Toni Gaspar: «Sánchez no puede decir una cosa desde la oposición y otra en el Gobierno»

El nuevo presidente de la Diputación de Valencia, Toni Gaspar, en el salón de actos de la Beneficencia./Damián Torres
El nuevo presidente de la Diputación de Valencia, Toni Gaspar, en el salón de actos de la Beneficencia. / Damián Torres

El nuevo presidente rechaza suprimir la Diputación «para crear minidiputaciones» y dice que el futuro del servicio de Divalterra no está en la corporación provincial

J. C. Ferriol
J. C. FERRIOLValencia

Estaba de salida de la Diputación de Valencia y de repente se ha convertido en su nuevo presidente. Toni Gaspar (Faura, 1973) llega al cargo para dar normalidad a una institución salpicada por los escándalos. Tiene clara la hoja de ruta, la marcada en 2015, pero le aportará sus propios matices.

-¿Cuál es su principal objetivo para el mandato que acaba de iniciar?

-Acabar la hoja de ruta que el equipo de gobierno se marcó en 2015 y, evidentemente, abordar el problema de Divalterra. Habrá que pacificar esa cuestión, porque eso no lo hemos conseguido. Es un reto.

-¿Su papel se va a limitar a ser un mero continuador de la gestión de Jorge Rodríguez?

-Un presidente de gobierno que tiene una hoja de ruta sigue esa hoja de ruta. Luego las personas le ponen pátina y color diferente a las cosas.

-El martes deslizó que era partidario de la desaparición de las Diputaciones, pero la dirección provincial consideró el mismo día que debían seguir siendo un referente. ¿Me lo explica?

-Dije que no hay ninguna institución imprescindible, que todas pueden modificarse porque están para servir a las personas. Las diputaciones han cumplido su papel y han de sufrir cambios e incluso desaparecer. Dicho eso: las diputaciones están en la Constitución y eso no lo puede cambiar Toni Gaspar.

-¿Y sería partidario de sustituirlas por mancomunidades?

-Tiene que haber un mecanismo de coordinación de los municipios, pero si sustituimos la diputación por minidiputaciones, no habremos adelantado nada.

-La de Valencia lleva años salpicada por los escándalos. ¿A qué lo atribuye?

-No podemos ponerlo todo en el mismo saco. Los escándalos a los que estábamos acostumbrados no tienen nada que ver con lo último que ha pasado. Dicho eso: al final es un escándalo igual. Y la mujer del César además de ser honrada tiene que parecerlo.

-¿Debió incorporar más controles el actual equipo de gobierno para evitar situaciones como las que se dieron en Divalterra?

-Divalterra es una empresa pública y tiene flexibilidad de controles. A mí me gustaría que tuviera muchos más y por eso la nueva etapa va a ser de mucho más control.

-Si Divalterra tiene todos los controles, ¿por qué hace meses que no se cubre la plaza de auditor interno?

-Las empresas públicas tienen controles más laxos que las instituciones. Se hicieron para eso. No conozco el detalle de esa plaza.

-¿Y quién es responsable de no haber aprobado el compliance?

-Soy consejero de Divalterra por obligación, entre comillas, porque la empresa pública es 100% de la Diputación. Al consejo de administración llegaban ciertas cosas, no la gestión diaria.

-Usted avaló los contratos de alta dirección que ahora son investigados por el juzgado. ¿Teme que se le cite como investigado?

-Hemos demonizado la palabra 'investigado'. En el consejo se tomaron decisiones en base a un informe. Si se nos pregunta por qué votamos a favor de ese informe, iremos a explicarlo.

-Pero en el caso de ser llamado a declarar como investigado ¿dimitiría?

-¿Por qué tengo que dimitir porque se me cite como investigado?

-Históricamente a quien estaba imputado se le han pedido responsabilidades.

-En la Diputación no. En la bancada del PP hay unos cuantos imputados, empezando por la portavoz, y nunca se le ha pedido la dimisión.

-¿Conocía los 12 informes que rechazaban esos nombramientos?

-No

-¿Y le sorprende que siendo miembro del consejo no los conociera?

-Los he conocido después, cuando los he pedido. El consejo de administración sólo tuvo que pronunciarse al principio sobre el nombramiento del gerente, y había un informe que decía que se podía hacer. Después los gerentes ya nombran los contratos que están investigados. Y son ellos, no el consejo. Es verdad que en 2018 se quiere crear más personal directivo y entonces sí que viene al consejo y vienen todos esos informes.

-Pero en la primera reunión del consejo el secretario ya advierte de que las contrataciones se han de hacer siguiendo los principios de publicidad, mérito y capacidad.

-Sí. Pero a continuación se hace una aclaración en el sentido de que el personal directivo tiene un régimen especial. Y el secretario asiente. Si el secretario hubiera dicho que no teníamos razón, no lo habríamos hecho, que locos no estamos.

-¿Utilizar Divalterra para colocar a cargos del partido fue un error?

-La empresa nombra personal directivo...

-¿Y no se aprovecha para hacer aparato en el PSPV?

-Se nombró a personal directivo que venía a trabajar a la Diputación, que no era zombies.

-Y que tenían cargos orgánicos en el partido.

-Igual que en una secretaría autonómica o en una dirección general.

-¿Rodríguez fue un buen presidente muy mal asesorado?

-Ha sido un buen presidente, ha tenido muy buenas intenciones. Seguramente algún asesoramiento le habrá fallado cuando ha acabado como ha acabado. Y no le habrá fallado solo el asesoramiento.

-¿Comparte el criterio que deslizó Ricard Gallego respecto a que la Operación Alquería era consecuencia del 'fuego amigo'?

-No.

-¿Es verdad que pretendía dejar la Diputación sólo unas semanas antes de ser elegido presidente?

-Estaba en proceso de desacople para no repetir en el cargo.

-¿Es cierto que en alguna reunión interna se encaró con colaboradores de Rodríguez por la falta de información en el PSPV sobre las decisiones en Divalterra?

-Sí, y no fui el único.

-¿Y fue por falta de información?

-¿Enterarse por la prensa es falta de información? (risas)

-¿Puede ponerle fecha al cierre de esa empresa?

-La hoja de ruta del cierre ordenado se marcará en septiembre. Y seguramente será mucho más rápido de lo que todo el mundo imagina.

-¿Antes de elecciones?

-Ya veremos, pero cerrada o no, no va a afectar en nada a los servicios que se están prestando.

-¿Su idea es que esos servicios los asuma la Diputación?

-No.

-La Generalitat ve complicado asumirlos.

-La Generalitat está trabajando en alguna cosa. Si decimos que hay que eliminar las diputaciones, no podemos asumir nuevas funciones.

-¿Le gustaría ser el candidato socialista a la presidencia de la Diputación en 2019?

-La elección indirecta del presidente de la Diputación hace que te proponga quien te proponga.

-¿Pero usted quiere seguir?

-Cuando uno asume una responsabilidad de este tipo, si los acontacimientos van saliendo, a uno le gustaría seguir. Pero esa propuesta la hará quien la hará en el momento determinado.

-¿Que es quién?

-El partido.

-¿Pero la dirección nacional o la provincial?

-El PSPV, ahí no entro.

-¿A Ximo Puig le debe una obediencia especial por ser quien le propuso para el cargo?

-Ximo Puig es el secretario general y presidente de la Generalitat. Esto no funciona de obediencias, sino de lealtades.

-¿Ya no es un dinosaurio?

-(Risas) yo salía en un cartel que decía 'caminando entre dinosaurios', pero nunca lo dije yo.

-¿Pone la mano en el fuego por la financiación del PSPV durante la última década?

-No he estado en temas de financiación del partido. No es cuestión de poner la mano en el fuego, es que no lo conozco.

-Complete la siguiente frase. Lo que se conoce como el clan de Gandia es...

-¿El clan de Gandia no eran los Borgia?

-¿Anunciar que no habrá reforma de la financiación autonómica este año es un mal estreno para Pedro Sánchez?

-Bastante malo. No se puede estar diciendo una cosa cuando estás en la oposición y otra cuando estás en el gobierno. No es creible.