El presidente del consejo rector de À Punt asumiría la labor de Marco si es cesada

El presidente del CVMC, Enrique Soriano, y la directora general de À Punt, Empar Marco. / irene marsilla
El presidente del CVMC, Enrique Soriano, y la directora general de À Punt, Empar Marco. / irene marsilla

Compromís se desmarca de la petición de Xambó de relevar a la directora, aunque Baldoví dice que «puede tener cierta razón» en algunos casos

H. E.VALENCIA.

El representante de Compromís en el consejo rector de la Corporación Valenciana de Medios, Rafa Xambó, es el que le ha dado forma a la caja de los truenos que existe en el ente desde hace meses. La destitución de la actual directora de la televisión y radio públicas valenciana, Empar Marco, flota en el aire desde hace tiempo y Xambó anunció que la va a poner negro sobre blanco encima de la mesa del próximo consejo, que ya va a iniciar los trámites del concurso para renovar el marzo el cargo de la dirección general. Para que el órgano rector de la televisión pública pueda destituir a Marco de su puesto -recibió una valoración de su gestión de 59 puntos sobre 100 aunque hubo consejeros que no estaban de acuerdo con el recuento por ser demasiado favorable-, se necesita el apoyo de dos tercios del consejo rector, según especifica el artículo 24.1 apartado d) de la Ley del Servicio Público de Radiodifusión y Televisión de Ámbito Autonómico.

Si dos tercios de los miembros del órgano rector deciden en la próxima reunión destituir a Empar Marco, todas las funciones que se atribuyen a la dirección general pasarán a manos del presidente del consejo, Enrique Soriano, durante el tiempo que esté vacante el puesto que actualmente ocupa Empar Marco, según el artículo 22.5 de la citada ley.

Xambó, que mantiene un enfrentamiento abierto con Marco a la que acusa no haber sabido dar relevancia a la cadena pública valenciana, de generar miedo entre los trabajadores, de no ser capaz de gestionar con eficiencia los 150 millones de dinero público que ha recibido y de los malos datos de audiencia, quiere que el relevo de la directora general sea inmediato. Xambó resumió el papel de À Punt en «informativamente irrelevante».

La designación directa de la dirección sólo es posible si se cambia la ley de Radiodifusión y Televisión

El terremoto generado por el consejero elegido a propuesta de Compromís no cuenta con el beneplácito de la formación econacionalista, que piensa que Xambó va por libre en el ente desde hace tiempo. El portavoz de Compromís en Les Corts, Fran Ferri, respondió a la maniobra de su consejero a través de su perfil personal de twitter: «Lo hemos dicho muchas veces. El consejo rector de la CVMC y, evidentemente, sus miembros son independientes. Sus manifestaciones, por lo tanto, representan únicamente a ellos. El trabajo de Compromís se centra en potenciar nuestros medios garantizando los recursos necesarios». La respuesta a la maniobra de Xambó contó con la aprobación de la formación, de diputados de la coalición y de consellers como Vicent Marzà.

De la misma manera, el diputado nacional de la formación, Joan Baldoví, señaló que Xambó no representa la opinión del partido, aunque sí que matizó que en algunos aspectos podría tener razón: «Hay que escuchar claramente sus palabras porque desde su independencia en algunos casos puede tener cierta razón. Pero no representa el sentir de Compromís porque este no es un tema que hayamos abordado. Ha expresado su opinión y es absolutamente respetable».

El relevo de Marco, en el caso de que sea destituida en la próxima reunión del consejo rector de la CVMC, se tiene que hacer mediante la convocatoria de un concurso porque en ningún caso existe la posibilidad de un nombramiento directo que permitiera un cambio de modelo. En los últimos tiempos ha habido voces que aseguran que sería mejor volver a un escenario anterior para elegir a dedo al director de la cadena pública, aunque eso sería retornar a una fórmula que ha sido muy criticada por los socios del Botánico. El concurso está blindado en la ley y para modificar el sistema de elección habría que llevar la norma a Les Corts para ser cambiada por los grupos parlamentarios.