Puig reactiva la reversión de Dénia a diez días de los comicios autonómicos

Sanitarios del departamento de salud de Dénia, en una protesta a las puertas del Palau de la Generalitat. /Consuelo Chambó
Sanitarios del departamento de salud de Dénia, en una protesta a las puertas del Palau de la Generalitat. / Consuelo Chambó

El presidente inicia el rescate en plena campaña electoral para atraer el voto progresista frente a la presión de Podemos y Compromís

Daniel Guindo
DANIEL GUINDOValencia

El presidente de la Generalitat, Ximo Puig, sabe que, a las puertas de las elecciones autonómicas, las promesas incumplidas pueden transformarse en la pérdida de un buen puñado de votos, por lo que no quiere jugársela con Dénia. De ahí que el máximo mandatario concretara ayer que, a lo largo de esta semana -prácticamente en cuestión de horas-, se va a firmar el inicio del proceso de reversión del departamento de salud de Dénia con o sin acuerdo con la concesionaria, Marina Salud, que conforman la aseguradora DKV (con el 65% del accionariado) y Ribera Salud (el 35% restante). Puig, con este movimiento en plena campaña electoral, quiere atraer al votante de izquierdas abanderando la gestión pública y frente a la presión de otras formaciones como Podemos o Compromís, que le vienen afeando en los últimos días que no haya afianzado ya el adelanto del rescate de la citada concesión, como ha prometido una y otra vez desde 2016.

En concreto, el presidente aseguró ayer en una entrevista con Europa Press que están ya «en las últimas horas de esa toma de decisión», que esta semana arrancará el proceso, y que, «si no hay acuerdo, será sin acuerdo». «O hay una voluntad de acuerdo por parte de las empresas o iniciaremos la reversión y la iniciaremos por razones objetivas», aseveró. La idea inicial de la Generalitat era comprar las acciones de las empresas, pero las posturas nunca han llegado a acercarse -ni en el precio, especialmente con DKV, ni en las posibles contraprestaciones, como proponía Ribera Salud-. Prácticamente en punto muerto la opción de adquirir las participaciones, el Consell debería decantarse por el rescate unilateral. Al respecto, Puig, descartó que la falta de acuerdo eleve el coste de la operación ya que los estudios de los que dispone «no hablan de unas cifras elevadas porque hay que tener en cuenta que también están pendiente las liquidaciones» y no parece que vaya a haber acuerdo en torno a ellas. «Por tanto, se quiera o no se quiera, este no va a ser un proceso fácil», asume.

Por ello, dejó una puerta abierta para un acuerdo in extremis. «Nosotros iniciamos ya la reversión para decir con total claridad que va a haber reversión, pero si en el transcurso de ese tiempo hay voluntad de llegar a un acuerdo, nosotros siempre estamos a favor del acuerdo», puntualizó el dirigente socialista, quien insistió que él siempre estará a favor de un acuerdo «antes que de acabar en los juzgados, siempre». «Es mejor un acuerdo no del todo satisfactorio que llegar a los tribunales» tanto en la vida como en la administración, agregó.

«O hay una voluntad de acuerdo de las empresas o iniciamos la reversión por razones objetivas»

Sobre ello, desde Ribera Salud recordaron que la postura mantenida por la compañía es de sobra conocida por la Generalitat (de hecho, desde el verano de 2016) y no ha cambiado. La empresa ya planteó que su intención era seguir al frente del departamento (incluso barajó adquirir las acciones de DKV) y que, de no ser así, estaría interesada en incluir en la negociación contrapartidas, como por ejemplo la prolongación de otras concesiones o que desde la Administración no se pusiesen objeciones a que ampliase su presencia en la Comunitat, por ejemplo, al adquirir el hospital de Manises (siempre y cuando Sanitas aceptase su venta). Por tanto, y sobre el anuncio que ayer volvió a hacer Puig, «en la práctica no es más que otra promesa de rescate de la concesión de Dénia. Porque hay una realidad evidente y es que estamos en un Estado de derecho y lo que se quiera hacer, tendrá que cumplir todas las garantías legales». Por tanto, la Generalitat deberá justificar muy bien que el rescate se hace por el interés general si no quiere verse inmersa en un largo proceso judicial.

Por otra parte, Puig recordó que, con esta operación, la Generalitat ha querido en todo momento «salvaguardar el interés general y no pagar aquello que podría haber solucionado el problema desde el acuerdo» pero que no era «razonable en términos económicos», en clara alusión a las pretensiones de las empresas.

Los pacientes del departamento esperan la mitad que la media del resto de hospitales

La principal justificación de la Generalitat para adelantar la reversión del departamento de salud de Dénia, cuya concesión no expira hasta 2024, es la insatisfacción de los usuarios. Sin embargo, las cifras no amparan este planteamiento. Por ejemplo, los pacientes de este área de salud esperan una media de 55 días para ser operados, mientras que la media del resto de los centros públicos de la Comunitat es de 115 días. En las consultas externas de la Marina Alta pasa algo parecido, ya que la espera media para ser visto por un especialista es de 29 días, frente a los 46 del resto de departamentos. No es de extrañar, por tanto, que el hospital de Dénia esté entre los mejores centros de España Top 20, y que, en la última encuesta realizada, la satisfacción de los pacientes fuese de un 90% en Atención Primaria y de un 96% en la hospitalización. La última consulta realizada para urgencias del hospital dio una satisfacción del 81%.

Desde 2008 se han realizado 121 auditorías e inspecciones en Marina Salud, sumando las realizadas por la Conselleria de Sanidad y las realizadas por Marina Salud, que abarcan todos los aspectos: desde la organización asistencial y las infraestructuras a la calidad, pasando por los sistemas de información y la gestión económica. Además, la Oficina del Comisionado, con un equipo de 15 personas, realiza un seguimiento permanente de la prestación realizada. En ningún control o auditoría se han detectado salvedades relevantes, según fuentes de la concesión. Todas las auditorías y estudios independientes realizados, incluidas las realizadas por el Síndic de Greuges en esta legislatura, dan una eficiencia de las concesiones como Dénia de un 25-30% respecto a la gestión tradicional, lo que supone aproximadamente 246 millones de euros de ahorro a la administración valenciana. Esta eficiencia se consigue a partir de una organización sin trabas burocráticas que dificultan el trabajo de los profesionales, así como con una gestión más adecuada de los recursos públicos.

El sistema de gestión de Marina Salud ha permitido en estos años gastar en los últimos años entre 31 y 67 euros más por habitante censado en la comarca de lo recibido por la Generalitat. Esto es posible dado que las cuentas se equilibran por la aportación de los pacientes desplazados en vacaciones de otras comunidades autónomas o del resto de la Unión Europea.

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