En la DGT no están contentos: las rayas verdes y los radares en cascada son sólo el principio

Un radar de control de velocidad. / LP

Tráfico prepara un paquete de medidas dirigidas a atajar el problema de la siniestralidad en carretera

LP/EP

En la DGT no están contentos. El director general de Tráfico, Pere Navarro, ha calificado negativamente los datos de mortalidad en carretera del Puente de Mayo, en el que fallecieron 19 personas, 7 más que en el mismo periodo del año pasado.

Los problemas más graves están en las carreteras convencionales -donde se registra el 77% de los fallecidos-, en las que tuvieron lugar 14 de los 17 accidentes mortales del Puente. La bajada del límite de velocidad a 90 km/h es sólo la primera iniciativa de un paquete de medidas dirigidas a atajar el problema de la siniestralidad en este tipo de vías.

«Primero era bajar la velocidad, segundo reforzar la vigilancia; y cuando cambias la velocidad, tienes que hacer un esfuerzo para garantizar el cumplimiento de la norma», explica el director de Tráfico, que además adelanta que la DGT está estudiando «dónde, cómo y cuándo hay que colocar radares para garantizar el cumplimiento».

Tráfico está trabajando en la elaboración de un manual de mejora del diseño de las vías, que incluiría desde la propuesta de pintar dos líneas continuas en la separación de carriles en lugar de una, a colocar bandas rugosas, implantar el sistema de carriles 2+1 o estrechar el carril para ayudar a que el conductor reduzca la velocidad.

Tampoco se descarta extender al resto de carreteras españolas un proyecto piloto llevado a cabo en 2017 en dos carreteras de Palencia, que consistió en pintar de color verde las líneas de delimitación de la vía, aunque recuerda que para ello habría que llegar a acuerdos con los titulares de la vía. Según fuentes de la DGT, los colores en la calzada dan a los conductores la sensación de estrechamiento de la vía, lo que podría ayudar a que estos reduzcan la velocidad.

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