Pinchazo en la investigación de la Fórmula 1

Francisco Camps en una rueda de prensa para dar explicaciones. / irene marsilla
Francisco Camps en una rueda de prensa para dar explicaciones. / irene marsilla

Las causas que salpicaban a Camps por el evento, archivadas o en trámite | Anticorrupción pidió el sobreseimiento de las obras en el circuito y de la compra de Valmor tras la marcha del fiscal Torres al TSJ

A. RALLOVALENCIA.

Las hemerotecas guardan ya una fenomenal historia sobre cómo durante cuatro años se extendió la sospecha acerca de que la organización de la Fórmula 1 en Valencia fue un completo fraude. La denuncia de las irregularidades llegó de la mano de diputadas del PSPV y Esquerra Unida.

En diciembre de 2014, el fiscal Vicente Torres se querellaba contra el expresidente de la Generalitat Francisco Camps, la exconsellera Lola Johnson y el expiloto y director deportivo Jorge Martínez Aspar. El primero era el supuesto autor de un plan para traer la F-1 a Valencia y 'regalarle' el evento a su amigo Aspar. La segunda colaboró en un presunto engaño a todo el Consell para que aceptaran la compra de Valmor sin saber la deuda, compromiso heredado, en teoría, de una promesa de Camps. El plan se terminaría ejecutando en la época de Alberto Fabra.

Pérdida de potencia

Durante los últimos años, pese a las declaraciones de numerosos testigos, los indicios de criminalidad contra el expresidente perdían consistencia. Fue entonces cuando se ordenaron entradas y registros, junto a la revisión de los correos electrónicos de altos cargos. Estas operaciones dan como resultado voluminosos informes de la UDEF que, sin embargo, no impulsan la causa al siguiente estadio.

En el ínterin, el fiscal solicitó dividir la causa en varias piezas. Una fue la gestación del Gran Premio. Aspar y Johnson se quedan fuera -el propio fiscal pide el archivo- y sólo se pide el procesamiento para Camps. Le acusaba de llegar a un acuerdo verbal con Bernie Ecclestone, el mandamás de la F-1, y de posteriormente acudir a Olivas -socio de Valmor- para que montara una empresa con la que realizar el evento. Incluso como presidente de la Generalitat supuestamente negoció condiciones para una empresa privada, según el fiscal.

La aparición de un correo por el que el aval por el que la Generalitat se convertía en garante del Gran Premio nunca llegó a estar en vigor obligó, al parecer, al archivo de la causa. La Fiscalía no recurrió. Aquella fue una de las últimas acciones del delegado de Anticorrupción, Vicente Torres, que meses más tarde sería propuesto por el Botánico para ocupar la plaza de magistrado autonómico. Los votos de los vocales conservadores del CGPJ fueron los que le permitieron dar el salto al TSJ. Obtuvo el apoyo de la izquierda en la Comunitat y de la derecha en Madrid.

Los casos

La llegada del evento
La organización de la prueba. Se archivó porque el aval de la Generalitat no entró en vigor. Fiscalía no recurrió pese a que había pedido el procesamiento.
El Circuito
Las obras en las que también se investigaba la financiación ilegal del PP. La prevaricación estaba prescrita y no había malversación.
Compra de Valmor
Anticorrupción pidió el mes pasado el archivo de las diligencias. No ve delito. La querella se puso en diciembre de 2014.

La salida generó el consiguiente reparto de sus causas. Las de la F-1 siguieron diluyéndose como el azúcar en un café. Anticorrupción terminó pidiendo el archivo del caso del circuito de la F-1 -este asunto se seguía en Instrucción 17 de Valencia- porque la prevaricación estaba prescrita y no existía malversación.

La Audiencia avaló las tesis del ministerio público pese a una feroz oposición de la jueza que llevó el caso y de la Generalitat, que trataba con sus recursos -y trata- de que no disminuyera la presión 'ambiental' contra el expresidente. Estas diferencias se tradujeron en un divorcio entre Fiscalía y Abogacía de la Generalitat al desconfiar de los criterios que impulsaban la labor de los responsables de la Administración. En cambio, desde Presidencia deslizaron en su día que la marcha de Torres había influido en los archivos.

A Camps todavía le queda aclarar la causa de la visita del Papa y el juicio por la trama Gürtel

Recientemente se produjo otro pinchazo más. Anticorrupción también ha pedido archivar la causa por la compra de Valmor. El ministerio público sostiene que tampoco hay delito en esta operación y que fue la decisión que menos perjudicaba los intereses de la Generalitat porque, en caso contrario, se arriesgaban a una penalización de 70 millones de dólares. La causa permanecía prácticamente abandonada en el juzgado. En un principio, a la espera de informes policiales que parece que no se han hecho. Al margen no se había practicado ni una diligencia en cuatro años pese a que en su día se pidió la declaración de todos los miembros del Consell que autorizaron la compra.

El Tribunal de Cuentas tampoco ha llevado buenas noticias hasta Presidencia. El órgano descartó responsabilidad contable de varios altos cargos de la Generalitat por la compra de Valmor. Se reclamaba el pago de 24 millones de euros. El fallo condena a la Administración al pago de costas, alrededor de 160.000 euros por persona. Pese a todo han decidido recurrir. Sólo una causa de la F-1 se mantiene abierta, aunque no afecta a cargos públicos. Se trata del amaño de los contratos de Circuito Motor, las sospechas que determinados servicios para la organización del Gran Premio se adjudicaron al margen de la legalidad.