chica, la violaron los seis, todos ellos de origen magrebí. Luego, le arrojaron 17 euros y la abandonaron en el lugar. Cinco de ellos se fueron en dirección a Begoña, y otro hacia el Ayuntamiento.

La mujer, que declaró no conocer a ninguno de los violadores, pudo llegar a su casa por su propio pie y tras relatarle a su madre el suplicio que había padecido, ambas se desplazaron por sus propios medios al hospital de Basurto. Fue allí donde los médicos, siguiendo el protocolo habitual en estos casos, dieron la voz de alarma a la Ertzaintza. Eso ocurrió alrededor de las 2.00 de la madrugada del viernes.

Ante la brutalidad de la agresión, y la posibilidad de que sus presuntos autores fuesen armados, se desplegó un importante dispositivo de búsqueda coordinado entre la Policía Municipal de Bilbao y la Ertzaintza. El dato fundamental fue la descripción ofrecida por la chica el individuo que la había raptado en primera instancia y la había subido donde estaba el grupo. En cuando divulgaron por la emisora sus rasgos y, sobre todo, que lucía el tatuaje de un ave en su cuello, un uniformado de la Guardia Urbana lo identificó como un elemento bien conocido de la Policía por varios antecedentes de reyertas. De hecho, fuentes policiales revelan que hace sólo unas semanas se le incautó un arma simulada.

Enseñada su imagen a la mujer atacada, ésta certificó que se trataba del agresor. Sabiendo de sus hábitos y compañías, el resto vino rodado. En concreto, la primera opción fue iniciar la búsqueda en Begoña, en las proximidades de los túneles de Zumalakarregi, donde la Policía sabía que los presuntos violadores solían pasar la noche. De hecho, en ese entorno tuvo lugar una de las seis detenciones.

Arañazos

Pero el grueso del grupo, los otros cinco individuos, fue localizado por una patrulla de la Policía Municipal sobre las 4.30 horas de la madrugada en la calle Ribera, en el Casco Viejo. Se llevó a cabo un operativo coordinado con la Ertzaintza con todas las prevenciones ante la peligrosidad de los individuos, que luego fueron enviados a la comisaría de la Policía vasca en Deusto tras haber sido identificados por la víctima desde un vehículo con cristales tintados. De hecho, incluso apuntó que uno de ellos tendría arañazos en la espalda, lo que los agentes pudieron confirmar en el lugar. En estos momentos se está revisando el estado legal de los detenidos por si tuviesen alguna orden de expulsión.

Esta salvaje agresión ha conmocionado Bilbao en un momento especialmente sensible, cuando ya se cuentan tres violaciones en poco más de un mes. Y una de ellas, ocurrida en la noche de San Juan, también grupal. De ese modo la ciudad se ha sumado a la lista infame y creciente de lugares donde han tenido lugar este tipo de delitos, que generan una repugnacia social unánime sobre todo tras el caso de 'La Manada', ocurrido en los Sanfermines de hace tres años.

Las muestras de rechazo fueron contundentes y se pidió justicia implacable tanto por parte del alcalde de Bilbao, Juan Mari Aburto, como por el Ayuntamiento en pleno o Emakunde. La Federación de Asociaciones de Vecinos fue muy crítica por el «sentimiento de impunidad de los agresores» y mostró su «estupor por la desprotección de la víctima».

Además, un suceso de semejante gravedad vuelve a poner el foco sobre la inseguridad creciente en Bilbao, que es percibida por los vecinos en las encuestas municipales como el principal problema de la ciudad.

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