Los Presupuestos también enfrentan a ERC y al PDeCAT

Pere Aragonès, vicepresidente de la Generalitat./Efe
Pere Aragonès, vicepresidente de la Generalitat. / Efe

El vicepresidente de la Generalitat advierte a Sánchez de que no se sentarán a negociar las cuentas si no hay gestos del Gobierno en materia de referéndum o presos

CRISTIAN REINOBarcelona

La división en la que están sumidos los partidos secesionistas se hizo este jueves patente una vez más a la hora de fijar su posición respecto a los Presupuestos. La fractura se agravó aún más, ya que las discrepancias se registraron incluso dentro de las formaciones mismas.

Así, por ejemplo, el vicepresidente de la Generalitat, Pere Aragonès, que ocupa también la cartera de Economía y Hacienda, quiso lanzar un mensaje de firmeza al Ejecutivo central y advirtió a Pedro Sánchez que los grupos independentistas no se sentarán a negociar las cuentas si el Gobierno no hace un gesto en materia de referéndum o de presos. En cambio, Gabriel Rufián, a través de un tuit, se salió de la línea oficial y afirmó que el incremento a 900 euros del salario mínimo es una «buena noticia se tenga la bandera que se tenga colgada en el balcón».

El guiño de Rufián dejaba entrever que en la formación republicana hay sectores que son favorables a dar estabilidad al Gobierno de Sánchez para evitar un adelanto electoral que pudiera dar como resultado un ejecutivo del PP y Cs. La tercera opinión republicana llegó en boca de su hombre fuerte en el Parlamento catalán, Sergi Sabrià, que se alineó con Aragonès. «Si el Gobierno no hace un movimiento inmediato repecto a la autodeterminación y los presos, ERC no tiene nada que negociar», dijo.

En las filas del PDeCAT la división ya hace tiempo que es un hecho, desde que Carles Puigdemont lanzó una OPA al partido y se hizo con el control del mismo. El expresident situó a Míriam Nogueras como número 2 en Madrid, pero sigue sin poder imponer su criterio. Hasta el punto que Ferran Bel, del sector moderado, negó que la cuestión de los presos y el referéndum sea una condición sine qua non para sentarse a negociar .

«Nosotros no estamos en esta coyuntura», afirmó, llevando la contraria a sus socios y ni más ni menos que al vicepresidente de la Generalitat. También criticó a Pere Aragonès por hablar en nombre de los dos grupos secesionistas en el Congreso. «No tengo conocimiento de que el señor Aragonès haya consultado a mi grupo sobre esta cuestión», señaló.

Un reproche similar al que los republicanos hicieron el martes cuando Quim Torra lanzó el ultimátum a Sánchez y habló por los dos grupos. Ferran Bel dijo que ve margen para dialogar sobre las cuentas. «Hablar siempre se puede hablar», señaló, recordando que el propio Aragonès «está teniendo contactos» con miembros del Gobierno, que han «alabado su capacidad de diálogo».

En cambio, Nogueras cerró cualquier posibilidad de entendimiento. «Si no hay gestos hacia los presos y no hay propuesta de autodeterminación, el PSOE tendrá un no del PDeCAT», aseguró. El PDeCAT ya exhibió sus dos almas cuando pactó una moción con el PSOE a favor del diálogo dentro de la ley y al final la retiró por presiones del sector afín a Puigdemont. Esquerra, entonces, se desmarcó.

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