Los militares españoles se llevan la San Silvestre y los Reyes Magos a la Antártida

Base antática española 'Gabriel de Castilla', en la isla Decepción./
Base antática española 'Gabriel de Castilla', en la isla Decepción.

Los trece componentes de la misión, que apoyan a los científicos, realizarán pruebas de transmisiones, medio ambiente, sanidad, bromatología o material

EUROPA PRESSMadrid

Los trece militares españoles que componen la campaña antártica se encuentran ya instalados en la isla Decepción, donde pasarán los próximos tres meses dedicados a labores científicas y de investigación. Allí han trasladado además estos días una particular celebración de las fiestas navideñas, con una reproducción de la carrera de San Silvestre o una visita sorpresa de los Reyes Magos.

La Campaña Antártica celebra ya su XXXI edición con base en la 'Gabriel de Castilla', donde conviven militares y científicos para el desarrollo de una serie de proyectos en áreas como la vulcanología, la actividad sísmica o la fauna del lugar.

La labor de los militares españoles en la Antártida consiste básicamente en dar apoyo logístico a estos científicos que se irán sucediendo durante los próximos tres meses para llevar a cabo hasta ocho proyectos. También realizan labores de investigación y experimentación de interés para el Ejército de Tierra en las áreas de transmisiones, medio ambiente, sanidad, bromatología o vestuario y material de campamento.

La misión más lejana

El día a día de la vida en la misión más lejana de las Fuerzas Armadas españolas la relata el comandante jefe de la base, Juan José Pereda, en un diario de operaciones en el que combina aspectos técnicos con anécdotas provocadas por el clima o las difíciles condiciones de vida en el continente helado.

Los militares partieron de España hace ya más de un mes, el 5 de diciembre, tras casi nueve meses de preparación profesional y logística. Tras pasar unos días en Argentina, embarcaron en el buque oceanográfico 'Sarmiento de Gamboa' para cruzar el canal de Drake o mar de Hoces rumbo a la Antártida.

El día 24, Nochebuena, el buque llegó a las 5:45 horas a la isla Decepción para poner en marcha el protocolo de apertura de la base y con ello dar por inaugurada oficialmente la campaña. No fue hasta las 12:45 horas cuando pudo descender a la isla un grupo de vulcanólogos de la Universidad de Granada acompañados de un reducido número de militares para dar el visto bueno al desembarco del resto de la comitiva.

«La llegada a la Base, siempre incierta y con la esperanza de encontrar todo en el mejor de los estados, se ha cumplido este año; las instalaciones, fruto de la gran labor de cierre de la XXXI Campaña, están en estado muy similar al que nos dejó la última campaña, no debiendo requerir acciones correctoras de envergadura y únicamente se aprecia el lento avance de la playa hacia la Base», relata el comandante en su diario de operaciones, recogido por Europa Press.

Especial Nochevieja

Los días sucesivos, tanto militares como científicos se dedicaron al desembarco de todo el material trasladado y la instalación en la base. Así llegó el día de Nochevieja, cuando reprodujeron en la Isla Decepción la carrera de San Silvestre e hicieron un alto en sus labores para celebrar una «cena especial».

También recibieron con novedad el pasado día 5 una visita de los Reyes Magos «aprovechando uno de los pocos momentos del mar en calma», según relata el comandante Pereda en un día en el que las condiciones climatológicas, con fuertes nevadas, les impidieron culminar algunos de los trabajos previstos.