La mascota de Gema Colomer

Gema Colomer en su casa junto a Baby, que la sigue a todas partes. /LP
Gema Colomer en su casa junto a Baby, que la sigue a todas partes. / LP

Encontró a Baby en la Albufera; el animal estaba herido pero ella no quería encariñarse. Un año después el pequeño gato negro se ha convertido en su compañero inseparable

ELENA MELÉNDEZ

Baby apareció en la vida de Gema Colomer un día cualquiera en Pinedo, el lugar donde comparte con algunos amigos un pequeño terreno donde se reúnen en torno a algunas caravanas. Era verano y la modelo valenciana se encontraba disfrutando del ambiente bohemio y relajado de la marjal cuando vio aparecer un pequeño gato negro. «Estaba herido, era muy pequeño, tendría unos seis meses. Salió de unas cañas, por eso al principio le llamábamos 'Caña'. Le poníamos comida, al principio era receloso pero poco a poco fue cogiendo confianza», explica.

Gema no tenía intención de involucrarse demasiado. En el pasado ya había adoptado una gatita a la que un día atropellaron y pensó que no era buena idea cogerle cariño al animal. Pese a ello, empezó a cuidarlo en la distancia, le llevaba comida, le ponía pipetas y le prestaba atención cuando lo encontraba en el campo. Entonces llegó el frío y las visitas a Pinedo se espaciaron. Una mañana, Gema recibió la llamada de una amiga que le comunicaba una noticia inquietante: «Me dijo que el gato iba cojo. Cogí el coche y cuando llegué vi que llevaba una patita colgando. Lo llevé al veterinario y me dijo que era una mordedura de un perro y que lo tenía así hacía días. Lo curaron y decidí llevármelo a casa». A los pocos días de tenerlo, la personalidad cariñosa y juguetona del pequeño felino, hizo que Gema decidiera rebautizar al gato como Baby. Pronto establecieron sus rutinas. Cuando ella llegaba al portal de su casa del Cabanyal, Baby empezaba a maullar consciente ya de su presencia. A media mañana el gato tomó la costumbre de pasar un buen rato en el balcón atento a la actividad de la calle y, cuando ambos están en casa, Baby va donde vaya Gema, aunque sólo se levante a por agua. «Se trata de un gato que nació en l'Albufera, yo le he visto correr libre por la marjal. Ahora sale mucho al balcón y lo subo a la terraza cada día pero no puedo evitar preguntarme si realmente le he hecho un favor o lo he secuestrado», se sincera.

LP

El trabajo de Gema en la productora audiovisual de eventos deportivos le obliga a viajar periódicamente. Cuando eso ocurre, Baby lo detecta e intenta meterse de todas las maneras posibles en la maleta mientras ella coloca la ropa. «Pese a que dejo a alguien al cargo para que vaya a visitarlo a diario cuando vuelvo está enfadado, me maúlla y no me deja tocarle. Me pide comida pero mantiene las distancias. Se le pasa al día siguiente, es muy orgulloso».

DNI

Nombre:
Baby
Edad:
Dos años
Raza
Desconocida
Origen
Encontrado en l'Albufera
Gustos
Observar la calle desde el balcón, las chuches de gato

El hecho de que lo encontrara herido ha hecho que Gema, sin darse cuenta, lo mimase más de la cuenta hasta el punto de que en lugar de pienso seco Baby prefiere las latitas gourmet, tiene una cama de invierno y una de verano y se ha acostumbrado a las chucherías para gato que Gema le compra. «Es una responsabilidad muy grande, pero a la vez es muy gratificante y me aporta cariño y compañía. Una vez que te enamoras ya la has cagado, no hay vuelta atrás».